Al espiar

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Capítulo 8

Eran casi las ocho de la noche, de regreso a casa luego de comprarme un traje en el centro comercial, pase por el trabajo de Jessica, no podía creer que no recordará lo de anoche.

-Hola jessica- le dije cuando la vi acomodando algunas pizzas en el vehículo de domicilios.

-Que tal frank, lamentó lo de anoche enserio, no pude encontrar mis llaves al final así que tuve que pedir prestadas las de mi hermana, ¿Te hice pasar una mala noche?-

"¿Me delatan mis ojeras?" Pensé, pero le respondí.

-No tranquila, hice lo que cualquier amigo haría- "cualquier amigo no te ve los senos y se viene en tu boca"

-¿Vas regreso a casa?- me preguntó Jessica y yo asenti.

-Pues ven, te llevo en mi vehículo, después de todo haré una entrega en tu casa vecina, la número 18-55-

Esa era la casa de Erika. Jessica subió al vehículo de tres ruedas y yo subí al asiento del lado, era la primera vez que montaba en una de esas cosas y no era para nada cómodo.

Al llegar al frente de la casa de Erika se nos fue difícil estacionarnos ya que un lujoso auto negro estaba allí parqueado en toda la entrada de la casa, Jessica me llevo hasta mi casa y hay estaciono el vehículo, tomó la pizza que debía entregar y camino hacia la casa del lado, entró al jardín y tocó la puerta, yo me quedé esperandola en el jardín de mi casa. Luego de tocar el timbre unas dos veces la puerta se abrió y apareció aquel maldito, no entendía porque me daba asco su precencia, pero cada vez que lo veía me hervia la sangre. Jessica le entregó la pizza al hombre y este saco de su billetera algunos billetes y los puso en el sostén de Jessica como si le estuviese pagando a una de esas damas de compañía, al ver esto Jessica intentó darle una bofetada pero el hombre tomó su mano y la apretó, enseguida reaccione y como una fiera salte las vallas que separaban las casas y llegue hasta Jessica, dándole un gran golpe a la mano de ese maldito aparte a Jessica de el, al verme el hombre río y dijo.

-Que simpático eres-

-No digo lo mismo- le respondí.

-Me da igual, después de todo no es contigo el asunto si no con esa hermosura que está a tu lado, me presento soy Edward Jenson ¿Y tu eres?-

Antes de que Jessica le respondiera yo hablé.

-Alguien que no está interesada en congeniar contigo-

-Eso lo decide la chica "casanova'', pero da igual, después de todo tengo otra allá adentro-

Al oír eso me dio un gran ataque de irá y le di un gran puñetazo en la cara a ese hombre, el reaccionó y también me golpeó pero mucho más fuerte, tanto así que caí al suelo, me paré rápidamente e intenté pegarle nuevamente pero de pronto apareció Erika y calmó a Edward.

-Tranquilo amor vamos adentro-

-Ok cariño te haré caso- Dándole un gran beso a Erika entró a la casa, Erika le pidió disculpas a Jessica y está las recibió de buena manera, yo y Erika simplemente nos miramos pero sabía que algo en ella no estaba bien, al ver su expresión cuando entro a la casa supe que era primordial espiar hoy.

Ya fuera del jardín de Erika regresamos a mi casa y hay me despedí de Jessica, ella subió a su vehículo y se marchó, yo entre a mi casa sobandome el cachete, me dolía un montón. Luego de tomar un baño y cenar tomé mi libro y me dirigí a la terraza, subí al techo y me quedé por un rato ahí sin hacer nada, la verdad ni se para que llevaba el libro pues ya ni me importaba leerlo, sólo esperaba ansioso que la luz de la habitación de Erika se encendiera y así poder ir a espiar.

Después de un largo rato hubó movimiento en el interior de aquella habitación, podía ver la silueta de una mujer y un hombre desde la ventana, al ver eso me acerqué hacia ella, con mucho cuidado camine por el andamio de separación, ya me consideraba un experto caminando por aquel lugar tan estrecho. Al llegar a la terraza de Erika me agache debajo de la ventana de su habitación y asomé mi cabeza por encima de esta, la cortina no me permitía ver claramente, sólo podía ver aquellas siluetas que estaban en la cama muy pegadas. De pronto vi como la silueta del hombre se abalanzó sobre la de la mujer y le dio un gran beso, la mujer no puso resistencia y rodeó al hombre con sus brazos, enseguida el hombre empezó a desvestir a la mujer, pero había algo raro en aquella silueta, algo que no reconocía  y me hacía dudar sobre si enserio era Erika, al ver como el hombre le quitaba el sostén a la mujer mis dudas desaparecieron, esa no era Erika, esos senos eran demasiado grandes para ser los de Erika yo lo sabía pues ya los había visto varias veces, ¿Pero quien era aquella mujer?, al único que podia reconocer era al maldito de Edward pues la cortina blanca me dejaba distinguir el traje negro que llevaba puesto, era el mismo que tenía cuando lo golpee y salió huyendo "al menos así lo recordaba". La curiosidad me estaba enloqueciendo, en ese momento me puse a pensar ¿Que otra mujer estaba en esta casa además de Erika?, y todo apuntó hacia su madre...

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