"Qué?!"

5.5K 287 21

CAPITULO 9

Ha pasado una semana desde que tuve aquella cita en el Cypress Tavern y todo ha seguido de maravilla; nos hemos sentado juntos con los chicos del coro y Lucy a la hora del almuerzo; soy particularmente caballeroso con ella y he identificado que no me cuesta demasiado trabajo, supongo que el hecho de que hasta hace un par de semanas era mujer me hace darme cuenta de cómo debo ser para tenerla completamente encantada.

A veces me llega de nuevo esa crisis porque me doy cuenta de que no volveré a ser Lauren, pero necesito acostumbrarme y creo que no me está yendo tan mal. De hecho vuelve a serme más sencillo esto de ser hombre y ya tendré una buena idea para poder volver a ver a Emma sin que sea demasiado problema.

Aunque en los días en los que Austin no fue a la preparatoria Camila y yo nos unimos y parecía que tendríamos una amistad increíble, de pronto la situación se enfrió y ahora apenas y nos dirigimos la palabra en clases, incluso en el coro evitamos prácticamente mirarnos a la cara. Yo no sé por qué ella me evita, pero yo la evito porque no puedo creer que se haya comprometido con Mahone; que carajos le cruzó por la mente cuando aceptó? Estaba acaso a punto de tener un aneurisma y no pudo pensar con claridad? Eso es lo más seguro o, se le pegó la estupidez de Austin, no puedo encontrar otra explicación porque si creo que realmente está enamorada de él entonces me amargaré un poco más y eso no debe ser.

Lo más extraño es que Camila ha estado particularmente callada y mucho más a la hora del almuerzo, no sé si le incomoda que alguien que no es del club esté sentada en nuestra mesa o que en unos días haya sido más aceptada y escuchada que ella en los dos años que ha estado en el coro. Suele ponerse incomoda y de mal humor, tratando a Austin como un idiota (lo cual no me parece mal y debo decir que ya era hora) como si quisiera que él le prestara la atención que yo le presto a Lucy y tuviera las atenciones que yo tengo con ella.

A veces nos ponemos a jugar con la comida y la molesto con llenarla de macarrones con queso o de yogurt y ella me llena la mejilla de puré y luego me lame quitándome la comida de la piel; al resto de la mesa le parece asqueroso y demasiado rápido el hecho de que ya tengamos la confianza de hacer eso... la verdad es que si Lucy y yo no terminamos siendo novios terminaremos sin lugar a duda siendo muy muy buenos amigos, es divertida e inteligente, sabe sorprenderme y a veces me trata como cualquiera de los chicos con los que tiene amistad, que no se detenga y se muestre tal y como es me encanta.

Eructa frente a mí y maldice, le gustan los videojuegos y tiene una fijación por los tatuajes aunque ella por el momento no tiene ninguno, sabe andar en patineta y cuando le dije que yo no sabía puso cara de sorpresa y comenzó a enseñarme; nunca me dieron mucha confianza, por eso no aprendí a hacerlo, era mejor en patines en línea.

Mientras me enseñaba en el parque ayer, me caí y mi peso se fue hacia mi brazo así que lo traigo dolorido y con moretes, así que cuando se recarga en mi brazo me quejo y luego me río porque nos acordamos de mi caída, ella me soba y yo me dejo mimar. Todos los demás nos ven extraño, pero sólo Dinah demuestra su asco ante lo que llama cursilería.

Pero no es que hayamos superado a Jacob y Bea, aún no puedo olvidar los besos que se daban en el salón del coro y cómo el profesor tuvo que llegar a separarlos.

-Qué haremos hoy?-. Me pregunta.
-Vamos a...-.
-Podríamos hacer un maratón de videojuegos-.
Interrumpió Zayn –Yo llevo las cervezas, Dinah y Mani llevan los snacks y tú preparas ese condenado aderezo que me encanta-. Lucy voltea a verme.
-Sabes hacer aderezos? Vaya, qué otras sorpresas hay dentro de tu cajita?-.
-Yo... p-p-pues... sé cocinar... y otras cosas, ya luego verás-.
Camila se levantó molesta de su asiento y se disculpó, dijo que iría a ensayar al salón y dejó atrás a un Austin desconcertado que no lo estuvo tanto al cabo de unos minutos, si todos esperábamos o creíamos que lo mas sensato sería que fuera tras ella, prefirió quedarse sentado mientras seguía platicando de su plan para las estatales.

Cuidado con lo que deseas Jauregui¡Lee esta historia GRATIS!