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Reto 35

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Consigna: Piensa en tus miedos más oscuros. Haz un relatoen el que a tu personaje le pasen al menos 2. 



MIEDOS

No le temía a las alturas, le temía a caer desde tan alto. Por eso ni siquiera se aventuró a romper el grueso cristal y buscar una vía de escape.

Aunque no estaba segura de poder romperlo. Era demasiado grueso y eso, en parte, le hacía sentir segura, no había forma de caer por ahí. Pero por otra parte le horrizaba, pues le sugería que no tenía escapatoria, y era claustrofóbica.

La única salida era por donde había entrado, esa puerta de hierro que confinaba una habitación en el último piso de ese edificio, y estaba cerrada.

—Maldición —musitó sintiendo como le atragantaban sus palabras. El espacio en el que estaba justo ahora parecía hacerse cada vez más pequeño. Incluso su garganta parecía estarce cerrando, quizá por eso se le estaba haciendo difícil respirar.

La ansiedad, que el encierro le generaba, le tenía tiritando el cuerpo. De pronto se le antojaba volverse loca, para no tener que hace caso a la insistente sensación de asco, ni a los espasmos corporales, ni al sudor o a la asfixia.

»¡Dios! —rezó llevando las palmas juntas a su rostro. Las presionó con fuerza contra su cara y no contuvo por más el llanto, liberando un poco la presión que tenía rato soportando en las sienes.

Ni siquiera tenía dos horas allí atrapada y se sentía en su límite. Año y medio de psicoterapia se había ido al caño en cuestión de minutos.

Como pudo dio unos pasos hacia el cristal, creyendo que su urgencia por dejar el encierro le diera el valor de aventarse. Tal vez, con lo aterrada que estaba, tres pisos no le parecieran tan alto. Pero ni siquiera llegó a medio metro de él cuando el vértigo le atrapó y le empujó a llorar mientras sus rodillas se iban al piso y su alma al infierno.

Estaba desesperada intentando encontrar una solución, pero no veía ninguna posible. Revisó con la mirada —nublada por las lágrimas— cada rincón de ese espacio que comenzaba a ponerse oscuro. Pero no encontró nada.

Volvió la mirada al piso y se encontró con unas gotas de sangre. Al buscar el origen se dio cuenta que sus uñas estaban encajadas en sus brazos y pensó que el ardor de labios era porque se había mordido tan fuerte que rompió la piel. Eso también explicaría ese sabor ferroso en su boca.

Tragó otro grueso de saliva —mezclado con sangre— y aplicó más presión en sus uñas. El dolor la mantenía atada a la realidad, y una parte de ella le decía que necesitaba mantenerse cuerda.

Pero en ella había otra parte, una un poco compasiva que pelaba con su razón para sacarla de esta arrancándole la consciencia. Y también pensaba que eso estaba bien, sobre todo porque, inconsciente, no tendría que soportar esta situación.

Temerosa de morir de miedo, porque la situación pintaba para ponerse mucho peor, pues con la noche encima, con la oscuridad tragándosela, la claustrofobia tendría muchos más efectos en ella de los que ya le había puesto encima.

Se alejó tanto como pudo del cristal hacía la calle. Se recargó en la puerta de hierro y dejó que su cuerpo se relajara. Mientras deseaba con todas sus fuerzas no morir, cerró los ojos y dejó que su consciencia se desvaneciera. Entonces se perdió del mundo y se olvidó de tantas terribles sensaciones. Entonces todo se detuvo, incluso su corazón. 


Wahhh, se murió. Esto es un poco espeluznante porque son mis miedos los que la mataron. Soy claustrofóbica, hace años que no tengo un ataque de ansiedad y ya ni siquiera tomo medicamentos para ello, la psicoterapia me ha ayudado un montón. Y sobre el miedo a la altura es justo así, no tengo miedo a las alturas, puedo subir sin problemas y mantenerme en lo alto mientras no haya ningún riesgo de caer. No puedo estar en las orillas de un sitio alto y mucho menos bajar si el medio de hacerlo no es seguro. Dar un brinco desde algo alto ni pensarlo. Jamás me subiría al bungee, seguro mi corazón se detiene en cuanto me ve arriba. ¿qué piensan del relato?, ¿es excesivo?. No sé, morir de miedo es posible y las fobias son realmente aterradoras.

Gracias por leer. Saludos y besos. 

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