Vivian

18.1K 1.1K 183
                                    

Camino por los pasillos de la escuela un poco nerviosa. Lo que ha ocurrido ayer me ha dejado un poco tiritona; para empezar, ¿Cómo es que Niki sabe donde vivo? Nadie sabe donde vivo porque nadie nunca ha estado en mi casa antes; nunca me ha tocado invitar a nadie, y ¿Por qué ni madre ha dicho que Niki no es una buena chica? ¿Qué podría saber ella? Cuando lo dijo, pareciera como si estuviera segura de aquello, no como si fuera una impresión, y no estoy diciendo que Niki sea buena, pero de igual forma, ¿Qué tan mala puede ser?


Todos están rodeando en circulo algo. Veo chicos con sus teléfonos celulares grabando, pero desde donde estoy no sé realmente qué es lo que está sucediendo. Como no es de mi interés, comienzo a subir las escaleras porque mi salón esta en el piso número dos; pero desde allí si que tengo una vista clara. 


Cuando estoy doblando para subir el próximo escalón, hecho un rápido vistazo hacia abajo. Todos están haciendo un circulo porque hay una pelea. Son dos chicas; una de piel morena y cabello larguísimo y una tan pequeña que me hace recordar a un minion; sin embargo, esa, la más bajita, está arrastrando a la otra por su cabello. Frunzo el ceño. No puedo creer que estén todos alrededor riendo y aplaudiendo porque ocurran situaciones como esas; es como si estuvieran celebrando la violencia.  Un escalofríos me recorre el cuerpo, pensando que hay lugares donde incluso la violencia llega a ser peor.


Niki aparece quizás por donde y se mete en la pelea. Ruedo los ojos; claro, ¿cómo ella no iba a estar metida ahí entre medio?


Sin embargo, para mi sorpresa, y la sorpresa de todos, ella no está ahí para pelear. En un rápido movimiento agarra a la chica baja y la toma en brazo para dejarla atrás. Algunos se hacen a un lado y observan con atención todos sus movimientos.  La chica morena intenta acercarse a pelear nuevamente, pero Niki le da un empujón y ésta casi cae sobre su propio peso. 


—Basta—dice ella, pero la chica pequeña nuevamente intenta agarrar el cabello de la Morena. Niki resopla algo frustrada y nuevamente la toma en brazos para dejarla atrás. — Te dije que basta— frunce el ceño. Esta vez su voz ha sido clara; fuerte, y precisa. Todos allí se han estremecido un poco.


Le da un rápido vistazo a la morena.


— Tu ya vete— le ordena.


La morena agarra su mochila que ha dejado tirada en el suelo en medio de la batalla, y con cierto enojo hace su camino por el pasillo entre medio de toda la multitud.


— ¿Y ustedes qué siguen mirando?— ahora se dirige a los que siguen allí, parados como idiota y grabados con el celular-—¿No tienen nada mejor que hacer? Mierda, ¡qué gente tan idiota! 


Rápidamente todos se comienzan a dispersar y caminar hacia todos lados buscando algún sitio donde esconderse a ellos y a su vergüenza. Niki tiene el ceño fruncido y está mirando fijamente a la chica pequeña con los brazos cruzados. Hoy esta usando lo mismo de siempre, incluso su cabello atado como de costumbre, pero ha cambiado esos botines por unas zapatillas Adidas blancas.


Es como si ella estuviera esperando que dijera algo. La mira como si le debiera una disculpa.
Niki le dice algo pero yo no alcanzo a escuchar desde donde estoy. La pequeña se aleja también del lugar y a los dos segundos aparece el director de la escuela.

ELLADonde viven las historias. Descúbrelo ahora