Capitulo 5

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La parrilla ya estaba prendida, todos los chicos habían llegado,  a excepción de Camila.

Dinah estaba en una mesa con Lauren.

—Es enserio, ella no llegará, llevas esperándola una hora.— Dinah decía con enojo a Lauren quien no le prestaba atención.

—No tarda en llegar, yo lo sé.— Lauren se convencía a sí misma

—Es momento para decirlo, esa chica no me cae para nada.

—Lo cual no me interesa, seré yo la que salga con ella, no tú.— dice Lauren cansada por el atosigamiento de parte de Dinah.

—Lauren, sé que debe gustarte a ti, pero hay algo que no me gusta de esta chica, de verdad.— Dinah insistía

—Gracias por preocuparte por mí, pero Camila es completamente inofensiva.— fue en ese momento que Camila se apareció.

Llevaba unos jeans apretados al lado de unos zapatillas y un top que dejaba ver su abdomen, a diferencia de los otros días Camila no llevaba una gorra sino un lazo alrededor de su cabello mantenidolo en una coleta.

A Lauren se le derritió el corazón.

A Camila se le aceleró.

Ambas se sonrieron al mirarse, todos alrededor miraban la conexión que surgió al conectar su mirada.

Lauren no esperó más y abrazó a Camila. La ojiverde no se lo esperaba, pero aquella Morena juntó sus labios en un beso.

No era un beso pasional ni de pico, era una conexión de labios. Se transmitían todo de sí.

Lauren había besado a cientos de chicas, pero ninguna la había hecho sentir así. Ella estaba cayendo muy rápido.

Si Camila no fuera una asesina, si Camila no estuviera enferma, si Camila buscara ayuda, quizás, sólo quizás, ambas podían ser felices.

Al separarse se sonrieron y Lauren tomó su mano. Con un silbido llamó la atención de todos.

—Chicos, ella es Camila.— Lauren la presentó con cada uno mencionando sus nombres.

La parrillada paso normal, Camila hablaba con Lauren que no dejaba de elogiarla. No fue hasta que Camila fue al baño que se separaron.

Camila tardó lo regular, pero al salir no se encontró con tan ardiente ojiverde, en cambio, una rubia ocupaba su lugar.

—Hola.— saludó Camila cortésmente.

—No actúes como la buena conmigo que no te funcionará.— respondió Dinah groseramente

Camila frunció el ceño. Ella sería un grano en el culo, eso lo supo en ese momento. —No entiendo de que me hablas.

—Sé que no eres de fiar, lo puedo saber por la forma en la que miras.— insinuó

—No sabía que podía mirar de otra manera.— Camila se hizo la desentendida

—Hay algo en ti que no me gusta y te pido de la manera más amable que te alejes de Lauren. No quiero que le hagan daño.

Camila le sonrió. —Tranquila, yo jamás le haré daño.— Camila se dio la vuelta y estaba por irse pero una mano la detuvo.

—Te juro que descubriré hasta el más profundo de tus secretos y te haré pagar.— la voz de Dinah ya no era su voz, fue reemplazada por una voz llena de enojo y prepotencia.

Camila iba a decir algo pero entonces Lauren apareció.

—Dinah, ¿qué diablos dices? Deja a Camila en paz.— la mirada de Lauren estaba llena de enojo. ¿Cómo Dinah se atrevía a insinuar que Camila escondía algo?

—Lauren, que bueno que llegas, no sé qué pasa con tu amiga, de verdad.— Camila empezó a hablar pero su voz se partía a medida que hablaba.

—Tranquila, cariño. Escuché todo. Quería ver hasta dónde llegabas. Yo hablando maravillas de ti y tú aquí amenazando a mi Camila. Estás loca, realmente lo estás.— Lauren tenía el ceño fruncido, alejó la mano de Dinah de Camila abrazando a esta última. Estaban por irse ambas cuando Dinah las paró.

—Lauren, por favor, sólo escucham...

Lauren no la dejó terminar y la separó de ella. —No te quiero cerca, ni de mi, ni de Camila. Te lo advierto, Dinah.

Y sin más se fue de su casa.

Se la pasó un par de horas tranquilizar a Camila quien lloraba y repetía que no entendía porque Dinah era mala con ella. Lauren estaba muy enojada y triste, no podía creer semejante cosa que ha hecho su amiga.

...........
El timbre de Dinah se escuchaba por toda su casa. La rubia abrió dejando pasar a una hermosa morena.

—¿Qué haces aquí?— pregunta Dinah furiosa.

—Vengo a advertirte, si no dejas de meterte en lo que no te importa— levantó su dedo apuntando a Dinah quien se irritó al instante dándole un manotazo.

—¿O sí no qué?— gritó llena de enojo

Camila le sonrió burlonamente. —Si no te mato.

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Trastorno Obsesivo-Compulsivo «Camren»¡Lee esta historia GRATIS!