Capítulo 24 -Máxima prioridad-

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Mientras tanto, en la base secreta...

Dos lanchas motoras con cinco tripulantes a bordo de cada una regresaban triunfantes a la base, con el convencimiento de haber cumplido la orden. Justo en ese momento, acababa de llegar una comitiva con varios delegados representando a los asistentes de la reunión que tuvo lugar el día antes en Nueva York. Sus intenciones eran claras y determinantes: garantizar personalmente que todo se cumpliera tal y como se acordó; cometer un solo error no entraba dentro de los planes marcados, y por supuesto fracasar no era algo a lo que la organización estuviese acostumbrada. Todo habría de quedar perfectamente planificado y dispuesto para su ejecución.

El asunto era de extrema importancia, un acontecimiento sin precedentes, pues jamás antes un miembro de la élite había asistido en persona para dirigir de manera explícita un consenso a ninguna de las bases instaladas en la Antártida.

Los centinelas desembarcaron de las lanchas e informaron inmediatamente a sus superiores de lo que para ellos creían un afortunado incidente en la catarata, y por lo tanto, de la más que probable muerte de los exploradores.

Sin embargo, de nada sirvió el comunicado. Los mandos superiores ya habían recibido nuevas y contundentes órdenes de la cúpula. «¡Traedlos vivos o muertos!», tal era la resolución. Buscar hasta dar con sus cuerpos para evitar por todos los medios que llegasen al lugar prohibido, y este no era otro que la "Zona Oscura".

Para ello, pusieron en alerta máxima a los miembros de seguridad de todas las bases de la zona antártica con el siguiente comunicado:

«Prioridad absoluta para localizarlos, ya sea vivos o muertos. La eliminación debe ser inmediata y sin contemplaciones».

Era evidente la preocupación de la organización secreta, un gobierno en la sombra que maneja los hilos del mundo. Su existencia y, por consiguiente, la supremacía sobre la superficie del planeta se encontraba en peligro; o lo que era lo mismo, la manipulación y control de todos los seres humanos se hallaba bajo una seria amenaza. Evitar que aquel ignoto conocimiento fuese descubierto e impedir por todos los medios que se revelase la existencia del mundo intraterreno era de máxima prioridad. En juego estaba por tanto el mayor secreto jamás antes guardado de la historia de la humanidad. Y para los oscuros intereses de la élite todo debía seguir siendo ocultado.

EL SECRETO DE TIAMAT¡Lee esta historia GRATIS!