Capítulo 25

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Entrenamiento forzado


—Vamos, tienen que esquivar las bombas —, dijo Hogmentër con una ceja en alto, calificando los movimientos de sus aprendices.

Habían transcurrido cinco días desde que los chicos habían comenzado a entrenar con sus respectivos maestros, y a pesar del tiempo no se les había permitido tener una lección con el enigmático ser. Sabían, por lo poco que les habían sacado a sus instructores, que tanto Lënn como el eran luchadores experimentados, el problema es que los habían visto tan poco en esos días que apenas y podían deducir lo que estos eran capaces de hacer.

La habitación a la que entraron era muy grande y parecía una llanura. Hogmentër les dio una rápida explicación de cómo esquivar ataques por medio de los poderes que tenía cada uno, y después, sin más explicación, se dedicó a atacarlos con unas esferas en tono blanco perlado que, al tocar algo se retraían en una implosión y luego daban paso a una autentica explosión.

Los chicos tenían como misión detenerlas o lanzarlas hacia él, pero, como se dio cuenta Hogmentër al poco rato, todavía no sabían muy bien como expulsar sus poderes; aunque poco a poco comenzaban a poner resistencia a las esferas explosivas, sobre todo Carter y Madison.

Conforme pasaba el tiempo, el dúo dio muestras de un buen control sobre su elemento. En un momento había intentado atacar a Madison con dos esferas, la chica se dio cuenta a tiempo y con sus manos formo una barrera de sombras, que hizo que una de las esferas cambiara de rumbo; la otra se abrió paso por la protección y cuando estaba a punto de estrellarse sobre la chica, Carter lanzo tres rayos, uno de los cuales acabo con la esfera de Madison mientras que los otros hicieron explotar las demás esferas que estaban cerca de ella.

Al ver aquello Hogmentër se distrajo, lo que aprovecho Steve para atacarlo por sorpresa. Gracias a su caparazón no le hizo mucho daño.

Pasaba el tiempo y el ser se dio cuenta de que los chicos estaban comenzando a acoplarse a sus poderes, a hacerlos parte de ellos. Jenn había logrado hacer una ventisca muy fuerte la cual provocaba que las esferas explotaran antes de que se acercaran a ella, Robin hacía temblar la tierra para que Hogmentër no esquivara los ataques de Steve y Elliot , ya que mientras el pelirrojo lanzaba esferas de fuego, el morocho había hecho una pared de agua que los protegía de los ataques. Al mismo tiempo, Madison protegía a Carter y a Fabián con su barrera de sombras; el primero se dedicaba a lanzar rayos y algunas esferas de luz para deslumbrarlo, mientras que el segundo actuaba como distracción.

Aquella confianza que sentían se mostró por completo cuando Elliot y Jenn juntaron sus elementos en un ataque que tenía como fin, terminar con aquella pelea.

Entre los dos lograron lo que uno solo no hubiera conseguido. Jenn le dio forma a un implacable tornado, que poco a poco fue cerrándose en torno a Hogmentër. Cuando este lo atrapo, Elliot dirigió la pared de agua hacia el tornado, haciendo que Hogmentër quedara detrás de ambos. El ojiazul no tardó en darles indicaciones a Carter, Steve, Fabián y Madison.

—Steve, evapora el agua y haz un hueco para que pasen los dos, Carter, prepara uno de tus rayos, y Madison, cubre a Carter de cualquier ataque con tu barrera... Fabián, si el primer golpe no sirve, necesito que tú atraigas su atención para poder dar un segundo ataque.

Los chicos no dudaron ni un solo momento. Steve hizo una abertura lo suficientemente grande como para que pasaran los dos hacia donde estaba Hogmentër. Carter formó un rayo de buen tamaño como para que surtiera efecto; volteó a ver a Madison y le dijo, asintiendo:

La leyenda de la dama de la noche Vol.I - ANCÖR ©¡Lee esta historia GRATIS!