Capitulo 29.

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El lugar era igual de moderno y grande que el living-comedor: muebles blancos muy brillantes, una mesa redonda de igual material y vidrio en los estantes; era un lugar soñado, y mucho más organizado que el de Harry y Louis. Una vez que acomodamos las cosas en sus respectivos lugares con Louis, Liam y Niall, empezamos a cocinar fideos. Yo más o menos tenía una idea de que hacer, no era algo muy difícil, pero los chicos no entendían nada. A los veinte minutos, harina, cascara de huevo, restos de aceite y agua desparramada inundaban la cocina: éramos un desastre.  Sin embargo, reí como nunca: Louis me tiró encima casi todo el paquete de harina, mojé a Niall, llovió aceite, y Liam olvidó su postura de padre y se encargó de romper, al menos, cinco huevos. Creo que fue uno de los mejores  momentos de toda mi vida, y no exagero.

Al rato, Niall nos tomó una foto a mí y a los chicos cocinando, todos con caras graciosas. Dijo que la subiría a Twitter y, así lo hizo. Mi preocupación eran los insultos, y la manera que tenían de hacerme caer. Además, no quería tener en mi mente la discusión con Harry de nuevo, no quería recordar nada de eso. Pero los chicos ya me conocían, y reconocieron mi mirada.

-¿Ya te insultaron, no?-pregunta Niall, dejando el IPod en la mesa.

-Bueno, no sé si insultos, quizás solo…

-¡Lo hicieron!-exclama Louis levantando el puño, feliz de haber acertado.

-Vamos Sam, que unos tontos insultos no te hagan caer.-me dijo Liam codeándome.-Nosotros convivimos con eso.-Yo asentí y sonreí. Como las chicas, ellos tenían razón.

Por fin pusimos las cosas en la olla a cocinar, y nos sentamos en la mesa redonda a esperar. Platicamos bastante, y por supuesto que seguí riendo. Los chicos estaban muy animados, como suelen estar, excepto Liam. Yo sabía la razón, y urgentemente tenía que hacer algo; así que decidí que antes de irme hablaría con Liam. Luego de contarles mi primer día en el trabajo (no sabía el por qué, pero no nombré que había descubierto que la tía de Harry era la directora), como era de esperar, pregunté por Harry.

-Esta con Taylor Sammy.-dijo Liam lamentándose, como un padre le dice que no le puede comparar un juguete a su hijo.

¡¿Estaba con Taylor?! ¿No habían discutido hoy por teléfono? ¿Entendí mal? No, seguramente no entendí mal, lo que seguro pasó es lo que pasa siempre: Taylor lo controla. Creo que habían pasado varios minutos mientras mi debate mental se producía, ya que todos me miraban extrañados por mi silencio.

-Sam, ¿en qué estás pensando?-dijo Niall, con un dejo de preocupación en su voz.

-Es solo que no sabía que estarían juntos hoy…-respondo intentando lucir indiferente.

-¿Te viste hoy con Harry, Sam?- preguntó Louis desafiándome.

-¿Qué hiciste luego del trabajo, Sam?-dijo Liam detrás de él para seguir desafiándome, con voz lenta y de detective.

-¿Estoy en un programa de preguntas o qué?-respondo para seguir el juego.

-Solo responde con respuestas concretas querida…-dice Niall con voz de locutor, alta y definida, alzando una ceja.

Todos reímos ante la escena. Era interesante ver como hacían que un tema triste o complicado de hablar se convierta en algo divertido, pero, después de todo, eso era lo que ellos hacían. Finalmente, después de tanta “presión”, les conté todo lo que me había estado pasando: Cambridge, mi padres, la carta que encontré, Harry, mis debates mentales… Todo.

-Es impresionante que entres a Cambridge, Sam.-dice Liam asombrado, fascinado diría yo, una vez que terminé de explicar.-Eres muy inteligente.

-Gracias Liam.-respondo sonriendo.- Pero aún no entré, y hasta no tener información sobre mi papá no lo haré, así que supongo que nunca.

-Oye, ¿y por qué no abres la carta?-sugiere Louis.

-Él tiene razón, Sam-dice Niall mirándome, intentando hacerme captar su idea.-Si la abres, quizás encuentres lo que buscas. No tienes muchas opciones, y esta es una de las más acertadas.

-Quizás deba, pero… ¿Y si encuentro que mi padre en realidad es lo que mi mamá dice que es?

-Vamos Sam.-Me alienta Zayn, apareciendo por la puerta con Perrie; se sentaron en una banqueta alta los dos, Perrie upa de Zayn. Aparentemente habían estado escuchando todo.

-Viniste a Londres con tu mamá sola, vives sola, trabajas para mantenerte, eres fuerte e inteligente.-sigue Perrie sonriendo.-No te falta nada.

-Gracias chicos…-digo ruborizándome un poco.- Pero no tengo coraje para hacerlo.

-Abriendo esa carta lo tendrás, estoy seguro.-afirma Louis.

-Sólo hazlo y cuéntanos como te va.-sugiere Niall.

-Además, mañana debes entregar el curriculum, así que mejor ahora que nunca.-termina de decir Perrie.

Todos ellos tenían razón: la carta era mi única pista y, quiera o no, debía abrirla. No puedo reclamarle a mi mamá no poder superar el tema si yo tampoco lo hago, era ilógico. Por más que cueste, tenía que hacerlo.

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