XXII.

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❝ Todo sacrificio tiene un precio.❞

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— Sigo creyendo que lo del cuchillo fue una mala idea —Dice Danna mientras me limpia la sangre del labio roto. Sólo digamos que Cashmere y yo nos tomamos muy en serio la lucha cuerpo a cuerpo. En cuanto a Gloss, la herida no fue tan profunda para mi mala suerte.

— Para ti todo es una mala idea. —Dice Devon con ojos abiertos y cejas levantadas. Danna le da una mirada reprobatoria. Yo me río, y me quejo a la vez.

Devon sonríe.

— Yo creo que fue increíble —Dice Malcolm sonriendo, pasándole un nuevo algodón con desinfectante a Danna para limpiar la herida de la ceja, quien lo mira con reproche. Yo le devuelvo la sonrisa pero me quejo.

— Creí que ya habías superado tu faceta de cavernícola, Malcolm. —Le dice Danna, y no puedo evitar no reír y quejarme a la vez por el ardor. — Además ¿qué es lo increíble en todo esto?

— Que la mitad de los vencedores la quieren como aliada, incluyendo a Chasmere y a Gloss — ¿Aún?— y no creo que sea por su adorable personalidad. —Dice son sarcasmo.

— Púdrete, Malcolm —Le digo y el suelta un carcajada limpia al igual que Danna y Devon.

Más tarde en la noche, Haymitch nos da un sorpresa con su visita.

— Haymitch —Saluda Malcolm, sorprendido.

— Malcolm —Dice Haymitch. Ambos se sonríen y se dan un abrazo con varias palmadas en la espalda, se separan— Es un gusto verte, amigo.

— Lo mismo digo, viejo, pasa —Invita Malcolm.

Haymitch recorre con ojos curiosos la estancia, hasta que su vista se posa en mí;— Vaya —Dice alargando la letra A, y creo que es lo único que puede decir hasta que habla de nuevo, se acerca y examina mi rostro tomándolo, entre sus ásperas manos— La rubia te dio una paliza. —Se burla, pero yo tampoco puedo evitar reír.

— Y ella se la devolvió. —Dice Malcolm, mientras viene hacia nosotros con una sonrisa orgullosa y burlona, me río.

Haymitch ríe— Bien hecho.

Todos menos Devon, como de costumbre, pasan a la sala principal a tomar asiento. — Ese chico debe dejar de esquivar las reuniones si de verdad quiere estar al tanto de todo. —Se queja Haymitch.

—Es su naturaleza. —Dice Malcolm— Pero de todas maneras, tienes razón.

—Hablare con él, luego. —Agrego yo. Todos asienten, a excepción de Danna que me lanza una mirada picara.

« ¡Jesucristo!» Pienso de manera cansada, mientras pongo los ojos en blanco.

— ¿A qué se debe el honor? —Pregunta Danna.

Nightmares ➽ Finnick Odair. [#1]¡Lee esta historia GRATIS!