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DAEHYUN POV

-Aquella muchacha ha estado viniendo bastante desde que comenzaste a trabajar aquí, niño.

Alcé la vista para ver el lindo cabello corto, meciéndose con la brisa.

-No la conozco.

-Pues deberías conocerla. Eres joven y guapo, realmente es un desperdicio que andes así de solitario.

Sentía que era mi madre la que me hablaba en ese momento. Le lancé una mirada poco agradable a la dueña del restaurante y tomé las bandejas para entregar la orden. No sabía de quién se trataba, pero tampoco tenía interés alguno en saberlo. Las citas y los sentimientos eran innecesarios. Comer, respirar, dormir. Sólo necesitaba eso.

-Muchas gracias por la comida...

La pequeña mano se posó sobre mi antebrazo, antes de que pudiera levantarlo para llevarme la bandeja.

-De nada. Que lo disfrute.

-Estoy segura de que lo haré.

El agarre se mantenía, logrando que la incomodidad creciera.

-Debo...tengo que ir a la cocina.

Un pequeño pedazo de papel fue introducido en el bolsillo de mi camisa, tan disimuladamente, que no lo hubiera notado si la esposa del capitán no me hacía saber de su existencia, cuando regresé en busca de las otras órdenes. Dentro, un nombre y un número me invitaban a tomar algo después del horario de trabajo.

No quería causar malentendidos con la clienta, así que después de comprender el mensaje de su nota, decidí salir a su encuentro. Tenía pensado decirle que me sentía halagado por su atención pero que en aquel momento no estaba interesado en ningún tipo de relación amorosa o de cualquier otra. Caminé en dirección a su mesa y me detuve justo a su lado, para no tener que encontrarme con su rostro. Estiré la mano, sosteniendo la nota y la dejé sobre la mesa.

-Muchas gracias, pero no estoy interesado en ningún tipo de relación o cita o lo que sea que quiera de mí.

Los nervios habían provocado que las palabras se mezclaran antes de ser pronunciadas, haciendo que me viera como un estúpido. De la vergüenza, quise emprender un veloz escape, pero fui detenido otra vez, por el agarre de esa mano pequeña. Cuando la tibieza de sus dedos impactó con mi piel, casi pude sentir fuegos artificiales explotando en mi vientre. No había sentido aquello la primera vez ¿por qué ahora sí?

-¿Lo que sea que quiera de usted? ¿Qué puedo querer de usted?

Esa voz. Esa misma voz que pronunciaba mi nombre con aquella paz. Una línea helada se marcó en mi espalda y pude sentir como mis latidos se aceleraban. Intentaba convencerme a mí mismo que alucinaba, que luego de haberla visto en el hospital iba a tener que pasar por la misma etapa de duelo por la que atravesé cuando dejó la isla aquella vez, que era sólo el recuerdo de su cálida piel el que me hacía rememorar su presencia ante mí, pero que no era ella, sólo mi mente intentando jugar conmigo.

-¿No va a responderme?

Mis ojos que habían estado pegados al piso durante todo aquel tiempo, comenzaron a levantarse, siguiendo la silueta de la mujer. El largo cabello oscuro, que formaba cortinas onduladas sobre su ropa, la acaramelada piel y los ojos negros que me inquirían, le negaron todo a mis pensamientos.

-¿Qué haces aquí?

-No lo sé, quizá buscándote.

-No mientas.

I'm gonna make you love me  [BangYongguk]¡Lee esta historia GRATIS!