¿Celos?

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Capitulo 6

Podía sentir como la respiración de Jessica hacia contacto con mi cuello, poco a poco fue sacando su lengua y empezó a lamer aquella parte de mi cuerpo. Me tenía totalmente prisionero entre sus piernas y me era imposible escapar; su lengua era tan cálida a comparación con la de Erika, y la manera en la que lamia mi cuello era mucho más lasciva, Jessica se apartó de mi cuello por un momento y subió su rostro hasta llegar a mi oreja, podía sentir como su lengua entraba en mi oído, podía sentir como dejaba saliva a su paso, cada vez que movía su lengua me daban cosquillas pero era imposible reirme, me estaba excitando gracias a lo que estaba haciendo Jessica. De pronto se sentó encima de mis boxers y pude sentir algo húmedo con mi pene, ella también sintió mi miembro erecto y empezó a rosarlo con su vagina, se sentía extremadamente bien y me era imposible parar en ese momento. Su lengua salió de mi oreja y fue hacia mi boca, dándome un gran beso Jessica me advirtió que allí no acababa todo, ella tomó mis manos y las llevo hacia sus senos, yo entregado a la lujuria empecé a masajear sus pechos, entre mis dedos tomé sus pezones y los jale tan fuerte que hice que Jessica soltara un gran grito. Un grito que alcanzó a oír Erika la cual estaba allá afuera en mi azotea disfrutando de la vista, pero yo en ese momento no pensé en ella, pues tenía a una gran morena a mi disposición. Mientras seguía masajeando sus pechos, Jessica llevo una de sus manos a mis boxers y de ellos sacó mi pene, siguió rosando su vagina con el, lo único que separaba nuestros genitales eran aquellas bragas rosadas que tenía puestas, aún así podía sentir el calor de su coño, era una censacion única, mucho mejor que la que sientes cuando tienes tus dedos en ese lugar.



Así seguimos por un buen tiempo, hasta que Jessica se deslizó por mi torso hasta llegar a tomar mi pene entre sus manos, fue en cuestión de segundos que empecé a sentir algo extremadamente refrescante, mi pene estaba tocando muy adentro de la garganta de jessi y podia sentir la fuerza con la que lo chupaba, aunque no había tanto espacio ahí adentro Jessica estaba moviendo su lengua también la podía sentir, enserio era muy buena con su lengua, tanto así que no pude aguantar más y me vine en su boca, pero esto a Jessica no le importó, pues siguió chupando y yo estaba realmente aguantando aquella felación pero aún así mi pene fue limpiado por completo. Jessica lo saco de su boca y pude ver como un poco de mi semen había salido también de ella, el resto lo tenía adentro y mientras me miraba se lo trago; yo también trague saliva, no podía creer que está mujer se había pasado mi esperma así no más. De pronto Jessica volvió a acomodarse, su rostro otra vez pegado al mío y el olor a trago con el del semen de combinaban haciéndome saber que está mujer no estaba en sus cabales. De pronto Jessica se quito sus bragas quedando totalmente desnuda ante mi, aún en la oscuridad podía divisar su vagina, simplemente espectacular, aquel coño hizo contacto con mi pene y al sentir eso nuevamente estaba de vuelta en el juego, al ver eso Jessica soltó unas palabras a mi oído.



-Hora de que mi vagina pruebe tu rico pene-



Al escuchar esto me sorprendí y en medio de eso vi como Jessica tomó con su mano derecha mi miembro y empezó a moverlo, se sentía tan bien cuando mi pene rosaba los labios de su vagina, estaba a punto de perder mi virginidad, pero cuando Jessica estaba lista para sentarse encima de mi pene un gran estruendo nos interrumpió: "CRASH!!!", el sonido de mi ventana rompiéndose, fue tal el susto que Jessica se cayó de la cama y perdió el conocimiento, rápidamente me paré ha ayudarle pero lo mas que pude hacer fue acomodarla en mi cama. Luego de acostar a Jessica me acerqué a la ventana rota, camine por medio de los vidrios con ayuda de mi celular, con ayuda de la luz pude ver algunos rastros de sangre, esto me alarmó y sin pensarlo dos veces salí corriendo hasta el andamio de separación, por todo el lugar habían gotas de sangre, llegue hasta la terraza de Erika y toque fuertemente su ventana, pero nadie respondió, pero al intentar abrirla por mi propia cuenta esta cedió, al abrir la ventana vi a una Erika tirada en el suelo de su habitación con su pie derecho lleno de sangre, al ver eso entre por la ventana y la tomé entre mis brazos, utilizando mi camisa tape aquel pie y acomode a Erika en su cama, en su rostro habían lágrimas las cuales seque con mis dedos.



-¿Que acabo de hacer?- pregunto Erika



-Eso debería preguntarlo yo, mira tu pie esta sangrando sabes, pero tranquila ya todo está bien-



-Lo siento- Esas fueron las últimas palabras de Erika antes de quedarse dormida entre mis brazos, yo con mucho cuidado me levanté de la cama pero no podía dejarla ahí con ese pie así, empecé a buscar por todos lados un botiquín de primeros auxilios y para mi fortuna encontré uno al lado de la mesa de noche de Erika, de el saque un poco de alcohol y también una venda, con mucho cuidado quite mi camisa del pie de Erika y empecé a pasarle un poco de alcohol por el con ayuda de algunos algodones, al hacer esto Erika grito un poco, la desperté de su sueño pero era lo mejor, mire a Erika y le ofrecí mi mano, ella la tomó y apretó lo mas duro que pudo mientras que yo limpiaba su herida, al terminar de desinfectar cubri su pie con la venda y listo quedó mucho mejor.



Al ver que todo estaba bien me dispuse a regresar a mi casa pero Erika no soltó mi mano y con un rostro aún dolido me dijo.



-Por favor quedate-



Me acerqué a ella y me acosté nuevamente a su lado, ella se pego a mi y paso su brazo por encima mío abrazandome, en ese momento me olvidé de todo y rápidamente me quedé dormido


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