capítulo 34

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El dia habia comenzado no con su habitual rutina sino toso lo contrario, hoy era el dia, el primer dia donde empezaria la agonia mia y de Clarke.
Nada podía salir mal este día, teníamos los nervios de punta al ver a nuestra hija disputarse el trono que le correspondía por derecho.
Aunque mi rostro no lo reflejará estaba muy asustada, Clarke clavaba sus uñas en mi Palma.
Desde el palco de los 12 clanes podía ver la arena de competición con sus respectivos luchadores solamente con sus entrenadores.
Cada entrenador portaba el arma elegida de sus segundos.
Nunca entendí porque Kim le gustan los Sai, desde que los vio se habia enamorado de ellos y le había mandado hacer unos propios.
- Tranquila, ella va a ganar- le susurró al oído.

- Lexa, esos hombres son el triple del tamaño de nuestra hija.- exclamaba horrorizada.

- Es inteligente y muy astuta. Ella va a salir adelante- trataba de sonar segura y de convencerme a mi misma de eso.

- Lo se Pero aun así no dejó de preocuparme. Y más sobre lo que me contaste.- me contesta asustada

- Tranquila, después arreglamos eso.- le aprieto la mano para calmarla un poco pero se que es inútil.

Dentro de la arena ya se estaba disputando la primera prueba, Kim estaba a un costado de la arena esperando su turno junto a Octavia, ambas se notaban muy tranquilas. Sólo Kim asentía con la cabeza cuando Octavia le decia algo.

Había colocado varios guardias de más en la arena y sobre todo Indra tenía la tarea de cuidar bien a Kim sin que nadie lo notará. No quería sorpresas este día.

Octavia me miró al darse cuenta del movimiento de mis guerreros, me interroga con la mirada, niego con la cabeza para darle a entender que no se preocupara.
Jack cual fiel protector estaba detrás de Octavia, lo notaba más alerta que antes y mas preocupado por su hermana.

Pelea tras pelea fueron presentadas y peleadas hasta la muerte, no quería que llegará el momento de Kim.

Todo mi cuerpo se tensa cuándo hace su aparición en la arena.
Una parte de mi quiere parar toda esta locura y mantenerla salvo pero mi otra parte sabe que si lo hago probablemente la pierda.

Detengo mis pensamientos, aguardo lo que va a suceder, siento mi mano volverse fría y adolorida por la presion que Clarke esta ejerciendo.
Espero, los minutos no pasan, nadie habla en la arena, todos los ojos están puestos en Kim.

El guerrero que competía contra Kim era muy grande, estaba pasando los dos metros con mucha facilidad, a pesar de ser alta mi hija, no le llegaba a los hombros a este luchador

.- Es muy grande- susurra Clarke con mucho miedo y esta vez estaba con ella en ese sentimiento.

El luchador preparó sus armas, dos espadas, una en cada mano, el sonido de ambas chocando era ensordecedor.
Kim seguia parada en el mismo lugar y sólo observaba a su oponente. Esperaba, lo esperaba.
Ni siquiera había sacados sus sai.
Sólo se quedaba parada viéndolo.

Cansado de la espera el luchador arremete con todas sus fuerzas contra mi hija y en un movimiento espectacular, Kim esquiva el golpe, agachandose y sacando al mismo tiempo uno de sus sai, haciendo un profundo corte en el muslo de su oponente.
El gigante cae en la arena, si saber que es lo que acaba de pasar, lentamente la arena se va tiñendo de rojo.
Kim se incorpora guarda su sai en su espalda y se inclina ante nosotras.

Toda la arena estaba en silencio, Clarke y yo estábamos en silencio, aun no sabíamos que acababa de pasar hasta que escucho a mi mujer hablar muy sorprendida.

- Es una genio, sólo necesito de un golpe para acabar una pelea que físicamente tenía pérdida.

Miró donde estaba el gigante, Había muerto desangrado muy rápidamente.
Sonrió orgullosa de mi hija.

- Te dije que era inteligente- le comentó a Clarke mientras nos levantabamos de nuestros asientos e íbamos a buscar a Kim.

Al acercarnos la vemos junto a Osctavia, limpiaba su sai. Clarke corre hasta abrazarla

- Mama me estas asfixiando- se queja Pero Clarke no la soltaba

- Estoy tan orgullosa, no sabía que prestanas atención cuando hablaba

- Mama, sabes que lo hago y como ves me ha servido de mucho.

- Cortar la arteria fue una gran jugada hija.- me acerco despacio hasta quedar frente a ella

- Gracias madre.- tenía muchas ganas de abrazarla, mi puesto como Heda y su puesto como guerrera a trono no se estaba permitido y mi hija tampoco me lo permitiría.

La siguiente prueba no era hasta el día siguiente.
Kim estaba en su habitación descansando, puse tres guardias en la puerta.
No saber quien es el enemigo me estaba desquiciando. Y más aun porque el concejo parecía darle su apoyo.

- No entiendo amor, el porqué. No he sido mala Heda.

- Todo lo contrario amor, y es por eso que quieren sacarte del trono.- me agarra de la mano y me tira hacia ella- ven vamos a la cama que mañana nos espera otro día de agonía.

- El dia uno ya ha pasado y he vuelto a respirar, mañana nos espera otro momento de desesperación - le digo acomodandome en sus brazos

- Tu misma Me lo dijiste hoy, ella es una gran guerrera, es inteligente como ya lo has notado hoy en la arena. Y sabes que más tiene?

- Que?- la miró intrigada

- A ti, te tiene a ti

- Nos tiene, querrás decís

- No, ella es igual a ti Lexa. Es tu imagen, es tu carácter y tiene todo igual a ti. - me mira con tanto amor que creo voy a morir en sus ojos- Se que me preocupo por demás pero es mi bebé y siempre lo va hacer. Se que también tu te preocupas por ella pero tú le das valor, confianza que ella necesita y se lo has dado ahora por más que no te hayas dado cuenta. Y es por eso que hoy ha ganado, es por eso mañana va a ganar y es por eso que tu hija va ascender al trono.

- Siempre sabes que decirme para tranquilizarme., Te amo Clarke - ella se en clima sobre mi y me besa suave con tiempo. Ese beso que me vuelve loca.

- Te amo Lex. Y ahora a dormir - se acomoda a mi lado

- Me vas a dejar así, a medias con ese beso?- le.reprochó

- Mañana día duro a descansar- me dice sin moverse de su lugar

Me acomodo en ella, aspiro el aroma de su piel y le dejo un beso en el cuello.
Cierro los ojos y mi último pensamiento va hacia la persona que quiere destruirme, utilizando a mi hija.

******* A las afuera de Polis******

- Lexa no sabrá que le golpeó cuando la vea arrodillada en mis pies, pidiendo clemencia.- decía una voz cargaba de odio

- Estoy listo para la segunda prueba, la Hija de Lexa es muy buena

- Tu lo eres más, esa es sólo una chiquilla que sólo busca complacer a su madre.

- Mañana no me toca pelar con ella, creo que será en la tercera prueba.

- Es lo más probable. Ella no va ser ningún problema para ti. Y si lo es ya sabes como solucionarlo

- Si lo se, no tendré problemas en matarla.

- Como yo, al matar a Lexa.

Un Corazón En Espera¡Lee esta historia GRATIS!