Capítulo 16

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Camila POV.

¿Podía tener más mala suerte? Al parecer sí. Lauren es la hija del empresario que va a hacer negocios con mi padre y encima vamos a cenar con su familia.

Me dí cuenta de ello cuando mi padre aparcó en frente de la casa de la ojiverde. Por un momento casi no me lo creí. Mi madre se dio cuenta de mi reacción, me preguntó que pasaba, y le dije la razón.

Entramos en la casa y la cara de Lauren reflejaba sorpresa. Quise reírme por un momento.

Después de que los padres y hermanos de Lauren se enteraran de que nos conocíamos de la Universidad, nos sentamos a hablar un rato antes de cenar.

Los hermanos de Lauren eran amables y graciosos. Me caían bastante bien.

Un tiempo después fuimos al comedor, donde la cena transcurrió con tranquilidad. Mi padre y el de Lauren parecían llevarse bien, al igual que nuestras madres. Eso no era bueno. Puede significar que vea más a menudo a la ojiverde.

Hablaba con Chris y Taylor animadamente sobre temas triviales. Lauren guardaba silencio. Lo único que hacía era mirarme con detenimiento. Me ponía un poco nerviosa.

Nos dirigíamos al salón, ya que habíamos terminado de cenar, pero alguien me sujetó del brazo y tiró de el impidiendo que fuera con los demas.

— Tenemos que hablar —era Lauren. Estaba tardando en decirme algo.

— No hay nada de que hablar —me negué.

— Vamos —agarró mi mano y una corriente eléctrica pasó por todo mi cuerpo. Creo que Lauren también lo sintió porque miró nuestras manos unidas por unos segundos.

Ignoré eso y subimos por la escaleras. Supuse que iríamos a su habitación. No me equivocaba.

— ¿De qué quieres hablar? —le pregunté una vez dentro de su habitación.

— ¿Sigues molesta por lo que dije la semana pasada? —aún lo estoy, si soy sincera.

— No —mentí. No quería darle importancia.

— ¿Segura? —se sentó en el borde de su cama.

— Sí —me encogí de hombros.

— ¿Por qué no me has hablado en toda la semana? —porque estaba molesta, pero no lo voy a reconocer.

— ¿Por qué no me hablaste tú?

— Pensé que no querías que lo hiciera —me alegro de que no lo haya hecho.

— Me daba igual.

— Seguro que porque estabas muy entretenida con Hailee —me crucé de brazos.

— Sí, me encanta Hailee —vi cómo se tensó de inmediato.

— ¿Si? Tampoco es para tanto —bufó mirando hacia a otro lado.

— Es atenta, cariñosa y divertida —no mentía, Hailee me trataba muy bien y yo a ella.

Lauren se levantó de la cama y me miró con el ceño fruncido. Segundos después una sonrisa arrogante apareció en su rostro.

— Yo soy mejor —dijo con una sonrisa y dio unos pasos en mi dirección

— Ya te gustaría —su tono de superioridad no me gusta, pero a la vez si.

— Entre nosotras hay química y lo sabes —ahora se encontraba más cerca de mi.

— No sé de qué hablas. Solo somos amigas —no puedo tener nada con Lauren. Algo me dice que acabaría mal.

— No te atrevas a negar la atracción que sientes por mi —acortó más la distancia en la que estábamos y acarició mi labio inferior con su dedo pulgar.

— No siento nada por ti, Lauren —me alejé un poco de ella casi chocando con la pared.

— Ahora es cuando me dices que sientes algo por Hailee —se rió de forma amarga.

— Ella y yo tenemos algo —era cierto.

— Explícate —ordenó con mal humor.

— No somos pareja, pero nos besamos, pasamos tiempo juntas, nos gustamos...Es una relación no oficial —suspiré con una sonrisa cómo una enamorada solo para molestarla.

— ¿Y para cuando la boda? —lo conseguí. Estaba molesta.

— No sé, es un poco pronto, ¿no crees? —esto mejoraba mi estado de ánimo. Ya no me parecía tan mal estar aquí.

— Yo prefiero estar con una chica cada noche —esa sonrisa arrogante volvió a aparecer en su rostro.

— Me he dado cuenta —era yo la que estaba un tanto molesta ahora.

— ¿No te gustaría ser tú la que pase la noche hoy conmigo? Nos lo pasaríamos bien —me acorraló contra la pared poniendo sus manos a ambos lados de mi cabeza.

— Eso solo puede pasar en tus mejores sueños —ella bajó sus manos a mi cadera. Podría apartarla, pero no quería hacerlo.

— Y últimamente pasa bastante —susurró contra mis labios.

Coloqué mis manos en su cuello y sonreí pícara.

— ¿Qué tal si me los cuentas un poco?

— Cuidado con lo que pides.

— ¿Por qué? —pasé mi dedo índice por su mandíbula.

— Porque me gusta hacer lo sueños realidad —acarició mi estómago con delicadeza.

— Hazlos realidad —mordí su labio inferior y tiré de el con suavidad.

— No sabes lo que dices —la mano que tenía en mi estómago la puso en un costado de mi cuello.

— ¿No? —di un paso hacia adelante haciendo que Lauren retrocediera.

— No —dijo en voz baja mientras yo di más pasos.

— ¿Acaso no quieres pasar la noche conmigo? —le pregunté cuando sus piernas tocaron el borde de la cama.

— Sabes mi respuesta.

— Pero tu no sabes la mía —ella pasaba sus dedos por mi espalda, acariciando la tela de mi vestido negro. Habíamos coincidido con el color.

— Sería bueno saberlo —rozó sus labios con los míos.

Me separé de ella y su rostro reflejó confusión nada más lo hice. Solo estaba jugando con ella. La otra vez me lo hizo ella a mi, a si que debía devolvérsela. Podría haber seguido, pero Lauren al casi juntar nuestros labios provocó que me deteniera porque eso significaba que ella empezaría a jugar conmigo también. Y en parte, había una posibilidad de que pasara algo más, y yo no quería eso, creo.

— La respuesta es no. Te lo dije antes —me reí y me miró incrédula.

— Estabas jugando conmigo —se dio cuenta —. Joder, estaba volviéndome loca.

— Tendrás que buscarte a otra chica para esta noche. Yo no seré quién la pase contigo.

— No me puedo creer que me dejes con las ganas —se pasó la mano por el pelo —. Quiero que sepas que a esto yo también sé jugar.

— Entonces jugaremos.

Loving You Despite The Obstacles | CAMREN¡Lee esta historia GRATIS!