Capítulo veintinueve ♛

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  Faltan siete días para el cumpleaños de Justin. Se la había pasado pensando en lo que Pattie le había contado. ¿Kimberly podría convertirse en su lumière? Para él eso era casi imposible, aunque no podía estar seguro de nada, después de todo no era capaz de reconocer la mayoría de las emociones que últimamente lo agobiaban al estar cerca de ella.

  El día estaba ligeramente nublado, pero a pesar de ello era un día precioso.

  Justin estaba sentado frente a su casa, en el césped para ser más específica. Había soltado a Colmillitos con el fin de que se estirase, pero juzgando la energía que poseía estaba casi seguro de que no terminaría pronto.

  Cerrando los ojos, se echó para atrás y se acostó con las manos detrás de la cabeza. Respiró hondo y luego soltó el aire por la boca mientras sentía como se relajaba lentamente. Permaneció así durante unos minutos, pero abrió los ojos al sentir algo en su pecho. Sonrió a medias al ver que Colmillitos había trepado sus dos patas delanteras mientras lo observaba con curiosidad. El cachorro ladró al ver que estaba despierto y salió corriendo contento.

  —Hey, Justin —lo saludó Kimberly al salir de su casa con un plato en manos.

  Mientras comía se paró frente el buzón de la casa y lo verificó. Habían unas cartas de sus amigas, ya la leería después.

  Justin le sonrió a medias y la saludó con la mano.

  Algo indecisa, Kimberly caminó hacia él y se sentó a su lado con una sonrisa tímida.

  —¿Quieres? —le ofreció de su plato en voz baja.

  Justin lo miró por un momento y frunció el ceño levemente.

  —¿Qué diablos es eso? —preguntó mientras miraba el plato, sabía que eran sopas, pero no sabía de qué.

  Kimberly lo miró seria antes de contestar.

  —Sopa de brócoli —dijo—. Yo la hice —añadió mientras se echaba otra cucharada a la boca.

  Justin se sentó y miró la sopa más de cerca.

 —Se ve asqueroso —admitió con una pequeña mueca—. ¿Eres vegetariana? —preguntó mientras la miraba con curiosidad.

  Ella negó con la cabeza, divertida con la pregunta.

  —Adoro los animales pero... También adoro la carne —se encogió de hombros—.  Se me antojó comer sopa de brócoli, pero te prometo que es deliciosa —tomó una nueva cucharada y la llevó frente la boca de Justin—. Vamos, Bieber. No seas amargado —pidió con un pucherito.

  Al mirarla a los ojos, se le hizo casi imposible no querer cumplir con lo que le pedía, por lo tanto abrió la boca y aceptó la cucharada que ella le ofrecía.

  Masticó el brócoli y luego lo tragó junto el caldo de la sopa. Lamió sus labios y luego negó lentamente con la cabeza.

  —Déjame probar otra vez, creo que no me supo a nada... —dijo, tratando de no sonreír.

  Con una pequeña carcajada, ella negó con la cabeza y comenzó a comer nuevamente.

My hot neighbor's little secret |j.b| ¡Lee esta historia GRATIS!