- ¡Auch! - me quejo - Duele Elena

-Perdón, no te muevas, es un arreglo delicado - me dice concentrada en mi espalda.

-Y si sólo lo cubrimos con mi cabello - sugiero desesperándome.

-Cariño, un vestido así se hizo para lucirse, así que no te quejes... tienes idea de cuantas chicas matarían por usar un vestido Elena Giordano exclusivo.

-Oh, no lo sé... ¿cuántas chicas le presentaron a Elena Giordano al amor de su vida?

-Odiosa, te amo - bromea, riendo se incorpora y me indica mirar mi reflejo en el espejo.

- ¿Puedes creer que me voy a casar? - le digo casi como pensando en voz alta.

-Lo que no puedo creer es que se hayan demorado tanto-.

-No.... nos demoramos lo necesario, ni más ni menos-.

-Chicas, perdón que las interrumpa pero alguien está buscando a su mamá - dice Ernesto entrando a la habitación.

Elena toma a la pequeña Dafne entre sus brazos y la arrulla, la bebé parece encontrar tranquilidad en el agarre de su madre.

-Hola muñeca - le habla Elena a su hija con ternura dándole un besito en su frente - ¿me buscabas..o era papá?-.

-Bueno, en eso nos parecemos, no podemos estar un segundo sin ti - Elena le sonríe a Ernesto y éste le da un beso en los labios a ella y en la frente a su hija.

Alguna vez dije que no quería hijos, pero realmente deseo algo como lo que estoy viendo. No sé si es porque he amanecido sensible, pero me conmueve mucho verlos. Un bebé de Gianluca. Puedo con ello.

-Hermanita - dice Ernesto prestándome atención - ¿quién diría que la chica del vestidito negro que llegó con Gianluca a su fiesta de cumpleaños sería la misma que hoy está usando ese precioso vestido blanco?-.

- ¿Quién diría que el chico en la fiesta de mi novio sería el esposo de mi mejor amiga?-.

- Ustedes dos se están poniendo muy nostálgicos - apela Elena- amor, salgamos, Bruno ya viene por Alessa-.

Ernesto se acerca a mí y me da un abrazo - por cierto, tu novio está que se desmaya de los nervios - dice satisfecho - eso es el karma en él por lo que mucho que se burló de Piero y de mí el día de nuestras bodas-.

-Asegurate que llegué al altar - murmuro con exagerada preocupación.

-Alessa, ese hombre por casarse contigo es capaz de llegar hasta arrastrándose al altar - dice riendo - de eso no tienes que preocuparte-.

Elena, él y su pequeña se marchan para ocupar sus lugares en la ceremonia. No es muy grande, Gianluca y yo nos esforzamos en hacerlo un evento íntimo, nada extravagante. La ceremonia será en una terraza muy bonita y el salón del evento quedó precioso.

- ¿Estás lista? - escucho la voz de mi papá preguntar y el aliento se me va. Llego el momento. Suspiro y me vuelvo. Mi papá me ve vestida de novia por primera vez y su reacción será una que nunca olvidaré.

-Eres la novia más bonita del mundo - me dice con lágrimas en sus ojos y debo alzar mi mirada para no llorar también.

-Papá...-.

-Ay, Ginoble - exclama - eres un cabrón suertudo.

Yo río pero no nos decimos nada más, con la mirada nos hemos dicho ya todo. Entrelazo su brazo con el mío y acomodo mi cabeza en su hombro hasta llegar a la puerta de cristales opacos, exhalo y le indico a mi papá que estoy lista. Tan lista como se puede estar.

Il Mio Professore / Gianluca Ginoble (Il Volo)¡Lee esta historia GRATIS!