-36-

129 11 8


DAEHYUN POV

-Recuerdos, recuerdos. Es lo único que ocupa tu mente ahora.

Las cosas no parecían estar mejor, si luego de unos días había comenzado a discutir conmigo mismo. Pero tenía razón, yo tenía razón. No ganaba nada con seguir pensando en cosas sin sentido, sólo me hacían perder tiempo.

Trabajar en el puerto jamás había sido mi sueño, pero ser un famoso cantante tampoco parecía serlo. El que menos me hacía sufrir era el que iba a elegir. Por eso ahí estaba, sucio hasta más no poder, oliendo a pescado y dirigiéndome mar adentro en una de las embarcaciones de la isla. No necesitaba el dinero, pero tampoco, mantenerme sin hacer nada en esa horrible habitación. Podía ganar algo más y buscar un lugar mejor, con una hermosa vista a la playa y algo más que un colchón en el suelo.

-¿Eres nuevo en la isla?

Despegué los ojos de la palma de mi mano, la que había quedado atrapada en una de las redes que estaban tiradas sobre el piso de madera.

-No lo soy, he vivido aquí por casi 8 años.

Le respondí al capitán, quien examinaba mi rostro intentando recordarlo.

-¿Y cómo es posible que no te haya visto antes? ¿Has estado viviendo debajo de las rocas?

Una sonrisa, para nada visible a la vista de aquel hombre, se marcó en mi cara. Gracias capitán, me hacía falta ese cosquilleo que traían consigo las sonrisas.

-Solía trabajar en el hotel del pueblo, pero luego me fui a la ciudad y lo dejé todo.

-¿Y ahora trabajas como pescador?

-Bueno...pensé que las cosas serían más fáciles pero no fue así. Y aquí me ve...siendo su única compañía en este pedazo de madera flotante, por una semana entera.

-¡No pienses nada raro! Ya tengo esposa. Además, no eres mi tipo.

Me dijo mientras dejaba el sonido de las carcajadas tras su paso.

Un suspiró se liberó y otra vez me enfoqué en las aguas que se paseaban delante de mí. Una semana en ellas, sintiendo su respirar, acariciando sus superficie...Aquellos pensamientos terminaron una vez más con la imagen de Alena. La sensación de sus brazos alrededor de mi torso y la calma con la que soltaba las palabras al tratar de consolarme...Con el paso de los días, me arrepentía cada vez más de haberla dejado ir. No solo la primera, sino también en la segunda ocasión. Tendría que haber dejado que me besara, para poder sacar esta intensa curiosidad que dejó la cercanía de su cuerpo. Pero fui un idiota, apartándola de mi vida no una, sino dos veces.

-¡Chico nuevo! Ven, tírame una de las pinzas de la caja de herramientas ¿Qué haces? Te traje para que me ayudaras, no para que te quedaras mirando el paisaje.

El viento, que soplaba a toda velocidad, voló una de las cajas de provisiones que usaríamos mientras estuviéramos mar adentro. Todavía no estábamos tan lejos de la orilla, pero la fuerza del mar se hacía sentir, con las olas golpeando la embarcación, meciéndonos de un lado a otro, violentamente. El capitán parecía intranquilo. Estaba seguro que la tormenta que se acercaba tempestuosamente, lo sorprendía tanto como a mí, de otra forma no nos hubiéramos aventurado como lo hicimos.

Los demás barcos pesqueros que se habían despedido de nosotros en el puerto, regresaban uno tras otro. Esperaba que también lo hiciéramos, pero la perseverancia del capitán se hacía notar cuando lo veía intentando mantener el resto de las cosas sobre la superficie del barco. Me sumé a su lucha y ambos sosteníamos las cajas con los brazos y piernas, mientras nos manteníamos sentados para minimizar los mareos.

I'm gonna make you love me  [BangYongguk]¡Lee esta historia GRATIS!