NUEVO: Tap - Historias en forma de chat para tu 📲 . Disponibles en español
Obtenlo ya

Reto 49

25 2 13

Consigna: Escribe un relato sobre una novia que tiene dudas antes de su boda. Describe la tarta y los invitados.

 

¿ACEPTO?

«Casarse es para siempre». No dejaba de repetir para sí. Un miedo irracional le estaba embargando de repente, y no lo entendía. Se había planteado esta situación muchas veces, y siempre creyó que estaba bien. Pero ahora no estaba segura.

Se miró en el espejo de nuevo y el hueco en su estómago se agrandó. Los nervios la carcomían. A pesar de verse totalmente hermosa en ese vestido blanco de escote discreto, con ese maquillaje perfecto y ese peinado alucinante, no se sentía nada segura.

Vio por la ventana de su habitación cómo iban llegando uno a uno sus invitados, todos elegantes y felices. Se preguntó entonces por qué, si todos eran felices, ella solo podía sentir incomodidad. Si alguien le preguntaba a sus emociones la siguiente acción a realizar, seguramente contestarían: llorar.

—Todo está perfecto —dijo—. ¿Por qué me siento así entonces? —y no hubo una respuesta. Respiró hondo fijando la mirada en la tarta de bodas. Esos cinco panes circulares de diferentes tamaños y cubiertos de crema blanca y rosa; todos acomodados a desnivel alrededor de una pequeña y preciosa fuente plástica—. Es perfecto —repitió y alargando la cara abrió enormes los ojos para evitar las lágrimas.

»¿Y si no me caso? —soltó de pronto. Pero no era momento de retroceder. Esta boda ni siquiera era algo que deseara evitar, ¿por qué dudaba entonces?. Amaba al hombre con quien contraería nupcias, estaba segura de ello. Llevaba un año planeando la boda, un año esperando este día. Pero desde la noche anterior estaba deseando que no corriera tan rápido el tiempo.

»¡Dios! —dijo sin saber si era plegaria o reclamo—, ¿qué se supone que debo hacer? —preguntó empuñando sus manos y volvió a respirar profundo buscando una calma que no lograba.

—¿Estás lista, amor? —preguntó su padre que entraba a su habitación vestido en ese saco sastre negro que le sentaba a la perfección.

—No —dijo ella—. ¿Cómo se supone que uno se prepare para cosas como estas? —preguntó casi llorando. Su padre sonrió.

—Estás asustada —declaró el hombre—, pero eres muy valiente y esto no es tan malo.

—Quiero llorar —informó y su padre pidió: —No lo hagas —acariciando sus mejillas—. Sonríe y camina orgullosa. Yo te veré andar al futuro sintiéndome orgulloso de ti, como cuando fuiste a la escuela por primera vez.

—¿Llorarás por mí?

—A cada segundo

—¿Vas a extrañarme?

—Cada día que pase

—¿Podrás ser feliz por mí?

—Siempre que tú sonrías.

—¿Crees que puedo hacer esto?

—Sé que puedes hacerlo, porque es lo que soñaste —dijo sonriendo el orgulloso padre—. Hija, este es el examen final, por eso estás nerviosa... pero es el examen más fácil de todos. ¿Sabes lo que tienes que responder? —preguntó él y ella asintió.

—Acepto —dijo aun nerviosa. El último examen consistía en responder si aceptaba pasar el resto de su vida, y formar una familia, con ese que amaba y sabía que la amaba—. Esto es lo que más quiero —y al fin sonrió.

Esto no era tan malo. Además, después de que todo pasara, tendría un piso entero para ella sola de esa tarta de zanahoria y nuez que tanto le gustaba.



Dios, esto es tan bonito. Me encanta, sobre todo la parte del dialogo fluido con su padre. Amo estas cursilerías, en serio que sí.

Gracias por leer. Besos.   

52 RETOS DE ESCRITURA 2016¡Lee esta historia GRATIS!