Capítulo 29: Una relación divertida.

696 70 11

Takumi se quedó boquiabierto viendo cómo Aomine salía de su despacho muy enfadado. Conocía el fuerte carácter que tenía, pero nunca se había cabreado con él de aquella manera. No se habría imaginado que podía reaccionar así, creía que, como le necesitaba para que no le quitasen la custodia de Daisuke y por el dinero para su operación, le tendría más o menos controlado y que estaría más dócil, pero ya veía que se había equivocado.

Un suspiro salió de sus labios. Por muchas excusas que pusiera, sabía que había sido su culpa por haberle provocado, no debería haberle ordenado que no se fuera a vivir con Akashi, le conocía demasiado bien para saber que no le gustaba, pero... es que no se había podido controlar, se le había escapado al darse cuenta que todo se estaba desmoronando ante él, de que aquella convivencia ponía en grave peligro el avance que había logrado con Aomine.

Su matrimonio con él se iba a ir a pique incluso antes de que comenzara, incluso antes de celebrar la boda y no era algo a lo que estaba dispuesto a dejar suceder, aunque no sabía qué podía hacer para evitar que Aomine se fuera a vivir con Akashi, sabía que haría lo que fuera por su hijo y parecía que éste lo que quería era estar con su otro padre. Lo peor era que lo entendía, comprendía que un niño quisiera pasar tiempo con el padre que no conoció y no le acompañó durante su infancia, y él no quería arrebatárselo. Por eso se sentía tan frustrado, no quería herir a Daisuke.

- Si tan sólo consiguiera que Aomine no le acompañase... - murmuró abatido.

Pero sabía que era una misión imposible. No sabía qué hacer sin meter al niño en todo aquello. En ese momento, su cerebro parecía que se había quedado sin ideas por mucho que pensase, por eso, creyó que era momento de volver a pedir ayuda a su compañero de crimen en toda esa historia. Era hora de llamar a Masaomi y que él se encargara de evitar aquella tragedia que ponía en peligro los planes de ambos.

Cogió su móvil, buscó en la agenda el nombre de Masaomi y le dio al botón de llamar. Mientras esperaba a que le contestara, pensaba que esperaba no pillarle trabajando o en medio de una importante reunión, pero teniendo en cuenta cuán importante era, seguramente estaría ocupado en aquel instante. Apoyó los codos sobre el escritorio a la vez que se masajeaba la sien al creer que seguramente se enfadaría por su llamada. No le conocía demasiado personalmente, pero parecía del tipo de hombre que se cabreaba si le interrumpían cuando estaba trabajando o tenía entre manos valiosos negocios.

Tras bastantes segundos escuchando esos pitidos, supo que no le iba a contestar, debía estar ocupado como se había imaginado y no tenía tiempo para él en ese momento. Cortó la llamada esperando que Masaomi se la devolviera cuanto antes ya que necesitaban poner remedio a lo que estaba a punto de ocurrir en casa de Akashi Seijuuro.

Masaomi acababa de salir de una reunión de la junta de accionistas de su empresa cuando vio que la pantalla de su teléfono, que aún estaba sobre la enorme mesa, se encendía mostrando el nombre del jefe de Aomine. Con todo lo ocurrido los últimos días, se había olvidado por completo de ese hombre y del trato que hicieron. Dudaba que le llamase para saber cuál sería su siguiente paso ya que parecía que ese hombre había conseguido lo que quería, iba a casarse con Aomine, o al menos por ahora. Lo más probable era que quisiera avisarle de que ya no necesitaba su ayuda, por lo que su alianza llegaba a su fin.

Se había ensimismado tanto en sus pensamientos, que la llamada finalizó antes de que pudiera descolgar. A Masaomi tampoco le preocupó demasiado, no iba a hablar de esos asuntos en medio de la sala de reuniones, prefería llamarle cuando estuviera en su despacho o en su coche donde nadie les interrumpiría. Se metió el teléfono en el bolsillo interior de su americana y, tras guardar todos los informes y documentos presentados en la reunión, salió de la estancia en dirección a su despacho.

Baloncesto callejero (Kuroko no Basuke, AkaAo)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora