CONFESIÓN Y CONFUSIÓN

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CLARKE:

Sigo observando cada uno de sus movimientos al respirar. A veces me gustaría saber que sueña.

Me gusta como duerme, es como si fuera el único momento en el que no tiene que preocuparse por nada, donde su cuerpo se relaja y se le ve tranquila. Mis ojos recorren su cuerpo con detención, su piel es perfecta.

Finalmente me inclino y alcanzo una silla sentandome al lado de su cama. Quiero dejar su espacio mientras duerme. Podría ir a mi dormitorio, pero quiero ser la primera en verle cuando despierte.

*********

LEXA:

Los rayos del amanecer me despiertan.

Siento mi cuerpo agotado.

Noto un leve peso sobre mis piernas, haciendo que deslice mi mirada hacia abajo encontrándome con una melena dorada.

No puedo evitar dibujar una leve sonrisa al verla dormida con su cabeza apoyada en mis rodillas, parece ser que pasó la noche con migo.

Suspiro.

Me tenso al sentir el dolor en mi costado, veo el vendaje y recuerdo lo que pasó ayer en la lucha.

Parece que me desmayé al acabar con Nia y se ocuparon de mis heridas.

Intento incorporarme lentamente para poder llegar a despertar a Clarke, pero nota mis movimientos y abre sus ojos y me mira sonriente, sus ojos están cansados parece que no ha dormido demasiado.

-¿Cómo te encuentras Lexa?- Pregunta con voz ronca.

--Estoy bien Clarke.

-Ayer fue todo...

--Shhh, ven a mi lado.-La interrumpo, aún no quiero hablar del tema. Quiero que descanse.

Asiente mirándome a los ojos, se incorpora y se echa a mi lado a medida en que yo estiro mi brazo animandola para que se apoye en el. Solo quiero que me abrace, sentir su cuerpo junto al mío. Ella me mira a los ojos, su brillo no es el mismo,reflejan tristeza, miedo y creo saber el motivo, ayer casi nos perdemos la una a la otra, yo tambien sentí ese miedo cuando Nia llegó a cortar mi costado.

Le sonrío y acaricio su mejilla.

-- Estoy aquí Clarke. No quiero que sientas lastima de mi.

-Losé pero no puedo evitar recordarlo todo, por un momento pensé que Nia iba a acabar contigo.

--Duerme un poco, estaré aquí cuando despiertes.

Ella asiente y al cerrar sus ojos siento como me abraza fuerte, yo respondo a su abrazo.

Pasan unos minutos y noto como su respiración se relaja, podría decir que esta dormida.

Mis ojos recorren cada parte de su cuerpo, sigo pensando que es hermosa, me gusta el calor que desprende.

Cuando conocí a Costia de quien me enamoré por primera vez, jamás pensé en enamorarme de otra persona. Al arrebatarmela Nia, el tiempo se detuvo junto a mi sensibilidad, nada ni nadie lograba volver a hacerme sentir nada parecido a querer, me volví fría, dura, me aparté de todo el mundo y mis pensamientos se refugiaban solo en mi deber. No me hacía a la idea de poder sentir algo parecido por nadie más, pensaba que querer a otra persona sería traicionarla ya que la torturaron y mataron por mi culpa.

Pero cuando vi por primera vez a Clarke, algo en mi cambió, todos esos pensamientos desaparecieron, en un primero momento me sentí mal conmigo misma, pero poco a poco dejé que mi corazón volviese a latir de nuevo, deje que el tiempo volviese a transcurrir, que el frío de mi mirada desapareciese. Y no me arrepiento.

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