Capítulo 3

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Levi cayó al suelo, todavía en shock, todos parecían contentos con eso, y abandonaron la habitación lentamente, solo quedaban unas pocas personas en el publico, Jean, que hacía todo lo posible para soportar el dolor, Mikasa, la cual estaba muy enfadada, resentida y triste, por el final de su casi hermano y amigo, y Armin que miraba todo y a la vez nada, parecía no querer ver que su amigo había acabado así, aquel que siempre le ayudaba, le animaba, le protegía con su vida, estaba ahí, muerto, la cabeza a unos metros de su cuerpo, con los ojos abiertos. Levi intentaba con todas sus fuerzas no reaccionar, las cuchillas se cayeron de sus manos, sonando al colisionar contra el frío suelo, lo había hecho, había matado a su amante, a quien juró que nadie le haría daño, y le había matado, notó como Erwin se acercaba a él y ponía una mano en su espalda, casi se podría decir que lo estaba consolando, a su manera, Levi, sin poder reaccionar del todo, se acercó a la cabeza de su ahora difunto novio, y le cerró los ojos, limpiando las lágrimas que habían caído antes de que acabara así, se abrazó a si mismo, volvía a estar solo, siempre lo estaría, estaba destinado a eso, y no podía hacer nada. Después de unos minutos, que parecieron horas, se llevaron el cuerpo, y con ello, el corazón de Levi, se levantó como pudo de allí, sus movimientos rozaban lo robotico, ¿pero como no estar así después de lo ocurrido?
Lo único que hizo fue ir directo a su habitación, de camino le preguntaban sobre alguna tontería y le saludaban, nada más llegar, cerró la puerta con seguro detrás de él y se tiró a la cama, para al fin, después de todo esos años, liberarse de todo mal, empezó a moverse nervioso, no quería llorar, había visto morir a mucha gente, demasiada, pero no soportaba la idea de vivir sin Eren, las lágrimas empezaron a caer sin su permiso, él se las secaba con fuerza, no podía seguir así, ya estaba todo echo, no podía arrepentirse, él no vendría jamás. Las horas pasaron, y aunque él luchaba por calmarse, sabía de sobra que no podía parar. Poco tiempo después, consiguió dormir un poco, pero no mejoró mucho la situación, cuando despertó era la hora de la cena, pero no quería moverse de allí, no tenía hambre, siguió acostado sin nada que hacer, recordando cada momento junto a su joven amante.

Siempre A Tu Lado [Yaoi]{Riren}¡Lee esta historia GRATIS!