Capitulo 6

4.5K 334 104

Camila caminaba tranquilamente por el asfalto, admiraba las luces de la gran ciudad. Podría quedarse a observar más, pero debía llegar a su casa antes de que la policial fuera. Estaba segura que eso no pasaría, si hay alguien que jamás deja huella en algún lugar, esa es Camila Cabello.

Se pasó la mano por la nariz tratando hacer que entrara en calor. El clima no le favorecía en lo más mínimo, pero ya que más daba.

Camila jamás se había sentido mal por aquello que acababa de hacer, y esta no era la excepción.
Sacó su teléfono para darse cuenta de la hora: 3:30. Sonrió.

Camila amaba que su reloj se mantuviera en ese horario, era lo único que le gustaba del mundo, sin incluir a Lauren. Camila no se sentía como antes, algo dentro de ella cambió al convivir con Lauren, aunque su mente tuviera que obligarla a matar a quien le rodeara había cosas que no podía hacer.

Hasta ahora Camila había dejado vivir a un par, Veronica y Dinah. Frunció la boca. Si había algo que odiara en ese feo mundo era definitivamente a la rubia.
Unos minutos mas bastaron para que llegara sana a su casa junto con una sonrisa perversa. Pero había más que eso, Camila no se sentía satisfecha, era como si algo estuviera mal.
Negó alejando esos vagos pensamientos.

Al abrir su puerta se encontró con su padre, rápidamente sonrió, extrañando así a su padre quien frunció el entrecejo. Dejó su caja de herramientas al lado del sofá y ella se sentó en él.

—Papá.— mencionó con alegría. —Que bueno que te encuentro, quería hablar contigo.

—Dime, cariño.— Alejandro le sonrió tratando de no hacer visible su preocupación, pero para su mala fortuna Camila puede notar lo que sea.

—No te preocupes, papá. Es sólo que yo quería tu ayuda para entrar a la universidad.— eso hizo que Alejandro se sintiera sumamente feliz al escucharla, Camila sí había estudiado la preparatoria, y él conocía un amigo que podría ayudarlo.

—Kaki, por supuesto que te ayudaré, con ayuda de tu madr...— la mirada matadora que Camila le envió a su padre fue suficiente para que él no terminara su frase. El miedo lo invadió. —Camila, lo siento mucho, no vuelvo a mencionarla, lo juro.— sintió sudor en su frente, pero el universo conspiraba a su favor por lo que Camila quitó su mirada de enojo y sonrió.

—Tranquilo, papá. Haz lo que tengas que hacer, yo iré a la cama.— Alejandro prefirió no preguntar dónde se encontraba, si llegaba a molestar a Camila no sabría de lo que fuera capaz.

A la mañana siguiente, Camila pasó a casa de Lauren a buscarla, a pesar de estar en su casa desde las 6, ella decidió visitarla a las 11.
La ojiverde la recibió con una sonrisa brillante, que fue bien correspondida.

Camila con su usual gorra se dejó ver, Lauren aprovechó el momento de que sus padres aún se encontraran en casa para pasar y presentar a Camila.

—Camz, ¿quieres pasar y conocer a mis padres?— preguntó con una sonrisa.

Los nervios de Camila se hicieron visibles, la morena jamás había conocido a los padres de alguna de sus víctimas. De algo estaba segura, Lauren Jauregui no era una simple víctima.

—Claro.

Lauren se apartó rápidamente de la puerta para darle la entrada a Camila quien entró sin rechistar. Al caminar un poco ambas se encontraban en la cocina, los padres de Lauren al darse cuenta de la presencia de las chicas, voltearon.

Trastorno Obsesivo-Compulsivo «Camren»¡Lee esta historia GRATIS!