Apéndice III: Rëlsa

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A pesar de no ser la capital de ninguno de los ducados de Svetlïa, Rëlsa destaca entre todas las ciudades al ser conocida como "la Cuna del Saber".

Se originó hace milenios a partir de un asentamiento de eruditos de la Orden de Chamberlyn que huían del Rey de Ludwington (cuando aún no se había conformado la nación de Svetlïa y los ducados eran reinos independientes) que había iniciado una persecución contra ellos acusándolos de atentar contra la corona y clasificando sus estudios de "sacrílegos". Estos hombres, dedicados a la cultura y a la búsqueda de la verdad, se vieron obligados a huir a las montañas. Allí, encontraron una amplia cueva donde se refugiaron junto con sus libros y pergaminos.

A medida que pasaron los años, fueron internándose cada vez más hasta descubrir que la red de túneles se prolongaba por toda la montaña. Finalmente, dieron con una veta de "calenda", una piedra preciosa de gran valor que emite una luz rojiza. Entusiasmados, procedieron a extraer la gema y a venderla a otros reyes y señores de la nobleza enriqueciéndose.

Pronto, las galerías de la montaña se ampliaron, se construyeron cámaras y se tallaron preciosas filigranas en su roca. Se creó una biblioteca que crecía en espiral con tragaluces que llevaban la luz del sol hasta sus profundidades.

Tras la muerte del rey de Ludwington, su hijo no siguió sus pasos y la persecución contra la orden cesó. Por aquel entonces los eruditos se había enriquecido gracias a la venta de calenda logrando gran poder e independencia. Finalmente, fue el propio rey el que tuvo que inclinarse ante ellos y pedir su ayuda pues la reina estaba gravemente enferma. La Orden de Charmberlyn había cultivado conocimientos en todas las áreas imaginables por lo que eran grandes conocedores de los males del cuerpo y la mente. Desde luego, mucho más que los pobres médicos embrutecidos por la persecución que la sabiduría había sufrido en Ludwington.

La orden accedió a tratar a la reina que pudo recuperarse. El rey les otorgó privilegios y colaboró en la construcción de academias para que los eruditos extendieran de nuevo el conocimiento en sus tierras, además, nombró como su mano derecha a uno de los eruditos.

Así, Rëlsa y su orden fue cada vez más conocida en todo el mundo y todos acudían a ella a resolver sus preguntas. La ciudad abrió del todo sus puertas cuando se permitió a las mujeres formar parte de la Orden de Chamberlyn. Durante siglos, Rëlsa creció en prestigio y en el número de volúmenes que contenía llegando a ser conocida como la Cuna del Saber.

Sin embargo, hace mil años, algo sacudió las entrañas de todo el continente y generó fuertes terremotos que provocaron derrumbamientos en la ciudad montaña. Muchas galerías quedaron sepultadas junto con grandes eruditos.

Cuando la desgracia pasó, los esfuerzos se concentraron en reconstruir el mundo y las siguientes generaciones no valoraron del mismo modo el conocimiento embruteciéndose.

Hoy en día, Rëlsa ha vuelto a su anterior actividad, pero su prestigio ha disminuido ya que la llegada de los vampiros y su conocimiento inmortal, opaca su propia sabiduría. La ciudad sigue en ruinas en varias áreas y muchos de sus libros se perdieron para siempre.

La biblioteca sigue abierta aunque los miembros de la orden se han vuelto recelosos a los desconocidos y siguen un registro muy estricto de los visitantes. Además, la única fuente de iluminación aparte de los rayos del sol, es la calenda. La gema ya no es tan abundante como antaño y ello limita aún más la entrada a la biblioteca.

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