Calmando un par de demonios

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~Capítulo 32~

{Elijah}

No logré darle a la maldita rubia traidora porque la castaña había tomado mi brazo y desviado el tiro, en un movimiento rápido cerró la puerta de la habitación y se quedó frente a mí con la respiración agitada por el esfuerzo que había hecho para retenerme. Yo estaba peor, la fulminé con la mirada y en ese momento solo deseaba asesinarla por haberse metido y frustrado mis planes, intenté pasar y salir de la habitación para ir en busca de la puta de Derek y terminar mi trabajo, no obstante, Isabella se volvió a interponer en mi camino; mi mente estaba nublada solo con pensamientos y deseos de venganza, quería hacer sufrir a aquel mal nacido como antes él lo hizo conmigo, sin embargo, la castaña no me lo permitió y estúpidamente estaba pisando un terreno muy peligroso para ella y aún no se daba cuenta.

O en verdad me subestimaba.

—Déjala por favor—pidió tomando mi brazo y maldije al ver que había perdido mi oportunidad de vengarme por culpa de ella.

Me deshice de su agarre con brusquedad y la tumbé con fuerza en la pequeña cama de la habitación haciendo que se aturdiera un poco al impactar contra ella; cegado por la ira que sentía me coloqué a horcajadas sobre ella y la tomé del cuello.

—¿Por qué insistes en contradecir lo que hago White? ¿Quién mierda te crees para actuar así conmigo? —rugí sin dejarla responder —Entiende que yo no soy una buena persona y puedo matarte si así lo deseo —mi agarre cada vez era más fuerte y ella luchaba por deshacerse de él —estuve a punto de vengarme de ese hijo de puta y me lo has impedido —le reclamé con mi voz ronca por la ira que sentía en esos momentos —tú no conoces nada de mi vida pasada, no sabes mis problemas, ni el motivo de mis demonios, tú no sabes el hijo de puta que puedo llegar a ser con tal de obtener lo que deseo, no te vuelvas a meter en mi camino porque no respondo —la amenacé.

—S-suél-ta-me —pidió, pero no lo hice, cerró los ojos e hizo un rápido movimiento quedando ella a horcajadas sobre mí, mientras que en su mano sostenía una daga justo en mi cuello, sonreí al ver que a diferencia de Tess, ella sí pudo soltarse.

—Mátame White, es de la única manera que vas a lograr hacer que desista de matar a quienes me la deben —la incité viendo que ella intentaba respirar más aire del que podía, hizo más fuerte su agarre y sentí un pequeño ardor cuando rozó la daga en mi cuello —¡Mátame o te juro que yo te mataré a ti! —advertí y sentí cómo se tensó sobre mí, hizo un leve movimiento y sus caderas rozaron mi pelvis y a pesar de toda la ira que sentía mi deseo por ella despertó y traté de ignorarlo —¡Mátame de una vez! —grité más desquiciado que antes y en su mirada noté el miedo.

—¡No Elijah! —gritó en respuesta —Es verdad que no conozco tu pasado y sé que tienes motivos para hacer lo que haces, pero también sé que puedes ser diferente y no un asesino, no por venganza —una ronca carcajada burlona salió de mi garganta después de escuchar su estupidez —tengo fe en ti a pesar de todo —susurró haciendo que dejara de reírme.

Puse mis manos en su cadera y volví a tumbarla debajo de mí, quedé entre sus piernas y la tomé de la mano para que soltara la daga que aún estaba en mi garganta, su respiración era inestable y vi el miedo en sus ojos que intentaba ocultar.

—No tengas fe en mí, te vas a decepcionar —murmuré y antes de que volviese a hablar y a soltar otra estupidez, la besé.

Mis labios chocaron con brusquedad contra los de ella, dicho acto la tomó por sorpresa; esa vez la besé muy diferente a las otras veces que lo había hecho, no era tierno ni delicado, era exigente, brusco y salvaje. Era rudo y a juzgar por su reacción supe que ella no estaba acostumbrada a ese tipo de besos, por lo cual, comenzó a perder el ritmo y el oxígeno. Me tomó de los hombros e intentó alejarme un poco y se lo permití, entonces le sonreí, le sonreí de forma desquiciada demostrándole que esa vez no sería igual a la primera vez que estuvimos juntos, ella abrió los ojos con exagero y vi que por fin se dio cuenta de lo que estaba a punto de suceder.

Corazón de Hielo ® (18+)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora