La cita

7.2K 470 40

La cita.

—Estas preciosa – sonrió con orgullo Charlie.

Suspire nerviosa, aunque era una salida de amigos, no dejaba de estar ansiosa.

—¿Tú crees?— Me mire al espejo de forma insegura.

Me vestí con un largo vestido azul con unos tirantes que en la parte de atrás formaba una especie de corazón. Lo use con unos zapatos altos negros que combinaban.

—Estoy nerviosa—confieso dando un suspiro

—No debes estarlo, ya se conocen – Me sonrió Charlie tratando de darme tranquilidad – Además me da buena espina no como tu jefe.

No puedo poner los ojos en blanco después de recordar lo de Jaime.

Después de lo ocurrido en su oficina, los días siguientes el empezó a comportarse de manera extraña conmigo, al principio pensaba que era por su confesión de que no me quería, pasaron los días y un día me llama para decirme que estaba despedida.

—No me lo recuerdes – digo molesta mientras empieza a maquillarme – fue un maldito traidor.

Miro a mi bebe y no puedo evitar ponerme triste por no estar con él esta noche.

—Se supone que las citas son para dos – me lee la mente Charlie – Y no para dos adultos y un bebe.

Suspiro resignada, Charlie tiene razón pero es difícil despegarme de mi bebe siendo que, si no me caso pronto me quitarían al bebe y seria para siempre.

—Estoy confundida – Confieso a Charlie

—El es un buen tipo, te lo aseguro.

—¡Nico!—Grito Theo haciendo resonar su voz.

—Hola Theo

Tenía que admitir que durante estos últimos meses Nick y Theo tenía una confianza que era admirable. Para Nick Theo era más que un simple niño, era como su hijo, alguien para mimarlo y quererlo.

—Wow...estas...hermosa—Tartamudeo nervioso al verme parada.

Comencé a sentir mis mejillas ardes más de lo normal, en este tiempo aprendí que mi rostro propenso a tomarse de color rojizo en las situaciones vergonzosas.

Los ojos azules de Nick se conectaron con los míos, mirándonos durante unos largo segundos que se parecían horas.

—¿V..am..os? – No paraba de tartamudear Nick

—Claro – Tomo mi bolso y me acerco a mi bebe para darle un sonoro beso en la mejilla – Te cuidas y te portas bien.

Salíamos en silencio y llegamos al auto que nos esperaba.

—Lo siento – se disculpó Nick ya en dentro del auto – Estoy muy nervioso y empecé a tartamudear , eso ya no me ocurría desde hace mucho.

Mis ojos se abrieron de golpe , él era tartamudo.

—Descuida , no es nada . Es más , me pareció tierno – Tome su mano y no pude aguantar el golpe eléctrico que se emitió.

—¿Tierno? – Su sonrisa se desplego en sus labios mientras manejaba – Me molestaban mucho por eso.

—Ellos no sabían que eso era lo más tierno y lindo de ti – lo miro a los ojos con una sonrisa – eres especial y único.

—Eres perfecta – Sus ojos se clavaron en los míos , mis mejillas se ruborizaron-

Trate de responder algo , pero no podía . Me mantuve callada el resto del camino hasta que por fin llegamos al restaurant.

El restaurant era grande y se notaba que era fino y elegante como los que le gustaba a mi madre.

Nick salió del auto para después pasar las llaves a un hombre y otro hombre me ayudaba salir del auto cortésmente .

Lentamente los acercamos al recibidor donde había una bella chica que tenía las reservas y era la recibidora

—¿Tienen una reserva? – Pregunto la chica con una sonrisa

—Si , a nombre de Nicolás Pretty.

—Pase, por favor

Entramos y nos sentamos en la mesa que nos dieron en absoluto silencio .

—No sé qué pedir – mire el menú

—Ni yo – confeso – Pero no puedo evitar mirante , estas hermosa.

Mis dedos trazaron un pequeño camino alrededor de la mesa oscura hasta llegar a los del castaño quienes comenzaron a rozar una y otra vez los míos con delicadeza.

Sentí que los hormigueos en el estómago eran cada vez más mientras que sus dedos jugaban con lo míos.

Nuestras manos se apartaron bruscamente. Fue entonces cuando nos dimos cuenta que el mozo estaba y tenía cara de pocos amigos.

La noche se nos fue rápidamente entre bromas, historias y juegos que hacíamos los dos.

—Jóvenes , el restaurant va a cerrar – Nos interrumpió un Mozo

Levantamos la mirada y nos encontramos con las mesas vacías y las sillas media vuelta , sorprendida saco mi celular del bolso y veo la hora.

—Son las 2:00 am –Digo sorprendida

Nos paramos avergonzados y salimos de ahí.

Saco mi celular para llamar a Charlie y decirle que voy para allá

—Es tarde, no los despiertes – Lo miro sorprendida – Quédate en mi casa que está cerca.

—No quiero molestar

—No molestaras.

Asistí y me subí al auto, sin saber lo que me esperaba.....

¿Que pasara?

Beautiful Baby¡Lee esta historia GRATIS!