— Te acompañaré a la puerta.

No dijo nada al respecto, simplemente caminó la puerta y yo iba a su lado.

— Mierda —maldijo en voz baja cuando estábamos frente a la puerta.

— ¿Qué pasa? —pregunté.

— Se me han olvidado las llaves.

— Toca el timbre —dije haciendo un gesto con la cabeza.

— Eso haré —me miró seria y después tocó el timbre.

Unos minutos después se abrió la puerta y apareció una mujer, la cual supuse era la madre de Camila.

— Siento haberte despertado, pero se me han olvidado las llaves —se explicó Camila y su madre sonrió.

— No pasa nada —dijo y dirigió su mirada en mi dirección cuando se dio cuenta de mi presencia.

— Buenas noches —saludé cortésmente.

— Buenas noches —sijo —. ¿Eres una amiga de Camila?

— Sí —afirmé —. Me llamo Lauren.

— Sinuhe, pero llámame Sinu —dijo con una sonrisa.

— Encantada de conocerla, Sinu.

— Puedes tutearme —sonrió.

— Mamá, Lauren debe irse a casa —dijo Camila.

— ¿No la invitas a quedarse a dormir contigo? Es tarde y creo que no debería conducir —dijo su madre mirándola.

— Ella puede conducir, me ha traído hasta aquí sin ningún problema —camila no quería que me quedara a dormir en su casa y entiendo sus razones.

— Sí, pero en sus ojos veo que ha bebido y puede tener un accidente de vuelta a casa —dijo, mirando a Lauren.

— Ya no está bebida, antes de venir comimos unas hamburguesas —continuó la chica de ojos chocolate.

— No estoy segura, mejor se queda a dormir aquí y se puede ir por la mañana —me miró con una sonrisa.

— No quiero ser una molestia, puedo ir casa —le dije educadamente.

Quería quedarme a dormir en la casa de Camila, así estaría cerca de ella.

— No eres una molestia —dijo y se hizo a un lado de la puerta —. Entrad.

Sinu cerró la puerta una vez que estuvimos dentro.

La casa de Camila tenía todas las luces apagadas.

— Gracias —sonreí a la madre de Camila.

— Te prepararía una habitación para ti, pero supongo que quieres dormir con Camila.

— Solo si no es un inconveniente para ella —puse mi vista en Camila para saber si no estaba de acuerdo.

— Dudo que haya un inconveniente —Dijo Sinu mirando a su hija.

— No lo hay —Camila parecía poco convencida.

— Ha sido un gusto conocerte Lauren, espero que duermas bien —me sonrió la madre de la chica de ojos chocolate.

— Lo mismo digo —le devolví la sonrisa.

Sinu se fue al piso de arriba dejándonos solas.

— Vamos, es por aquí —suspiró Camila.

Subimos por las escaleras y nos dirigimos a su habitación.

Una vez dentro de ella me senté en el sofá que tenía. No sabía si Camila quería que durmiera con ella en la cama o en este sofá. Sinceramente prefería dormir con ella.

— ¿En qué lado de lado cama vas a dormir? —cuestioné levantándome del sofá y haciendo un gesto hacia la cama.

— Duermo en el centro de la cama —respondió y se sentó en la cama para empezar a quitarse los tacones.

— Hoy podrías dormir en un lado y yo en el otro —propuse con un tono tranquilo y sin mostrar segundas intenciones.

Me volví a sentar en el sofá para quitarme también los tacones y mi chaqueta de cuero.

— Tú vas a dormir en el sofá —se levantó de la cama y abrió el armario.

— No creo que me sienta cómoda durmiendo en el sofá —dije pensando en que me levantaría con dolor de espalda —. Pero si prefieres que duerma en el sofá, está bien.

Camila sacó un pijama y cerró el armario.

— Tendrás que hacerlo porque no voy a dormir contigo en una misma cama —dijo con un tono borde que me hizo sonreír.

Se metió en el baño de su habitación sin decir nada más.

Me levanté del sofá y caminé hasta la mesita de noche del lado derecho de la cama para dejar el móvil.

Aparté las sábanas de la cama y me metí en ella a esperar a que Camila saliera del baño. Quería saber cual sería su reacción al verme acostada en la cama.

Loving You Despite The Obstacles | CAMREN¡Lee esta historia GRATIS!