Reto 43

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Consigna: Escribe una metáfora sobre el primer objeto que veas al apartar tumirada de la pantalla. Haz un relato que la integre. 


LAS PERSONAS Y LOS LIBROS

—Soy horrible interpretando personas —dijo después de un suspiro que denotaba un gran pesar y mucho más pesimismo.

—¿Por qué lo dices? —pregunté más por cortesía que por curiosidad. A diferencia de ella, yo era casi experta en interpretar a las personas y sabía que ella era el tipo de chica que se aferraba a sus ideas y jamás escuchaba lo que los otros decíamos, por eso no me gustaba entablar conversaciones con ella.

—Porque no las entiendo —dijo— la mayoría aparentan ser como no son y casi todos los que conozco son malos.

Ante su declaración no pude evitar sentirme conmovida. Sobre todo por la lacónica mirada que acompañaba sus palabras.

—Es que no estás viendo lo elemental —aseguré— no deberías juzgar a un libro por su portada —y sonreí teniendo la respuesta perfecta a su dilema—. Como libros —dije—, las personas son justo así.

Algunas con poco contenido pero sustancioso. Algunas con demasiadas letras vacías. Hay libros de portadas maravillosas con contenidos hermosos y hay otros que son solo letras a pesar de la portada.

Justo así son las personas. Unas guapas e inteligentes, otras solo son guapas. Pero las hay contrarias también. Algunas no tan atractivas pero de corazón enorme. Justo como esos libros que no se antojan leer pero, cuando les damos una oportunidad, nos enseñan el verdadero significado de no juzgar un libro por su portada.

También hay personas feas, por dentro y por fuera, como algunos libros.

Hay libros de misterio, como personas misteriosas. Hay libros completamente dulces, como las abuelas o las tías. Existen libros tan estrictos como tu padre o tu profesor de física, y luego está el libro hippie.

Las personas son como los libros, hay que abrirlos y leerlos para en verdad conocerlos.

Algunas personas son como esos libros que dicen todo en la portada, otras son como los libros que te cansas de leer y no logras entenderlos.

Las frases de los libros son como las opiniones de las personas. Con algunas coincidirás, con otras no. Algunas veces te serán de utilidad, otras veces se antojarán pérdida de tiempo.

Hay libros llenos de sabiduría, como el anciano que vive al final de la calle; y otros llenos de tonterías, como mi tonta vecina, que se cree saber de todas, todas y nunca ha atinado ninguna.

Hay libros prácticos y otros teóricos, como personas que trabajan y otras que solo ordenan. Hay personas que nunca fallan y otras que jamás le atinan, como mi tonta vecina... Ah, pero hablábamos de libros ¿verdad?

Hay libros gordos y otros flacos, hay libros grandes y otros pequeños. Hay libros buenos y otros malos, libros útiles y otros inútiles. Hay libros en todos los idiomas, de tantos géneros como se imaginan y para todo tipo de gustos. Justo como hay personas en el mundo.

Mientras mis palabras sonaban ella me miraba con demasiada atención. A veces la vi asentir a alguna que otra frase y de pronto risillas fugaces retumbaban haciendo reír también.

—Tengo que leer a las personas —dijo ella y declaré: —Solo así serás capaz de ver lo que realmente son, porque no es que aparentemos en realidad. La verdad es que, en la vida diaria, somos esas mascaras que mostramos. Somos la portada del libro y no puedes quedarte solo allí.

—Buscaré otro tipo de portadas a partir de ahora —señaló e informé: —Eso será bueno, hacer cosas diferentes definitivamente te dará resultados diferentes.

—Entiendo —dijo menos apesadumbrada y se fue.

En la soledad de miconsultorio pensé que, de vez en cuando, debería aplicar las palabras quesiempre ayudaban a mis pacientes para las personas que más amaba. Hoy mihermana había entendido algo fundamental para no llevar tanto pesar en el almay no ser tan pesimista en la vida.    



¿Lo primero que vi fue un libro?, sí. Mis mejores libros están en el mueble donde me siento a escribir. Y bien, creo que esta metáfora está un poco choteada, pero pensé que tal vez podría escribirla desde un punto de vista personal —aunque eso no es tan diferente a lo que ya hayan leído o escuchado— y pensé que sería bueno, tal vez se notaría una diferencia si era con mis palabras. Oh bueno, ya no sé ni que estoy diciendo. Igual espero que lo disfruten. 

Besos hermosuras que me leen.

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