— ¿Tan segura estás de ello? —que arrogante era Lauren.

— Sí. No me puedes comparar con ella, ganaría claramente —dijo en broma con un tono arrogante.

— Por lo menos ella ha estado conmigo en la noche y no con otra —el semblante de Lauren cambió.

— Me fui con otra porque tu estabas con ella —se puso de lado apoyándose en el brazo derecho.

— Te hubieras ido con otra de todas formas —dije un poco molesta.

— No, habría estado contigo —me acarició la mejilla con suavidad.

— Tienes fama de estar con diferentes chicas siempre. A si que lo siento si me cuesta creerte —aparté su mano de mi cara y ella suspiró.

— Eres preciosa —cambió de tema repentinamente.

Sentí el rubor en mis mejillas. Su mirada era intensa y por un momento pensé que podía saber lo que estaba pensando.

— Me encanta cuando te ruborizas —volvió a acariciarme la mejilla.

— Para —le pedí ya que cómo continuara no dejaría de estar ruborizaba.

— Aún no has respondido a mi pregunta —dijo levantando una ceja.

— Lo sé —Hailee me gustaba, pero he de reconocer que no me hace sentir igual que Lauren.

— ¿Te gusta o no? —insistió.

— Puede —me hice la interesante.

— No juegues conmigo —se subió encima de mi y yo puse mis manos en su pecho para intentar apartarla.

— ¿Qué haces? —me tomó por sorpresa lo que hizo.

— Me gusta estar encima de ti —continué intentando apartarla, cosa que no conseguí ya que ella era más fuerte.

Lauren agarró mis muñecas y me las colocó a ambos lados de mi cabeza impidiendo que pudiera moverme.

— Sueltame —intenté quitarla con una pequeña risa.

— No —dijo con una sonrisa.

— ¿Si respondo a la pregunta te quitarás de encima? —cuestioné tranquilizándome un poco.

— No lo sé, ya veré —seguía con esa sonrisa de superioridad en su rostro.

— Me gusta Hailee —borró la sonrisa de su cara y apretó la mandíbula con fuerza —. ¿Ahora puedes apartarte?

— No —dijo con voz grave y con el ceño fruncido.

— ¿Por qué? —volví a forcejear.

— Has dicho la respuesta equivocada —dijo.

— ¿Acaso te molesta que me gusta Hailee? —esta vez quién sonreía era yo.

— Sabes que sí —funció el ceño.

— Vaya, que pena —me burlé. Quería que estuviera igual de enfadada que lo estuve yo cuando la vi liándose con esa chica.

— Puedes decir que te gusta, pero ella no te hace sentir cómo yo —susurró en mis labios.

— Eso no lo puedes saber —dije intentado otra vez apartarla de mi porque se encontraba muy cerca.

— Sí, lo sé, y tú no puedes negarlo —dio un pequeño beso en la comisura de mis labios.

— No me haces sentir nada —mentí.

— ¿No? —fue dejando un rastro de besos por mi mandíbula.

— No —susurré y cerré los ojos con un suspiro cuando succionó el lóbulo de mi oreja.

— ¿Estás segura? —empezó a besar mi cuello con delicadeza.

— Sí —respondí con dificultad.

Me besó en mi punto de pulso provocando que soltara un gemido.

— No te creo —añadió pequeñas mordidas a sus besos y tuve que atrapar mi labio inferior entre mis dientes para ahogar los gemidos que querían salir de mi boca —. Deja de morderte el labio, de eso me encargo yo.

Subió a mis labios, me soltó una muñeca y puso el pulgar de su mano en mi barbilla tirando hacia abajo para que soltara mi labio inferior.

Ahora teniendo una mano libre podría intentar quitarla de encima de mi, pero algo me lo impedía, era cómo si mi cuerpo quisiera más.

Lauren mordió mi labio inferior y tiró de el con suavidad.

— Es hora de dormir —dijo contra mis labios para después acostarse a mi lado.

— ¿Qué? —me sentía aturdida, pensaba que continuaría. ¿Acaso quería que hubiera pasado algo más?

— Es tarde, deberíamos dormir —sonrió levemente.

— Claro —devolví la sonrisa.

— Ven —pidió y yo me acerqué.

Puse mi cabeza en su pecho y ella me rodeó con su brazo.

— Buenas noches, Camz.

— Buenas noches, Lolo.

Loving You Despite The Obstacles | CAMREN¡Lee esta historia GRATIS!