CAPÍTULO 31 ~ Pensamientos oscuros~

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***********************Comentar y estrellita****************************************

La mano de JungKook se desliza rápidamente por mi cintura, pareciendo querer empujarme contra él para enterrarme en su pecho y, obviamente, no dejarme ir.

-¿Qué coños tienes que hablar con Dan?- Interviene fulminando a Jimin—Quien ahora es mi novia. ¿Lo he mencionado?—

-Hablo con Dan, cabeza de alcornoque—Se defiende Jimin entre dientes sin quitar su mirada de mí-- ¿Dan?... solo serán unos minutos. Por favor.

Asiento rápidamente sin cuestionárselo a JungKook, ganando una mirada fulminando suya que percibo con claridad. "

-Te veo después de clase, entonces—Afirma al instante que el maestro de clase hace su triunfal entrada. Rápidamente JungKook libera su mano de mía y me frunce aún más el ceño completamente disgustado. No hace falta que lo diga. Lo sé. "Esta que quema como un horno" Es así como me siento cuando lo vi con Maryse—

-¿Saldrás con él? Creí que era solo un amigo—Me reclama—Pero al parecer me había equivocado ¿No es así?

Arrugo la nariz y suelto un suspiro exagerado, pero enseguida contengo la respiración para que el maestro no me escuche.

-Solo quiere hablar conmigo ¿No lo escuchaste?—

Él resopla enfadado—

-¿De verdad? Pero si hace unas horas aun le profesabas amor eterno. Incluso querías irte a la cama con él—Responde groseramente.

Lo fulmino con la mirada ligeramente avergonzada. Aunque en realidad, es cierto. Jimin me gustaba hace tan solo unas horas. ¿Y aun me gusta?

-A él le gusta Amy—Resoplo-- ¿Pelearemos por esto? ¿De verdad? ¿Qué hay de Maryse? Te come con los ojos y parece haber estado cuidándote las heridas. Parecía querer montarse sobre ti.

Su rostro aún se halla hinchado en zonas por los golpes de la mañana, a pesar de habérselas curado.

-No me interesa ella. Jamás me ha interesado del modo en que tú ves a Jimin—

Inhalo hondo y no respondo. Vaya primer día de novios. Esto no es lo que me imaginaba... quizá pensaba que iba a ver mariposas, cabras y muchos colores... "Como en los cuentos de hadas" ¡¿Qué gran mentira?! Debería denunciar todo aquello por mentirme durante tanto tiempo.

-Iré contigo—JungKook me interrumpe hablando en un susurro para no ser escuchado—

Frunzo el ceño.

-No. No irás conmigo. ¿Es que no escuchaste? Quiere hablar conmigo, no contigo—Frunce el ceño aún más...--

-Entonces no veo el caso de empezar algo entre nosotros si te lanzarás en sus brazos apenas lo veas.

Mis ojos se abren de par en par y luego disimulo que sus palabras en realidad no me han lastimado. "Ni se te ocurra llorar" Eso no es de machos... pero no soy macho peludo. "No importa. No voy a llorar"

-Entonces, si no confías en mí, tampoco tiene sentido que iniciemos algo...-- Miro a otro lado e intento ocultar mi expresión. Mi pecho ha empezado a encogerse de repente. "Caro que no siento nada más ya por Jimin. Ahora lo sé..."

-Dan—JungKook toma mi mano por debajo de la mesa—Lo lamento. Estoy siendo muy posesivo ¿No es así?

Asiento inflando mis mejillas.

-Un completo idiota. Que yo sepa aun no me has atado a ti con un anillo.

-eh. Cállense. No me dejan escuchar la clase—Se queja i hermana justo tras de nosotros.

JungKook contiene su risa, pero antes de que el maestro voltee, se inclina y me da un beso rápido sobre mis labios. Cuando el maestro nos dirige una mirada, fingimos que no ha ocurrido nada por lo que él retorna a su pizarrón lleno de números.

