EPÍLOGO

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RUBÉN P.O.V.

Tener que organizar todo lo de la mudanza fue la peor parte. Mis padres se fueron en su vuelo, ya programado, pero yo tuve que quedarme una semana más.

Para mis amigos fue una sorpresa total la mudanza, pero me entendieron y apoyaron.

Cada segundo del día pensaba en ella.

Y todo lo que tenía en mi piso me recordaba de ella.

Deshacerme de las cortinas que ella eligió, los adornos de la sala y el montón de cosa que habíamos comprado para la cocina fue muy doloroso.

Mangel me dijo que ella se quedó en la cama todo el día cuando le contaron sobre mi decisión. Que dijo que se daría una semana sin ir a la universidad y que tenía planeado hacer algunos cambios.

Y a mi me hubiera encantado estar a su lado en todos esos cambios.

Una amiga me ayudó a poner en venta el piso y algunas cosas que no tendría que llevarme a Noruega.

Cheeto me prestó un pequeño cuarto de su nueva casa que comparte con su novia para guardar un par de cosas. Más que nada cuadros y regalos de fans que no podía llevarme.

Tomé mi última maleta y caminé a la puerta. Sería la última vez que estaría aquí. Mangel estaba conmigo y me miró con tristeza.

- ¿Ehtah seguro de ehto? - me preguntó y yo asentí. - Voy a ehtar afuera.

Sentí el sonido de la puerta y suspiré.

Desde este momento, todo en mi había cambiado definitivamente. El peso de los errores del pasado me pasó la cuenta y tenía que empezar de cero.

Empezar lejos de aquí.

Necesito un tiempo para estar con mi familia y reencontrarme conmigo mismo. Noruega, sin duda, es la mejor opción.

Los flashback llegan por si solos a mi mente y no puedo evitar sonreír.

*- ¿Te das cuenta lo que significa esto?

- Si, que viviremos juntos.

- Así es, así que te veré dormir, levantarte y hasta sin maquillaje.

- Rubén, no estoy usando maquillaje ahora mismo.

- Maldita sea, eres hermosa. *

Mi corazón se apretó al recordar todo lo vivido en este lugar. Todos los besos, las caricias, las noches con amigos, las lágrimas, las grandes cenas que preparaba Summer, los videos que hicimos juntos.

Quizás nunca iba a poder olvidarme de ella.

Un mensaje de mi manager me bajo de mi nube. Estaba avisandome que todos mis contactos importantes aquí en Madrid estaban al tanto de mi mudanza.

Todo estaba en orden. Mi vuelo salía en una hora y el cambio era radical y definitivo.

Solo me gustaría verla, aunque sea una vez más. Pero sabía que era imposible.

Saqué todas las fuerzas de mi para darme media vuelta y salir del piso dónde había sido tan feliz.

Mangel estaba esperándome en un taxi, así que guardé mi maleta y subí también.

- Te voy a ehtrañar, joputa. - dijo mi amigo cuando el trayecto comenzó.

- No te pongas sentimental, tetitas de azúcar. - dije esforzando una sonrisa. - Que con Martina ya ni te acordaras de mi.

¿Quién dijo que sería fácil? - 2ª Temp. ¡No Te Soporto! ElRubiusOMG¡Lee esta historia GRATIS!