CAPÍTULO 36 ~ Prejuicios ~

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*******************COMENTAR Y ESTRELLITA*****************

Jimin parece más que inquieto cuando toma asiento en el poof que se ubica en la entrada a mi habitación. Su mirada se dirige de mí hacia los costados, como si no supiera lo que está haciendo, y logrando que mis nervios se alboroten aún más. ¿Qué es lo que pretende? ¿Por qué lo he dejado ingresar?

-Dime Jimin. ¿A qué has venido?—Levanto una ceja, cruzando los brazos. Aunque temo que cuestione lo que ha venido haciendo ya en varias oportunidades.

-Te amo—Pronuncia. Contengo la respiración y no expreso mi reacción—Creo que eso ya te lo he dicho en varias oportunidades—Levanta su mirada hacia la mía. No me doy por vencida en ningún instante—Pero creo que tu supones que lo que te digo es mentira. Así que nuevamente te lo digo, Amm. Estoy enamorado de ti. Siempre lo he estado, e incluso cuando ocurrió el beso con Dan hace años, creí que eras tú—Traga saliva ruidosamente—Y aun así no comprendo por qué razón me odias tanto. Me alejas de ti y luego me besas. Estoy confundido pero mis sentimientos hacia ti no han cambiado. No comprendo tu rechazo—

Frunzo el ceño ante su gesto de inocencia. El coraje hierve mi sangre y realmente deseo gritar con todas mis fuerzas la razón de mi negación—

-Eres un mujeriego—Pronuncia sin trabas—Te gusta coquetear con todas las chicas que halles. ¿Pretendes convertirme en la chica de un día, enamorarme y luego romper mi corazón en pedacitos?—Ladeo la cabeza con la mirada endurecida—Mala elección, Jimin. Tienes, razón. Te odio porque eres todo lo que no desearía en un hombre. Y realmente no creo en tus sentimientos—Mi voz tiembla y me obligo a detenerme antes de alterarme aún más—

-Amm—Aprieta los labios—Yo te amo. Y ciertamente me he estado comportando como un idiota, pero por favor. Solo dame una oportunidad para demostrarte de lo que soy capaz de hacer por ti—

Rápidamente me he puesto de píe y camino hasta la puerta. Tomo la perilla, la giro y abro la puerta.

-Vete Jimin. Creo que ya no tenemos nada más de qué hablar.

Tengo la ira contenida y los puños apretados hasta el punto de lastimarme las palmas.

Jimin se ha puesto de pie, caminado hasta donde me hallo. Él permanece en silencio observándome con desesperación pero quizá es solo un teatro—

-Adiós—Frunzo el gesto aún más. Jimin da un paso fuera de mi habitación. Da otro más estando ya afuera, pero mi garganta quema mientras mis lágrimas exigen salir. Me hallo a punto de cerrar la puerta pero Jimin da media vuelta disparando sus manos hasta mis mejillas; y en solo segundos el calor de sus labios abrigan los míos.

Mi cuerpo se queda congelado por un instante, pero rápidamente actuó colocando mis manos sobre su pecho para empujarlos con manotazos. El guía las suyas hasta más mías intentando sujetar mis muñecas para frenarme y empujar mi cuerpo contra la pared, inmovilizándome por completo.

Tengo los labios apretando pero el calor de su boca me hace estremecerme; hasta que es su lengua la que desliza por ellos y sus dientes muerden mi labio inferior. Abro la boca y su lengua se dispara al interior de mi boca. La humedad y el sabor dulce de su boca se impregna en la mía, entumeciéndome y jalándome con él.

Cierro los parpados y empiezo a mover mis labios al ritmo de los suyos, en movimientos acelerados y desesperados. Sus manos dejan mis manos y se dirigen a mis caderas, empujándome contra él. Arqueo el cuerpo y rodeo su nuca con los brazos. Parecemos estar desesperados por recuperar años de tiempo perdido.

Su lengua acaricia la mía, y nuestros labios se chupan entre ellas. Sus manos me sujetan de las caderas pareciendo contornarme hacia él.

Respiro hondo y saboreo su boca un instante más; no obstante, cuando el ritmo de sus besos se tranquiliza despierto de mi ensimismamiento. Retrocedo dos pasos, lo empujo, ingreso a mi habitación y cierro la puerta de golpe, teniendo la respiración demasiado acelerada.

