Qué aceptas

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~Capítulo 26~


{Isabella}

—No la conoció, Elliot le ha hablado mucho de ti y tú madre —la voz de LuzBel llegó a mis oídos y de inmediato mi cuerpo fue atravesado por un escalofrío —creo que le mostraste una foto de ella ¿cierto? —dijo a Elliot y él asintió, fulminé a Elliot con la mirada por haberme mentido y este se disculpó alegando que no sabía que estaría ahí —. Es bueno verte de nuevo White —ladeó una sonrisa cuando nuestras miradas se encontraron, como siempre lucía hermoso, vestido con un pantalón de chándal gris, zapatillas deportivas negras y una camisa sin mangas del mismo color, bajó de las gradas y llegó hasta nosotros, noté en su mano derecha una venda.

—¿Te sucedió algo? —cuestioné de inmediato sin prestarle atención a su saludo.

—Gajes del oficio —respondió tranquilo.

—¿Es lo que me imagino? —la pregunta hacia él llegó de Elliot y no entendí de qué hablaban, LuzBel solo se limitó a sonreír con suficiencia y no respondió —¿Por qué lo hiciste? —esa vez Elliot alzó un poco la voz y vi que todos sabían de lo que hablaban menos yo.

Como siempre.

—Por Grigori, Elliot —respondió fastidiado LuzBel. —¿Le gustó la sorpresa a Elsa? —preguntó Tess para cambiar el tema, intentando alivianar la situación y la verdad que el cambio no fue muy bueno.

Al menos no para ti.

—Como siempre, confirmó que soy el mejor —respondió su hermano con orgullo y eso provocó un malestar en mi estómago y solo para aclarar, no eran ganas de ir al baño.

Nuestro tinieblo aprovechó muy bien ese viaje Isa.

No tenías que recordarlo.

—Bueno familia, vayamos a desayunar —propuso Myles y todos asintieron menos yo. El hambre se me había ido.

Durante el desayuno Eleanor me sacó mucha conversación y agradecí que me hiciera olvidar el mal rato que había tenido antes. Debía admitir que ella era una mujer que desbordaba mucho amor y devoción a su familia y estar cerca de ella me hizo recordar mucho a mi madre; añoraba aquellos días a su lado y ver el amor con el que Eleanor trataba a su familia me estrujaba el alma.

«—¿Cómo está la princesa más hermosa de la casa?

—¡Oh vamos, mamá! Ya no soy una niña, no me llames así —había pedido por milésima vez y ella solo rio.

—Para mí, siempre serás mi niña —respondió ella con una sonrisa enorme y bella —y también mi princesa —añadió haciendo que rodara los ojos, pero amando un poco más a la mujer que me había dado la vida.»

Mamá fue la mejor.

Lo fue y me la habían arrebatado.

Desde que llegué allí dejé de sentir un poco aquel dolor que atormentó mi vida desde que ella murió, pero ver a Eleanor en su rol de madre hizo que extrañara a la mía y el dolor regresara. De vez en cuando notaba cómo Elliot y LuzBel me miraban cuando la madre de este último me hacía reír con sus ocurrencias, pero en cuanto yo los miraba a ellos quitaban su mirada.

—Aunque no lo creas cariño, yo sé un poco de modelaje —habló Eleanor dirigiéndose a mí.

—¿En serio? Pero nunca modelaste de manera profesional ¿O sí?

—Gracias a Dios jamás lo hizo —respondió Myles por ella y todos nos giramos para verlo —soy un hombre muy celoso y no hubiese soportado que todos desearan a mi mujer —reímos por su respuesta y vi a LuzBel disfrutar de su familia.

Corazón de Hielo ® (18+)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora