Cap. 6

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#La Confesión

Le pegue a Kai en la cabeza con un almohadón de plumas lo más fuerte que pude, para que el impacto doliera más.

-¡hey!

Se quejo el.

-¿Puedes dejar de hacer ruidos con el chicle cuando lo masticas? ¡Me irrita!

-A mi me irritas tu, y sin embargo no te pido que te vayas.

Acoto despreocupadamente.

Volví a tomar el almohadón y choco con su nuca nuevamente, al parecer esta vez si le dolió.

-¡Auch!

Se quejo.

-¡Te lo merecías!

-Se, se…- Suspiro frotándose la nuca y miro hacia la ventana que se encontraba cerrada. -¿Resolviste el tema de tu extraño vecino?

-Si.

Respondí seca, no quería hablar mucho del tema.

-¡Oh! Estas respondiéndome cortante, eso significa que algo ocurrió.- Se sentó en la cama dispuesto a escuchar. -¡Cuéntame!

Yo reí al ver su pose.

-Nada ocurrió, solo eran alucinaciones mías, como siempre.

-¡No me mientas! No puedes hacerlo, te conozco muy bien…

En ese momento, y por suerte, David entro a la habitación interrumpiendo la charla.

-_____ mama me mando a decirte que estamos aquí al lado por si necesitas algo.

Anuncio la chillona pero adorable voz de mi hermanito.

-OK, Gracias David.

-De nada, y Xiumin dijo que abras la ventana.

-¿Ah?

Dije algo confusa.

-Xiumin me dijo que te diga que abras la ventana.

Dicho esto, se fue de la habitación.

Kai y yo miramos hacia la ventana.

-Así que ¿ahora te hablas con el?

Ignorando la pregunta de Kai, abrí la persiana.

Allí se encontraba el, con los cristales abiertos. Apenas me vio me hizo señas para que los abriera yo también. Le hice caso.

-Necesito hablar contigo.- Me anuncio en un tono de voz elevado para que pueda escucharlo. -¿Puedes venir ahora?

Justo cuando termino de preguntar, Kai apareció a mi lado y Xiumin se percato de su presencia. Le lanzo una mirada asesina y volvió sus ojos hacia mí.

-O cuando tengas tiempo…

Agrego mirándome, esta vez, de mala gana.

-No, esta bien. Ahora voy.

Respondí y me apresure a salir del cuarto después de agarrar una campera deduciendo que me iba a encontrar con un friolento clima afuera.

-¿Ahora son amigos?

Continúo interrogando Kai detrás de mí.

-No… no con exactitud.- Conteste. –Nos vemos mañana ¿si?

Le di un beso en la mejilla y me dirigí a la casa de SunHyo.

Otra vez fue ella la que me abrió la puerta.

-Buenas tarde.

Salude.

-¡Hola _____! Ven, pasa, tu madre esta en la cocina.

Mi vecino es un vampiro - Xiumin y tu -¡Lee esta historia GRATIS!