El abuelo se entera

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Son 9 meses

Capítulo 3: El abuelo se entera

Por Janet Gaspar

Hoy el abuelo se ha enterado de que existes. Lo habíamos planeado mucho y se suponía que todos íbamos a estar presentes, pero al final no pudo ser y tu madre junto con la abuela se han enfrentado solas a ese terrible trago.

El abuelo ha reaccionado mucho mejor de lo que esperábamos. Sí, ha tenido su momento de furia y sí, le ha dolido mucho, pero no hubo el montón de juegos pirotécnicos que estábamos esperando así que estamos con nuestra bandera blanca bien en alto.

El abuelo es un hombre que no te dice que te quiere de frente, pero le ha comprado a tu madre un pay y la ha atiborrado de fruta, para mí es como si la hubiera abrazado y le hubiera dicho que ya te amaba.

¡Vas a amar al abuelo bebe! Y él te va a amar a ti, serás su cachorro y su perruchón y quizás su compañero de luchitas y querrá subirte en una bicicleta apenas puedas moverte.

Yo por mi parte he estado por ahí pasando como la doble de tu madre; nos parecemos tanto que toda la gente cree que es mi boda y tengo que aclararles que somos cuatas (ya sé que no lo somos pero así se quitan muchas explicaciones). Fui a buscarle un salón, su vestido y estoy haciendo malabares con el dinero. Ni que decir de tu abuela que se está volviendo experta planeadora de bodas.

Mañana tu padre junto con tus abuelos paternos van a venir a pedir a tu madre —tú también vas en el paquete jovencito— (tu madre insiste en que eres niño aunque yo la verdad no he soñado contigo así que desde mi punto de vista médico eres un huevo).

Estoy preparando un brindis para cuando vengan a pedirte a ti y a tu madre, te he incluido en mis palabras para que te sientas importante (no me agradezcas). Lo único malo es que cada que intentó ponerle sentimiento a mi discurso se me quiebra la voz. Mi querido huevito amo demasiado a tu madre y saber que ya no podré correr a su cuarto cada que vea una tontería en internet me duele de una manera que tú no comprendes. Le limpie los mocos, la abrace cuando tuvo miedo, le forcé a leer libros y después fui la mujer más feliz del mundo cuando ella aprendió a amarlos. Chillamos viendo anime, gritamos y nos agitamos con Juego de Tronos e incluso hablamos y pensamos lo mismo tan frecuentemente que parecía que nuestras mentes estaban conectadas.

Si tuve una mejor amiga en éste mundo esa fue tu madre, ahora esa maravillosa mujer se va y mi deber es darle ese aventoncito que necesita en la espalda. Puede que ese pequeño gesto le ayude a ella para sonreír y extender las alas, pero cada que pienso que no volveré a colarme en su cama para despertarla haciendo "currumiau"... me duele el estómago, verla dormir como la perezosa que es me duele el estómago, saber que se va me duele el estómago. Pienso que es una niña pero ya no lo es, ahora es tuya. Cuídala huevito, los hijos también pueden hacer eso por los padres.

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