No me casare con él

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Maratón semanal 1 de 2

-Esta es mi casa, bueno yo soy como la oveja negra - conto bajando la voz - Me invitaron esta noche para conocer una tipa

Lo mire sorprendida a los ojos , esa tipa era yo . Le quería contar que yo era la chica misteriosa pero no podía, no era capaz de decirle.

-Te entiendo, yo tampoco quise estar aquí - susurre - Me obligaron a venir.

Ojee el lugar para ver si alguien estaba cerca y escuchando la conversación que teníamos, pero cada uno de los invitados estaban tan ocupados contándose mentiras unos a los otros y sonriéndose cínicamente para eliminar tensiones.

Subí la mirada a un retrato gigante que estaba colgado arriba de la chimenea .En el retrato se mostraba la foto de dos hermanos gemelos y una hermosa chica rubia que sonreían abrazados unos con los otros y desordenados como si estuvieran jugando. Se notaba que los hermanos se tenían un cariño especial unos con los otros , como yo y Zoe nos teníamos.

-Éramos tan unidos - Cuenta Nick con una sonrisa - Siempre jugábamos y nos defendíamos unos con los otros con los regaños de mis padres.

- ¿Y qué paso? - Pregunto curiosa

Gira la mirada como si se avergonzara de su dolor.

-Murió mi hermana, y fue por mi culpa. -confeso con dolor

Abrí la boca sorprendida, eso no me lo esperaba. Ahora me daba cuenta de todo y porque el era la oveja negra de la familia. No sabía que decir porque sabía que lo podía dañar.

- ¿Dónde está el baño? - Pregunte cambiando de tema - Me quiero retocar

Nick me analiza como si no me creyera.

-Al fondo a la derecha - susurra

Me levanto y mientras camino pienso en el pasado de Nick. Cuando lo conocí no parecía que el tenía un pasado oscuro y negro como de matar a su hermana.

Abro la puerta que me había dicho Nick y me encuentro con un chico que estaba tirado sobre su cama y se encontraba sin camisa. Pensé que Nick seguro lo sabía y me había dado la dirección mala a propósito.

-¿Qué haces aquí, guapa? -preguntó cuándo me escuchó entrar.

-Buscaba algo.

-A mí, seguramente -me interrumpió.

-No, no era a ti -ese chico sí que era engreído.

Me fijé en que tenía los ojos de color claro y una bonita sonrisa, pero con su actitud lo arruinaba todo.

-Buscaba el baño -le expliqué, con la esperanza de que me indicara su ubicación. Grave error.

-Bueno, lo podemos hacer aquí o en el baño. O en ambos. Tú eliges.

-¿Hacer?

-Inocente. Me gusta. Así es más interesante.

-¿Qué yo lo quiero hacer contigo dices? -él asintió, bastante convencido de sí mismo. Yo, solté una carcajada-. Por favor, yo solo busco el baño.

-Hay uno aquí -señaló una puerta blanca dentro de la habitación-. Justo dentro de mi cuarto.

-No pienso meterme en tu cuarto y usar tu baño -hice una mueca de disgusto.

-Entonces déjame meterme a mí.

-Eres un cerdo -le reprimí, ya cansada de haber aguantado suficientes niñerías de su parte-. Sólo por tener unos ojos lindos, no significa que todas queremos meternos a la cama contigo. Ya te dije, yo buscaba el baño, y fue un completo error abrir esta puerta y encontrarte sin camisa. Ni siquiera sé qué hago hablándote.

-Intentas seducirme -sonrió, como burlándose.

Rodé los ojos.

-Estúpido -le dije, enojada y muy molesta.

Todavía alcancé a escuchar su risa antes de que la puerta se cerrara de golpe.

Regresé al sofá. Incluso mi deseo de ir al baño había desaparecido.

Un toque de campana nos avisa que la cena está servida. Los páramos todos de nuestros lugares y nos vamos al gran comedor donde estaba decorado como en el siglo 18.Mire sorprendida y el lugar y Beatriz, la madre de Nick capta mi atención.

-A mi marido le gusta ese siglo - exclama alegre - Siempre dice que el vivió en ese siglo porque cree en la reencarnación.

Sonreí de forma de agradecimiento y me aparte de ella, no quería sociabilizar hoy con nada excepto con Nick ,que al igual que yo no quería estar en la fiesta.

Busque un asiento cerca de Nick y desgraciadamente me senté al lado de mi madre que me daba miradas acusadoras y molestas.

-Hijo ella es Ellit - escucho que nombran mi nombre y levanto la mirada para encontrarme con ese chico que le pagan por ser idiota - Son los hijos de los Scott

El chico sonríe mostrando sus perfectos y alineados dientes. Idiota y cínico

-Un gusto de conocerla señorita Ellit - me sonríe coqueto - Sería un honor para mi que comiera esta mesa.

Sonreí hipócritamente dando en mi mirada mi odio hacia él , claramente no era como su hermano .

-El gusto es mío...-dije irónicamente - ¿Cómo te llamas?

-Dylan , querida o dime tu futuro prometido-me giño el ojo de forma coqueta

Juro que le parto la madre si me dice querida de nuevo. Ni jodiendo me caso con él.

-Dylan no más - conteste - Ni siquiera tu prometida

Todos se miran expectantes y sorprendidos , al parecer todos sabían.

-Idiota - Me pare de la mesa y me fui.

Cuando estaba a punto de salir de la puerta principal , siento un fuerte agarre, me doy vuelta y me encuentro con mi madre que estaba roja de furia.

-No te vayas de acá hasta que pidas perdón a todos y en especial a Dylan - Hablo entre dientes.

-¿O que? -Amenace

Un golpe en mi mejilla derecha respondió por mi madre. Mi madre me había golpeado.

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