Capítulo I "Nostalgia"

160 8 0

No todo sale como esperamos, había aprendido esa lección tras todas las personas que me habian decepcionado. Carla fue la primera en decepcionarme, ¿amor verdadero? No había nada de verdad en sus palabras. Alberto también me decepcionó, intentó jugármela, aunque más tarde trató de arreglar su estropicio, lo que no sabía es que no puedes recomponer un puzzle cuando ya has perdido unas piezas. Como no, mis padres me decepcionaron como siempre hacen, esta vez, quitándome todo lo que habia conseguido y con lo que me había encariñado. Y por último, Adri. Adri fue la persona con quien más tiempo pasé durante mi estancia en Madrid, pero tras irme fuimos perdiendo el contacto, y bueno, ya ni hablamos. Más que ser alguien que me ha decepcionado es alguien que me ha entristecido.

Por otro lado, yo pretendía llegar a los malditos quinientos mil suscriptores en Youtube, pero mi canal casi ni avanza, el de Gameplays tiene algo de éxito, pero nada en comparación con el principio, nada en comparación con aquel momento en el que Adri me ayudó a crear el canal. Hace tiempo intenté grabar con un chico, Alexeitor, digamos que no salió bien, es decir, siendo honestos puede llegar a parecer un chico majo, pero había algo que no me convencía, quizá soy muy crítico...

Alguien con quien si he estado hablando últimamente ha sido con Celo, he intentado ayudarle estos días, lo cual suena excesivamente ridículo ¿quién necesitaría mi ayuda respecto a estos temas? Pero bueno, Celo no es nada desagradecido y aunque yo no hiciese nada, no se quejó, así que acabé dejando el tema, y hablando con él normal. Dice que me echan de menos, pero no ha mencionado nada de Adri...

-¡Lucas! -gritó mi madre desde el salón- duchate.

Entré en mi baño, cerré la puerta y abrí el grifo del agua caliente. Fui desvistiéndome mientras la sala se llenaba de vapor y el espejo se empañaba, me metí lentamente en la bañera y comencé a lavarme el pelo. Tardé un rato en bañarme, pero ese tiempo me ayudó a pensar. Lo necesitaba. Salí de la bañera y me puse frente al espejo que había sobre el lavabo, estaba empañado por lo cual no se veia demasiado. Pase mi mano por el espejo y me miré en él, mi pelo dorado y revuelto, algo más largo que cuando me fui de Madrid, mis ojos azules habían perdido su brillo, cualquiera dirían que eran unos ojos grises normales...
Me vestí y fui al salón, allí me esperaban mis padres, mi padre llevando un elegante traje, y mi madre un precioso vestido. Yo por mi parte me habia puesto ropa muy normal, antes me gustaba ir arreglado, supongo que algo me hizo cambiar.

-¿Has metido todo en tu maleta? -preguntó mi madre, a lo que me limité a asentir

Porque si, nos volvíamos a mudar, por una vez me alegraba de una mudanza, este sitio me daba asco, lo odiaba. Pero quien sabe si el siguiente sitio me gustaría o no, mis padres han decidido no decirme nada, se supone que es una sorpresa o algo así. Cogí a Chesire y salimos de allí, me subí al coche y en algún punto del trayecto que no recuerdo me quedé dormido.

-Lucas, despierta -dijo mi padre moviendo mi pierna, al abrir los ojos vi que estábamos en un garaje de un edificio, era igual que el resto de garajes.

-¿Donde estamos? -pregunté aún medio dormido mientras veía como Chesire correteaba entre nuestras piernas.

-Si te lo dijera no seria una sorpresa -soltó mi madre.

Este sitio no me gustaba nada, aún así seguí a mis padres hasta una de las casas de la segunda planta, entré y no podía creer lo que estaba viendo, Chesire fue velozmente a la habitación del fondo y yo le seguí corriendo, al entrar vi a Chesire tumbado sobre mi cama, porque si, esa fue mi cama hace unos meses sólo, parecía que hiciera siglos desde entonces, me senté en el diván y miré por la ventana, como solía hacer cuando vivía aquí. Adoraba este cuarto tan iluminado, miré al marco de la puerta donde solía estar Adri esperándome u observándome, pero en su lugar estaba mi madre.

-Te veo contento -mencionó ella.

-Lo estoy.

-Quizá deberías saludar a Adri, ya sabes, hacerle una visita -propuso mi madre.

-Mejor otro día -no quería ver a Adri, y no tenía intención de hacerlo.

-Está bien, ¿y si llamas a Alicia, o a Jasmine o a Zack?

-Claro, les llamaré ahora.

Mi madre se fue y miré mi móvil, era el que me había regalado Adri, la pantalla se había roto y una raja la cruzaba. Desbloqueé el móvil y marqué el número de Alicia, estuve a punto de llamar, pero no lo hice. Fui a cenar ya que mi madre me había llamado y después volví a mi habitación, estuve en mi cama acariciando a Chesire.

Una leve vibración del móvil y el sol que me daba en la cara me hicieron despertar, miré el móvil que permanecía en mi mano desde anoche cuando me quedé dormido y tenía un mensaje...

Universo Youtube ¡Lee esta historia GRATIS!