I wont give up.

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[Narra Frank]

- Ya les he dicho que no es gay – contesté a mis compañeros mientras intentaba tomar tranquilamente de mi taza de café, los ojos curiosos de mis compañeros y escépticos que no dejaban de observarme

- Ok, haré de cuenta como que te creo – Continuó Mangel recargando sus brazos sobre la mesa – Pero no lo sé, hay un patrón que se repite constantemente estos ultimas días

- ¿Un patrón? – alcé una ceja divertido

- Llegas tarde, justo después de Alex, ¿estratégicamente para que no los veamos juntos?

- Me suena un poco familiar – Esta vez fue Lana quien se acercó hasta la mesa que compartíamos el resto del grupo, en aquella ocasión solo nos encontrábamos Mangel, Rubén, Luzu y ella, lo cual era un alivio tener esta plática con Samuel... no sería para nada entretenida

- No, para nada, esto es ridículo - mal miré a Lana quien no podía evitar reír

- Bueno, ¿dónde estabas? – Mangel volvió a llamar mi atención - fui a buscarte a tu casa esta mañana...

- ¿Qué donde estaba? – sentí el café atorarse en mi garganta cuando la puerta principal de la cafetería se abrió y Alex la atravesó causando que nadie pudiera esconder una sonora carcajada que inundó el lugar

- Hola chicos, lamento llegar tarde – Alex caminó hasta donde estábamos nosotros amarrando su delantal en la cintura – La práctica de futbol – se inclinó levemente sobre mí para alcanzar un pan tostado, sin ninguna doble intención pero después de la interrogación de esa tarde no pude evitar ponerme rojo

- ¿Mucha fila en las duchas? –Rubén habló

- Si... fue horrible – aseguró Alex sentándose frente a mí en aquella mesa

- Tu cabello está seco – aseguró Rubén, las risas volvieron a inundar el lugar mientras todos se ponían de pie camino a clases dejándonos solos en aquella mesa.

[Narra Willy]

Abrí los ojos y me encontré a mi mismo desnudo bajo las sabanas, di una patada a estas para desenredarlas de mi cuerpo, el sudor me hacía sentir pegajoso y de mal humor, no quería ponerme de pie aunque el reloj de mi cabecera indicaba que había perdido la primera hora de clases y amenazaba con que perdería la segunda, pero poco me importaba, me giré en mi lugar aspirando el aroma de la segunda almohada que ahora mismo se encontraba vacía, de no ser por ese peculiar aroma y el ruido del agua saliendo por la regadera que ni siquiera me hubiera percatado de la presencia, de aquel hombre.

¿Qué había sucedido en aquella tarde en el billar? Bueno... podría resumirlo bastante bien.

Después de haberme marcado aquella cagada monumental intentando defender a Samuel, había tenido que aceptar lo que decía Luzu y atreverme a demostrarle que vivía mi vida de aquella manera, de la misma forma en la que Samuel llevaba su vida... sin arrepentimientos ni disculpas.

Bueno, en aquella ocasión me arme de valor y camine hasta el chico que según Mangel, se llamaba Luis, al principio aunque me encontraba nervioso, encontré en aquel chico un divertido joven, alguien con quien podrías sentirte a gusto, podrías platicar de cualquier tema con él y sentirte cómodo, estuvimos hablando un par de horas, compartimos un par de cervezas e incluso mis amigos se acercaron, la verdad es que la estaba pasando bastante bien hasta que llegó el momento de irnos, Luis se ofreció a acompañarme a mi casa, lo que en el mundo homosexual siempre tiene un contexto sexual, por un momento el nerviosismo se apoderó de mí, pero recordé que no iba a ser capaz de negarme, no porque mis amigos me obligaran, sino más por orgullo personal, al ver a aquel hombre del que yo estaba enamorado disfrutando de las caricias que el joven y apuesto extranjero le propiciaba.

