4. Sobre una taza de té

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No era común que Will se enfermara. El chico tenía, en la opinión de Nico, uno de los sistemas inmunológicos más fuertes del mundo.

Sin embargo, el rubio se había contagiado gracias a Nico, por lo que él se sentía responsable de cuidarlo durante su resfrío. Justamente lo que había pasado es que Will se había empeñado en ayudar al italiano con todo lo que necesitara durante su enfermedad, y había terminado por contraerla justo cuando el menor se había curado. No era nada grave, tan sólo un resfriado, pero Nico iba a quedarse a su lado hasta que mejorase.

Antes de saber del contagio del rubio, Nico había decidido ir a verlo y llevarle unas galletas para agradecerle por haberlo curado. Cuando llegó al departamento de Will, Nico tocó el timbre y esperó. Escuchó un "ahí voy" por parte del rubio, pero los siete minutos nadie había abierto la puerta. El menor se empezó a impacientar. ¿Will se habría desmayado? ¿O quizás se había resbalado, caído contra una mesa y estaba en coma? ¿Y si en realidad Will ni siquiera había estado en la casa en primer lugar y Nico estaba teniendo alucinaciones? Antes de que pudiera confirmar estas teorías, la puerta se abrió y el italiano entró rápidamente.

-¿¡Se puede saber por qué tardaste tanto!? ¡Pensé que habías muerto o algo!- exclamó Nico.

Y entonces vio mejor a Will. Seguía en pijama, con unas pantuflas de conejito en los pies y una frazada sobre sus hombros. Estaba despeinado, pero no al estilo que siempre llevaba, si no realmente despeinado, como si recién se hubiera levantado de la cama. Sus ojos estaban rojos y tenía unas oscuras ojeras. Como si fuera poco, Will estaba tiritando. Nico reconoció al resfriado que días antes había estado en su cuerpo, ahora en el de Will.

-¿En serio te contagié?- preguntó Nico.

Como respuesta, el rubio estornudó. El otro suspiró y se pasó una mano por el cabello.

-Bueno, al parecer es mi turno de cuidarte. Mi primera orden como doctor es: aléjate de la puerta y vete a tu cama- dijo.

-¡Pero si estoy -Will tosió- perfectamente!

Nico rodó sus ojos y cerró la puerta de calle que había estado abierta. Luego agarró al rubio por un brazo y lo llevó hacia su cama.

-Y no te muevas- le ordenó. Antes de que pudiera protestar, Nico lo tapó hasta la nariz con otra manta y se dirigió a la cocina.

Rebuscó por las alacenas una caja de té que sabía que Will escondía en alguna parte. Cuando la encontró, puso agua a hervir y dejó un saquito de té al lado. Mientras el agua se calentaba, fue hacia el baño y agarró un termómetro del botiquín. Cuando llegó a la habitación de Will lo vio sentado en la cama, preparado para irse.

-No, no lo harás -dijo Nico mientras lo empujaba suavemente. En otras circunstancias el rubio lo habría esquivado y se habría levantado de un salto, pero el Will enfermo era como un 90% más débil, de manera que cayó sobre las almohadas con un gruñido. Al ver el termómetro en la mano de Nico, dijo:

-Ya me tomé la temperatura.

-¿Y cuánto tienes?

-...Treinta y seis grados -murmuró Will mirando al techo.

-Ambos sabemos que estás mintiendo. ¿Cuántos grados tienes?- repitió Nico.

-Cuarenta -suspiró el rubio.

-¡Entonces con menos razón saldrás de esa cama!- exclamó el italiano al tiempo que salía de la habitación.

Cuando llegó a la cocina, puso el agua ya hervida en una taza y dejó caer el saco de té dentro. Lo puso en una bandeja junto a las galletas que había traído y la llevó al cuarto de Will.

El rubio seguía con el ceño fruncido y la manta hasta el mentón, pero no pudo ocultar su alegría al ver el té y las galletas. Le hizo un lugar en la cama a Nico, quien se sentó y dejó la bandeja entre ambos.

Mientras tomaba el té de a sorbos y comía una galleta, Will sonrió y murmuró:

-Te quiero -acto seguido, se inclinó hacia Nico, cerrando los ojos y preparado para juntar sus labios.

-Yo también te quiero, pero deberás esperar a estar curado para besarme- comentó el menor, haciendo que el rubio abriera sus ojos y lo mirara haciendo un puchero.

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Soy pésima con los finales, pero yolo c:

Formas de decir "te quiero" (Solangelo)¡Lee esta historia GRATIS!