El pánico de que empiece a golpear la puerta y exigirme una explicación a mi respuesta me atemoriza; pero aquello nunca llega.

-Yo te también te gusto—Escucho la voz ronca de Jimin, algo vacilante desde afuera—Ya deja de negarlo, Ammy. Porque después del beso que me has dado no creo poder dormir ¿Sabes? Te imagino en cada instante, en cada palabra mi mente te piensa. Te quiero... y ahora sé que tú me correspondes. Te veo mañana, Amm. Duerme bien—

Y diciendo esto se marcha. No ha esperado respuesta porque quizá sabe que no se la daré; además sabe que sus palabras no me dejan respirar con tranquilidad. Estoy inquieta. "Me volveré loca"

POV DAN:

El día de hoy llego temprano al instituto. He venido en el bus porque mi hermana insiste en queter venir en él; ya que no deseaba estar sola. Es más; en este instante se halla pegada prácticamente a mi cuerpo, como un chicle. "Debo ser condenadamente irresistible como para que mi hermana se me apegue tanto"

Cuando el timbre resuena ella me ha pedido que por favor la acompañe hasta su respectiva aula; y efectivamente cuando hemos llegado; Jimin ha estado allí en la puerta. Lo he saludo pero Ammy lo ha pasado de largo como es de costumbre; aunque esta vez Jimin no se ha quedado atrás y la ha interceptado. ¿Qué puedo hacer? Solo fingir que no pinto de nada allí y marcharme en busca de mi perfecto novio.

Camino tranquilamente hasta mi aula de clases; aunque el timbre de inicio ya acaba de sonar; y cuando llego a mi aula de clases hay un pequeño alboroto. Se trata de Maryse que sonríe de oreja a oreja a las alumnas que las rodean y se voltean hacia mí apenas me ven llegar. ¿Es que traigo un animal en la cabeza?

-Creí que estaba con Dan—Pronuncia una compañera, cuyo nombre empieza con P, pero no recuerdo si era Patricia o Perry.

-Claramente solamente jugaba con ella—Completa otra. Frunzo el ceño y me acerco hasta ellas, encarándolas—

-¿De quién diablos creen que están hablando?—coloco las manos en las caderas.

-JungKook invitó a salir a Maryse hoy. La trajo al instituto y la besó—Murmura una inmediatamente—

Sonriéndole la empujo con el brazo—

-¿Quién ha engañado tan babosada?—Exclamo.

Maryse sonríe a mi lado mientras me dedica una mirada.

-Claramente solo fue un ligero beso, pero ¿por qué me invitaría a salir si está contigo? Obviamente porque soy más bonita, atractiva y...

-Fácil—completo respirando más entrecortado—Porque eres fácil y seguro te has de estar ofreciendo a mi novio.

-Si él te quisiera no aceptaría que ella se le esté regalando—Comenta otra aunque no sé quién fue—

-JungKook no ha aceptado—Prácticamente he gritado aunque pequeñas lagrimas se han formado. Me siento furiosa ¿Por qué JungKook no está aquí?—Mientes. Si viniste con él ¿Dónde está ahora?—

-Lo llamaron a dirección—Señala Maryse—Pero si deseas pregúntaselo tu misma, hazlo. Además ¿Qué vería JungKook en ti que pareces hombre, teniendo a una verdadera mujer como yo?—Mi puño sale disparado contra su nariz y cuestión de unos segundos ella esta tirada en el piso.

-Monterrey—Llama el maestro quien acaba de ingresar y al parecer ha visto como le sangro la nariz a Maryse—A Dirección, inmediatamente.

Lo observo por un segundo y doy media vuelta saliendo del aula para dirigirme a esta. Quizá JungKook se hizo tarde hoy. Es imposible que Maryse diga la verdad. "Claro que es mentira". Paso a pasito cuestionándome si él realmente se halla en dirección como aseguró Maryse. Cuando llego, la secretaria me pide que tome asiento para esperar mi turno; y luego de cinco minutos la puerta se abre, y efectivamente es JungKook quien sale de esta. "Si el mundo puede ser tan prejuicioso, ¿En quién debería confiar?"

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