Capítulo XXVII: prometido.

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No os podéis hacer idea de cómo me sentí al tenerla entre mis brazos, en ese momento supe que volvía afirmar lo que le había comentado a Ana horas atrás, que a pesar de todo este amor había valido la pena.

-¿Me puedes bajar?-preguntó tímidamente.

-Creo que no puedo...-dije separándome un poco para mirarla a los ojos- Te he tenido tanto tiempo muy lejos, con miles de kilómetros de por medio que ahora que te tengo a centímetros tengo miedo a que todo sea un sueño y que venga alguien y me despierte...-dije haciéndola sonrojar.

-Te prometo que no es un sueño, esto es muy real...-dijo segura de lo que decía.

-¿No decías que tú no creías en las promesas?-pregunté mientras la soltaba.

-He tenido que aprender a volver a creer en ellas...-dijo acomodándose la ropa que se le había movido por el ajetreo.

-Me parece bien...-dije mientras nos acercábamos a Ana y Max que hablaban con Sonia.

-Pensaba que nos ibais a dejar aquí marginados...-dijo Ana sonriendo.

-Hola Sonia...-dije saludándola con dos besos.

-Cuanto tiempo señorito...-dijo mientras miraba a Ainhoa.

-¿Qué tal el viaje?-preguntó Ainhoa.

-Bastante bien, aunque hace mucho calor...-respondió Max.

-Ya no recordaba que el verano aquí es muy pesado...-dijo Ainhoa refiriéndose a las temperaturas.

Mientras nos poníamos al día de todo lo que nos había pasado cada día una melodía comenzó a sonar y Ainhoa se sobresaltó.

-Es mi turno, ahora vuelvo chicos...-dijo antes de salir corriendo.

-¿A dónde va?-le pregunté a Sonia.

-Hace un solo con Justin y esta es la canción...-dijo haciendo que se me revolviera el estómago- No llega al minuto pero al ser una coreografía en pareja es más difícil...-me explicó.

-Entiendo...-dije mientras veía como la estrella del momento tenía a mi pequeña agarrada de la cintura.

-dije mientras veía como la estrella del momento tenía a mi pequeña agarrada de la cintura

-Tranquilo fiera...-dijo mi mejor amigo posando una mano sobre mi hombro.

-No puedo verla con otro, aunque tenga la seguridad de que no tiene posibilidades con ella...-dije mirando a mi mejor amigo- Siento que cualquiera es mejor que yo pero sobre todo mejor para ella...-dije agachando la cabeza porque había dejado al descubierto una de mis tantas inseguridades.

-Puede que haya mejores amigo...-dijo Max haciéndome enfadar- Pero para ella tú eres el único, solo hay que ver cómo te ha mirado...-dijo haciéndome sentir mejor.

-Tengo que recuperarla...-dije mirándola mientras brillaba encima de ese escenario.

***

Después de ensayar volvimos al hotel, el concierto sería mañana así es que tendría toda la noche para pasarla con las personas más importantes de mi vida.

La casualidad más bonita de mi vida (II)¡Lee esta historia GRATIS!