Capítulo 26 -El Collar

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Desde los asientos de graduados en el auditorio de la escuela podía verse perfectamente la parte trasera, en donde Vince había visto a su padre casi al final de la ceremonia, tuvo que dejar de mirar, parpadear, despejar la mente y volver a mirar para asegurarse de que realmente estaba ahí. Las sorpresas no dejaron de llegar, su padre se acercó a felicitarlo, no parecía el hombre imponente de siempre, se le veía apenado y temeroso. Sonrió un poco, en aquellos dos años aún a pesar de no haber hablado con su padre, lejos de crecer su rencor hacia él lo cierto es que había ido menguando. Había aprendido a entender un poco más el punto de vista de su papá, sabía que intentaba hacerle llegar dinero a través de su mamá o que enviaba a Paul para asegurarse de que no necesitaba nada. Le enorgullecía poder decir que había madurado.

Cuando George le tendió un regalo por su graduación Vince lo tomó y sonrió cándidamente.

-Te extrañé, papá- le dijo simplemente y vio como el hombre se derrumbaba lentamente, cómo asintió.

-También te extrañé, hijo-murmuró-Estoy orgulloso de ti- y los ojos de su padre se aguaron hasta no contener las lagrimas. Sonrió cuando el hombre intentó hacer como si no fueran lagrimas las que corrían por sus mejillas y lo abrazó. No recordaba haber abrazado a su padre tan fuerte ni con tanto cariño desde su infancia, cuando le sentaba en sus piernas y jugaba con él, antes de volverse aquel hombre duro y difícil que creía hacer lo mejor para su hijo.

-Cariño, espero que al menos sea un buen regalo. Vince ¿qué te dio tu papá?- Vince notó que su madre intentaba aligerar el ambiente y se separó de su papá devolviendo la atención a la caja en su mano, era larga, conociendo los gustos de su padre y lo anticuado que era, probablemente era un reloj de oro, aunque era bastante simbólico solo ver la marca en la caja. Aquella era la joyería en que su padre y, por lo que sabía, el de Paul mandaba a hacer todas las joyas de aniversario para sus esposas, su papá quizás había mandado a hacer y grabar un reloj de oro que le verían puesto a cuatro cuadras de distancia.

Cuando Vince abrió la caja su mirada de extrañeza fue tan evidente que llamó la atención de sus padres.

-¿No te gusta?- preguntó George asomándose para ver el contenido de la caja, quizá asustado de que no fuera como lo había pedido.

-No...- Vine sonrió sacando un cadena plateada de la caja- No es lo que esperaba.

La delgada cadena plateada tenía dos placas del mismo color, como las de los soldados, había pequeños diamantes alrededor de las placas y grabado en ellas una serie de ceros y unos, como un código binario a lo largo y ancho de la placa. En la caja en la parte superior una placa metálica decía:

"Has luchado muy duro, estoy orgulloso de ti"

Entonces fue Vince el que sintió que los ojos le picaban, ¿realmente su papá había mandado a hacer eso para él?

-Gracias, papá- dijo a media voz y después sonrió aclarándose la garganta- Entonces ¿A dónde iremos a celebrar?- preguntó y mientras sus padres hablaban él buscó con la mirada a Paul, quería decirle lo que su padre le había llevado. Le vio en la parte de atrás, viendo en su dirección. Le sonrió y le hizo una seña para que se acercara, se preguntaba si Paul tendría un regalo para él, había insistido en celebrar cada pequeño logró en los últimos dos años, debía tener algo para ese día.

Paul bajó donde Vince le llamó, se veía increíblemente feliz y eso le consoló.

-Parece que todo se ha resuelto- le comentó con una mueca amable mientras con una mirada señalaba a sus progenitores que discutían acerca de cuál restaurante era mejor.

-Sí, iremos a celebrar ¿vienes con nosotros?- Paul ladeó el rostro.

-¿Crees que sea conveniente? Creo que este es un buen momento para que estés con tu familia- la sonrisa de Vince menguó.

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