Cuando estábamos a punto de salir del local, Luis se disculpó un momento para ir al baño, asentí esperando a un lado de la puerta que volviera hasta donde me encontraba yo, pero para mi sorpresa no fue él quien se reunió conmigo antes.

- ¿Se puede saber a dónde vas? – Esa voz no podía ser de otra persona que no fuera Samuel

- A casa

- ¿Con un chico? - ¿estaba molesto? No podía estarlo ¿O sí? Sus gestos se encontraban tensos

- ¿Hay algún problema con ello? – pregunté aunque me arrepentí enseguida, ¿estaba tentando a mi suerte?

Samuel frunció el ceño y tensó la mandíbula de tal manera que me sentí mal por haber dicho aquello, pero entonces su gesto cambio y me regaló una de esas sonrisas suyas de medio lado

- ¿Nos vamos? – susurró muy cerca de mi oído, no pude hacer otra cosa que asentir, desapareciendo por aquella puerta junto a él....

El ruido de la regadera cerrándose fue lo que me trajo a la realidad, su cuerpo desnudo cubierto por tan solo la toalla me hizo estremecer.

- ¿Quedaremos esta noche? – pregunté tragando saliva al verlo

- ¿Sigues sin entender que no soy exclusividad tuya? – antes de que pudiera decir algo, sus labios chocaron contra los míos, sus manos tomaron mis muñecas y me obligaron a permanecer quieto atrapado entre la pared y su cuerpo...

[Narra Alex]

No había entendido nada de lo que había sucedido aquella mañana, ni siquiera era consciente de lo que había estado sucediendo estos últimos días, desde aquella tarde en la que Frank se quedó encerrado en la bodega, las cosas habían cambiado o es que tal vez mi teoría sobre el viaje en el tiempo había sido real, nos encontrábamos de nuevo en Los Ángeles, como si nada entre nosotros hubiera cambiado.

Parecía ser exactamente lo mismo, escondernos de la gente de nuestro alrededor para poder besarnos, dormir juntos y gemir moviéndonos al ritmo del otro, me sentía nuevamente el mismo chico idiota que había sido en los Ángeles... pero esto no eran los Ángeles.

- ¿Estoy loco o este trapo apesta a vomito? – Frank acercó un poco aquella franela a su nariz después de limpiar la barra mientras yo acomodaba las cosas sobre ella – Vamos huele – su travesura continuó acercándola a mi cara

- Dios, Frank eso es asqueroso – fruncí el ceño, pero Frank no iba a rendirse, de un saltó cruzo la barra para abrazarme contra su cuello acercando juguetonamente el trapo en mi cara – No por dios, basta – grité aunque enseguida enmudecí cuando noté sus labios tan cerca de los míos, ambos sonreímos sin acercarnos más, solo mirándonos... - Es raro lo normal que se siente...

- ¿Qué? – alzó una ceja divertido

- Siento que no ha pasado el tiempo y que soy el mismo chico que llegó hace dos años a los Ángeles... - susurré subiéndome a la barra, sentándose sobre ella

- Creo que cuando tienes una conexión con alguien nunca se va – Frank rodeó mi cintura acomodándose dentro de mis piernas - volvemos a ser importantes el uno para el otro porque jamás dejamos de serlo

- Pero cambie demasiado en el tiempo que no estuvimos juntos – proteste - ¿Tu no?

- En realidad no – se encogió de hombros divertido

- ¿Frank? – susurré acariciando su mejilla - ¿Porqué siempre eres tan inevitable para mí?

Antes de que pudiera contestarme tuvimos que volver a la realidad cuando la madre de Lana y su pareja entraron por la puerta trasera, habíamos sido descubiertos o eso parecía, lo importante era continuar manteniendo las apariencias... después de todo, nada había cambiado... 

Remember Me. [ Fanfic Wigetta - Staxxby-Luzana-Rubelangel]Read this story for FREE!