-¿Al menos, te puedo esperar hasta que termines de hablar con él?

Esta vez asiento teniendo el color de mis mejillas coloradas. "Por supuesto que quiero que me esperes"

Apenas culmina la clases, Jimin ha llegado hasta donde me hallo; y a regañadientes, JungKook ha aceptado quedarse atrás. Jimin y yo nos hemos dirigido a las gradas junto a uno de los campos de básquetbol, tomando asiento mientras él empieza con lo que tiene que decirme de la manera más clara y directa posible—

-Trataré de no robarte tiempo—Empieza Jimin. Distingo que su rostro sigue tan magullado como la mañana, a diferencia que sus heridas están limpias.

-Te escucho...-- Intento no fomentar un ambiente incómodo— Ya sabes que JungKook me espera—Él asiente.

-Yo... lamento haber hecho lo que hice. Dan... yo, lo lamento. La verdad es que siempre he intentado quitarme de la cabeza a Ammy, pero no lo consigo. Y la verdad es que no la comprendo. Me rechaza una y otra vez, y cuando me he dado por vencido, me besa—Mis ojos se abren de par en par. ¿Lo ha besado? ¿En qué parte me he perdido? Creí que Ammy no estaba interesada en él— Claro no fue un beso para morir o derretirme, pero fue un beso. ¿Qué pasa con tu hermana?...—Culmina. "Si no lo sabe él, quien fue a quien besó, mucho menos yo" ¿Es que cree que ando vigilando a cada paso que da Ammy o me hallo dentro de su cabeza para saber lo que piensa?

-No lo sé. No lo sé—Mando los ojosa rodar—

Jimin se deja caer en las bancas ocultando su rostro en sus manos—

-Lo lamento, Dan. De verdad lo lamento. Solo fue un capricho... quería vengarme de JungKook por haberme quitado a Ammy. O eso creía... ahora que estas con él, no tengo la más mínima idea de la persona en la que ella se fijará—

Me quedo en completo silencio por largos minutos. "En definitiva" ellos son tan parecidos. Vaya. Si encajan a la perfección.

Hablamos un momento más sobre mí, él y Ammy. Le he prometido hablar de él con Ammy, aunque temo que me mande a rodar. Mi hermana ha dejado en claro que considera a Jimin como un perdedor.

Me despido de Jimin y salgo corriendo en dirección a la puerta principal del instituto. ¿Dónde se halla JungKook? Dijo que me esperaría. ¿Dónde diablos esta?..

-He esperado demasiado--- La voz de JungKook se escucha justo en mis oídos cuando sus brazos me toman al desprevenido.

Volteo con rapidez y lo rodeo con los brazos por la nuca—

-¿De verdad? ¿Y qué puedo hacer para que se te quite el enfado?—Pronuncio en murmullos mientras meneo pervertida, cejas. Conozco bien la intención de esas palabras.

-Se me ocurren muchas cosas—Responde arqueando las cejas, con picardía— Dime tú ¿Qué quieres hacer Dan?—Carraspea con un fondo algo sexual.

Su pregunta me ha caído como un baldazo de agua muy ardiente porque mi cuerpo es inundado de calor, revelando el rojo de mis mejillas. ¿Qué quiero hacer?... muchísimas cosas. "y cuando digo, muchísimas, cosas, es muchas cosas" ¡Basta Dan! No seas pervertida. ¿Pervertida? ¿Quién estaba siendo pervertida? ¡Claro que yo no!

-¿A dónde me llevarás?—Cuestiono rodeando su brazo mientras me situó a su derecha para caminar—

-Supongo, que es una sorpresa—Me lanza un guiño—Te va a gustar mucho.

Un suspiro abandona mi boca. "Me va a encantar" ¿Por qué tengo una mente tan ocurrente? Debo tener la imaginación más negra que existe...

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