Capítulo 34: Aventura en el baño

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Durante el resto de la tarde, Masaomi estuvo jugando con Dai mientras Seijuuro y Aomine permanecieron en la habitación encerrados descansando, o eso pensaba el adulto, ya que cuando pasó un par de veces cerca de la habitación, no escuchó ningún sonido extraño que le indicara que estaban centrados en otra ronda de sexo. Sólo cuando llegó la hora de cenar, Akashi y Aomine aparecieron en la cocina justo cuando Dai ayudaba a su abuelo a poner la mesa.

- ¿Os ha llegado el olor de la cena recién hecha y vuestros estómagos han rugido por la falta de alimento durante tantas horas? - bromeó Masaomi.

- Algo así – sonrió Akashi.

- ¿Te has portado bien esta tarde, Dai? - le preguntó Aomine caminando hacia la mesa con la ayuda de Akashi.

- Sí – le contestó demasiado feliz el niño.

Aomine había notado el extraño brillo en los ojos de su hijo desde que él y Akashi habían cruzado la puerta y también que no había despegado su vista de ellos ni un sólo segundo.

- ¿Papá y tú volvéis a estar juntos? - soltó emocionado Dai justo en el momento en que Aomine tomaba asiento a su lado y daba un sorbo a su vaso de agua.

El antiguo jugador casi se atragantó con el agua debido a la inesperada cuestión del pequeño y que le había pillado totalmente desprevenido.

- ¿Por qué piensas eso? - le preguntó con cautela pero nervioso por dentro.

Se reprendió mentalmente al pensar en lo que su hijo podía haber visto o escuchado esa tarde. Debería haber tenido más cuidado, pero... fue un momento tan lleno de emociones que se olvidó de todo lo que había fuera de las cuatro paredes donde había estado encerrado con el único hombre al que amaría con tanta intensidad.

- Habéis estado toda la tarde reconciliándoos, ¿no?

Aquella pregunta hizo saltar las alarmas dentro de la cocina y los tres adultos miraron aterrorizados a Dai.

- ¿Qué quieres decir con eso exactamente? - le dijo Aomine temeroso de su respuesta.

El pequeño les miró extrañado, notaba la tensión que se había apoderado de sus familiares cuando había sacado el tema y no entendía el motivo para que se hubieran puesto de esa manera ni tuvieran esa mirada alarmada en sus rostros.

- Habéis estado hablando y no os habéis gritado ni peleado, ¿no?

Esas palabras fueron como música para los oídos de los tres adultos, quienes se relajaron al instante por el enorme alivio que sintieron al darse cuenta de que el pequeño seguía siendo un dulce e inocente niño que no tenía ni idea de la forma en la que se habían reconciliado sus padres.

- Sí, hemos estado hablando y hemos zanjado algunos temas pendientes – intervino Akashi.

- Entonces, ¿estáis juntos? - volvió a preguntar.

Akashi miró a Aomine buscando una respuesta. No sabía que contestarle a su hijo, no quería meter la pata y dar una respuesta errónea ni darle falsas esperanzas, pese a que él tenía claro que amaba a Aomine y quería estar siempre a su lado, pero pese a lo sucedido esa tarde, no sabía si significaba que eran pareja de nuevo.

- Lo vamos a intentar, Dai – contestó Aomine llenando de felicidad no sólo a su hijo, sino a Akashi e incluso a Masaomi – vamos a darnos una oportunidad.

- Sí, sí, sí – gritaba el pequeño dando saltos de alegría por toda la cocina.

- Venga, deja los saltos para después y celebremos esta gran noticia disfrutando de una deliciosa cena – dijo Masaomi colocando en la mesa el plato principal.

Baloncesto callejero (Kuroko no Basuke, AkaAo)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora