Reto 28

63 5 2

Consigna: Escribe un relato en el cual el personaje principal se despierta con una llave agarrada en su mano. Céntrate en cómo llegó a tener esa llave y qué abre. 


LA LLAVE DE LA FELICIDAD

Abrió los ojos y los dejó fijos en el techo grisáceo. La pesadez en su cabeza le obligaba a no pensar en nada, así que dedicó los siguientes minutos a hacer precisamente eso, nada.

Pasados un par de minutos la modorra se dispersó y pudo sentir cada parte de su cuerpo. Sus piernas se sentían cansadas y adoloridas por la carrera del día anterior. Su espalda rígida e incómoda por haber tenido que pasar la noche en el nada confortante suelo. Y su mano empuñando esa llave que le hacía completamente feliz.

Esa llave era por lo que tanto había pasado. Esa llave era el final de su tristeza. Esa llave era la recompensa a tanto esfuerzo. Esa llave era la llave de la felicidad.

Presionando con fuerza la llave entre sus dedos, sonrió plenamente mientras recordaba en inicio de todo, el comienzo de la peor pesadilla que hubiese torturado su vida, pero justo ahora, como mal sueño al despertar, desaparecía.


Flashback

Llegó a casa pasadas las ocho de la noche y, como era costumbre, se encontró con todas las luces encendidas. Entró a su casa, dejó las llaves en la repisa de la entrada y colgó el saco en el perchero junto a la puerta. Nada parecía fuera de lo común, no hasta que ella no reaccionó a los pasos del hombre que entraba.

Pensando que estuviese ya dormida, él subió las escaleras y se dirigió a su habitación, pero ella no estaba. Suspiró con dolor y dirigió sus pasos por el pasillo hasta su propia habitación. No era tan extraño que se durmiese en la cama de ellos, esa cama que ahora era solo de él, ocupando un espacio que fuese de esa que tanto amaron y que aún guardaba su aroma.

Abrió la puerta esperando ver a su pequeña hija dormida en el lado de la cama que le pertenecía a su difunta esposa, pero no estaba tampoco allí. Allí solo estaba un sobre rosa y una deslumbrante llave dorada. Revisó la llave. Era pequeña, redonda, dorada y reluciente. No le cruzaba por la mente ninguna idea de porqué estaba allí o qué era lo que abría.

Creyendo que el sobre era una nota de Rose —la niñera de su hija— avisando que hubiesen ido juntas a algún lado, abrió el sobre y desdobló ese papel rugoso dentro de ella. Miró con sorpresa las letras en ella mientras su ritmo cardíaco se descompasaba. Esos recortes de letras y palabras formaban la frase más incoherente que jamás le hubiera gustado leer.

"Lleva a salvo la llave hasta el templo de San Paulo"

Después de leerlo se quedó paralizado por al menos medio minuto y, cuando espabiló, las situaciones mágicamente cobraron sentido en su cabeza, haciéndole estremecer en cuerpo y alma.

Corrió hasta el teléfono y este sonó. Tomó la llamada entrante y escuchó una voz distorsionada decir: "La llave a salvo antes de media noche o no la vuelves a ver... no con vida".

Sintió su corazón detenerse, igual que su respiración. Pero ambas volvieron a andar a mil por hora al escuchar la súplica al fondo de esa ilógica conversación.

—... papito por favor, quiero a mi papito por favor —la voz de su pequeña y adorada hija. Lo siguiente que escuchó fue la orden repetida y el tono que indicaba el fin de la llamada.

Pensó que todo esto era una idiotez. No podía creerse que se hubieran llevado a su hija y la usaran para obligarlo a participar de este retorcido juego, además, llevar la llave a salvo hasta la iglesia de San Paulo no suponía ningún problema. Y pensó también que si esto era obra de Damián, su cuñado, lo mataría en cuanto lo tuviera en frente.

52 RETOS DE ESCRITURA 2016¡Lee esta historia GRATIS!