Reto número 6

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-Escribe un relato en el cual el personaje principal sea alguien que conozcas hoy.
Esto es sumamente complicado, no es como que ande conociendo personas a diario, lo único que cabe destacar fue una señora que a la hora que cruce la calle (porque cruce en verde) me dijo, "Ni modo, a mi me toca esperarme" Así que si esta historia esta algo rara es por esa razón.

La chica viene caminando a paso rápido, lo suficiente para poder esquivar con facilidad los automóviles que cruzan la avenida.
-Ni modo, a mi me toca esperarme.- La chica sonríe al escuchar el comentario y sigue con su camino. No me había dado cuenta que dije mis pensamientos en voz alta.
Cuando por fin cambia el semáforo, camino lo más rápido que puedo, que no es mucho debido a la edad. Las calles de la ciudad están húmedas por las lluvias del día anterior; es un clima terrible para mis huesos, escucho como crujen bajo mi peso, pero hay trabajo que hacer y esas nimedades no me van a impedir realizarlo.
Mi pequeña oficina bajo el puente no tenía buena pinta, la fachada cayéndose a pedazos, su fragilidad visible, su ubicación (entre un hotel y un puente peatonal)... cualquiera que pasase por aquí no pensaría que es una oficina de trabajo; es más, rara era la persona que ve esta estructura en la ciudad. Pero para mí, es mi rinconcito de felicidad; me considero una de las pocas personas, en la actualidad, que aman su trabajo ¿y cómo no hacerlo, si mi trabajo es ayudar a los demás?
Mi trabajo como ayudante de estrellas fugaces llegó a mí cuando era una niña, yo podía escuchar por las noches a las estrellas, escuchaba sus conversaciones, como ellas nos ven a nosotros, lo que piensan y sienten. Pero las únicas estrellas que fueron capaces de hablar conmigo fueron las estrellas fugaces; ellas eran estrellas errantes, que se enamoraban tanto de un ser humano que bajaban del cielo para estar con ellos.
Mi trabajo es simple, debo ayudar a las estrellas a adaptarse a la vida humana; dado a que ellas entienden pero no hablan nuestro mismo idioma, tienen costumbres diferentes y (lo más complicado) ellas no están acostumbradas a comer. En el cielo viven de las esperanzas, sueños y anhelos que los seres humanos les cuentan; así que esta es una etapa difícil y crucial.
Después de que la estrella puede aparentar ser un ser humano, debemos encontrarle una casa y un trabajo (por lo general, a ellas les gusta trabajar en donde puedan ayudar a otros... por ese motivo ¡me encanta mi trabajo!) para al final poder ayudarlas a encontrar a la persona por la cual dejaron su lugar en el cielo.
Me gusta mucho estar presente en este proceso, y más me gusta ver el resultado. La mayoría de las veces, la estrella y su amor, son compatibles en un 100% (porque las estrellas pueden ver el alma de los seres humanos y solo cuando están completa y perdidamente enamoradas de ese ser, es cuando bajan... por esa razón, su taza de éxito en las relaciones es tan alta). Y en los pocos y escasos casos en que la estrella haya precipitado su descenso y su amor no sea correspondido, la ayudo a seguir adelante (porque es imposible para una estrella regresar al cielo) a viajar y conocer la tierra. Ellas son tan puras y amorosas, que no es de extrañar que encuentren a alguien que les corresponda.
¡Amo mi trabajo! Y a todas las estrellas que he conocido. Sé que lo que hago beneficia a este mundo, así que lo seguiré haciendo hasta el final de mis días. Ademas, yo tengo a mi propia estrella y él me ayuda y hace que todo sea muy sencillo y llevadero día a día.

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