Reto número 30

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-Escribe un relato sobre cómo sobrevivir en una isla desierta.

Me suena más a un manual para sobrevivir y vi uno hace tiempo en discovery, pero ya no recuerdo bien.

¿Cómo sobrevivir en una isla desierta? Creo que nadie se toma enserio esa cuestión, hasta que no tiene que enfrentarla. ¿Cómo llegas a una isla desierta? Puedes ser el sobreviviente de un accidente aéreo o marítimo, puede que la corriente te lleve ahí, o como yo, puedes ser un idiota que aposto todo en un juego, lo perdió y siguió apostando hasta que hizo enojar a las personas que no debía. Ellos dijeron que matarme sería muy sencillo y nada satisfactorio, pero dejarme a mi suerte, a alguien como yo, que jamás en su vida se ha tenido que ensuciar las manos con nada... verme sufrir y luchar contra la naturaleza, eso si sería algo digno de ver. Así que me trajeron aquí, una isla que ni siquiera aparece en los mapas y están haciendo una especie de Reality show. Desde la costa puedo ver el barco de mis custodios, casi puedo jurar que los escucho reírse de mi suerte. Me dejaron aquí sin nada. Solo la ropa que tenía y la promesa de que si sobrevivía un trimestre, mi deuda estaría saldada. Como dije en un principio, nadie se plantea lo que necesita para sobrevivir, mucho menos cuando con un interruptor se tiene luz, con girar una llave hay agua, cuando detrás de una puerta hay comida. Me sentí desamparado las primeras horas sin saber que hacer, me plantee la idea de tratar de regresar al barco, pero eso sería mi muerte ¿qué tan difícil podría ser sobrevivir? Primero, quise averiguar el tamaño de mi prisión, así que dejé una marca en la arena para marcar mi comienzo y después comencé a caminar, anochecía ya, cuando me dí cuenta (al mirar una singular palmera por quinta vez) que había estado caminando en círculos hacía un buen rato, el mar había borrado mi marca en la arena. Me sentí como un estúpido, y aún más estúpido cuando la sed me golpeó con ganas y no tenía idea de dónde conseguir agua. Pensé en buscar un río o lago o algo así, pero a diferencia de en la ciudad, aquí la noche no se veía tan acogedora; cada sonido ponía mi piel chinita y sentía que en cualquier momento un depredador vendría por mí. Creí que dormir en la playa sería lo más seguro, pero el sonido de las olas al estrellarse en la playa me crispaba los nervios. La primera noche no dormí. Y en cuanto el sol apareció, me interné en la isla en búsqueda de agua. Casi pierdo la esperanza, pero pensé que mis captores no me dejarían en un lugar para morir de sed, no, eso no sería divertido. Caminé hasta que encontré un riachuelo y comencé a beber desesperadamente, aunque la  cantidad de agua del riachuelo era muy pequeña e ingerí más tierra que agua. Saciada mi sed, quise comer, bueno en las películas por lo general comen cocos o pescados, y en vista de que las palmeras eran muy altas, decidí pescar, solo que no sabía como hacerlo. Intenté con unas ramas, pero se rompía, lo intenté con las manos, pero me daba asco tocar los pescados, pensé en una red ¿pero de dónde iba a sacar una? Decepcionado, me tiré sobre la arena y de lo exhausto que estaba, me quedé dormido. El ardor en mi piel fue lo que me despertó, resulta que el protector solar si sirve de algo y las sombrillas que por lo general ponen en los hoteles, también cumplen una función. Mi piel estaba quemada ¡incluso ampollada por los rayos del sol!. Esto era una tortura, ¡y tenía que estar aquí 3 meses! Los primeros días quise morir, no comía, pero la necesidad de agua la satisfacía. Con el tiempo, y la necesidad, empezaron a brotar en mí los instintos primitivos. Busqué un refugio, algún lugar de altura, que me protegiera del viento, el sol y la lluvia; al tener custodios 24/7, ya no sentí la necesidad de quedarme en la playa, sino cerca de los cuerpos de agua, porque ahí era más fácil conseguir alimento. El primer mes me sentí algo rejego con respecto a cazar, había logrado atrapar un pescado, pero después me vi con la dificultad de cómo cocinarlo. No sabía como hacer fuego, lo intenté con ramas que corté de los arboles pequeños y golpeando rocas... jamás prendió y aunque el asco era gigantesco, el hambre lo era igual y traté de comer el pescado crudo, lo que me dejó con una infección en el estomago y un malestar que duró 3 días. Comí fruta hasta que aprendí a encender fuego, solo entonces me atreví a intentar cazar nuevamente. Han pasado 2 meses y lo que puedo decir de cómo sobrevivir en una isla es: Ten un refugio, busca agua, aprende a hacer fuego y a cazar... hasta ahora eso me ha funcionado; aunque al parecer no hay depredadores en esta isla, así que no sé que tendría que hacer en caso de que los hubiera.

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