capitulo 46

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-Harry’s POV-:

Nos detuvimos abruptamente frente a una motocicleta negra aparcada en el garaje de la casa. Recordaba haberla visto en algún lado, pero, por supuesto, no podía recordar en dónde. Skylar se cruzó de brazos, e hizo una inclinación de cabeza, instándome hacia la motocicleta. 

Me acerqué a ella y toqué el manubrio, sintiendo automáticamente la placentera sensación del frío metal bajo mis dedos. Encerré el manubrio derecho en mi puño izquierdo, respirando hondamente e intentando recuperar los recuerdos de cuándo había manejado esta motocicleta, o, al menos, para no forzar tanto a mi mente de mierda que no sabía actuar como una mente, decidí comenzar por la última vez que la había visto. Se sentía como que había sido hacía muchísimo tiempo, pero a la vez podía imaginarme conduciéndola. 

-¿Y? ¿Vamos a quedarnos parados aquí? –dijo ella, sonriendo. Fruncí el ceño.

-¿Estás loca? No recuerdo cómo conducirla –dije con énfasis. Ella se pavoneó hacia mi lado izquierdo, y se subió a la motocicleta, remangándose la chaqueta de blue jean hasta los codos. A continuación, esbozó una sonrisa cómplice hacia mí.

-Por supuesto que lo recuerdas –me dijo suavemente -. Mueve el culo, no tenemos nada que perder.

Y era cierto. Lo único que nos había faltado en el accidente había sido morir. Y si algo recordaba de mí mismo, era que era un hombre de retos. Sonreí también, y me subí a la motocicleta, olisqueando el cuero y el perfume de jazmín de Skylar, quien acomodó sus brazos alrededor de mi abdomen, y, para mi sorpresa, introduciendo sus manos dentro de mi camisa, y acariciando mi abdomen con sutileza. Ladeé la cabeza, respirando con dificultad, sintiendo el aire inundar mis pulmones completamente.

-Skylar… -fruncí el ceño.

-Conduce –me interrumpió suavemente, descansando su cabeza en mi espalda. Sonreí, mordiéndome el labio. No recordaba lo bien que se sentía esto. Saqué las llaves que me había dado Skylar de mi bolsillo, y entonces encendí la moto, sintiendo el hormigueo familiar de las vibraciones de la misma. Asentí, eso lo recordaba. Lo recordaba bien. 

Me mordí el labio mientras intentaba hacerla andar. Suspiré. Era como si mis extremidades estuvieran liándose en contra de mí. Me humedecí los labios, intentándolo de nuevo. La moto se echó bruscamente hacia delante, y me detuve, recordando el impacto del auto en mi cabeza y después todo volviéndose negro. Gruñí, respirando agitadamente. Yo no podía hacer esto. Saqué las llaves de la ranura con brusquedad y me puse de pie, mirando todo a mi alrededor, de repente sintiendo que daba vueltas sobre mi propio eje.

Apreté los párpados, sosteniéndome las sienes con los dedos. Tragué saliva. ¿Por qué coño todo estaba saliéndome tan mal? 

Sentí unas manos sostener mis dedos de mi mano libre, y abrí los ojos con dificultad. Ella estaba mirándome. Un toque de preocupación en sus ojos.

-Escucha… -suspiró.

-No voy a hacerlo –la interrumpí abruptamente.

-Sólo tienes que tratar… Relajarte…

-¡No! –grité -. ¡No voy a relajarme! –apreté la mandíbula, sintiendo la sangre drenar violentamente por mi rostro. -¡Perdí cuatro años de memoria, Skylar! ¡Todos me tratan como un maldito lisiado, no puedo, no puedo hacerlo!

-Una vez, una persona me dijo que el miedo es para cobardes –musitó. –No debiste haber olvidado eso –susurró en mi rostro, y luego se alejó hacia la puerta del garaje, con los brazos cruzados sobre el pecho. Fruncí el ceño al escuchar algo como “gilipollas” en un tono demasiado bajo, casi audible. Me giré hacia ella, pero ya se hallaba caminando hacia la salida. 

Lost- segunda temporada-Donde viven las historias. Descúbrelo ahora