capítulo 33

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Mis dos espadas cortan el aire, me gusta el sonido que hace la hoja el cortar el mismisimo aire.
Hago girar ambas espadas sobre mi mano antes de ponerlas en mi espalda.
Es temprano, el amanecer empieza asomar lentamente detrás del gran edificio, que es mi hogar y nadie iba apartarme de el.
Ma ha vuelto, y estaba hecha una furia cuando se enteró de la competencia.
La había extrañado tanto y verla aparecer fue el mejor momento de mi vida, bueno podría decir unos de los mejores momentos de mi vida.

Voy a competir, no quiero esta duda plantada en mi, ma se enfadara bastante cuando le diga de mi decisión. Espero que Mama hablara con ella.

Polis empieza su movimiento abitual, el mercado empieza abrir, cada puesto recobra vida.

Me siento en una de las tarimas, esperando que los rayos del sol me alcancen.

-No tendrías que estar descansado? - una voz aparece de la nada. Se quien es, me pongo nerviosa. Veo su sombra asomarse. Creo que prefiero pelear ante 10 hombres antes de mantener una conversación con ella.

- Si - logró articular

- Tu madre se enfadara si te ve fuera.

- No tanto como tu madre.- le replicó

- Tienes razón, se enfadada mucho, espero que ganes así la mantendras más orgullosa que nunca.- sentí tristeza en sus palabras y al mirarla ella desvía su vista

- Sabes que ella esta muy orgullosa de la hija que tiene...- eso hace que ella me mire de nuevo

- Mientes-me dice débilmente

- No - la vuelvo a mirar y esta vez me mantiene la mirada - Octavia nunca quiso pelearse, el día que le dijiste que no querías ser guerrera fue el mejor día de su vida.- le confesé

- De verdad? - Kara no creía mis palabras o mejor dicho le costaba creerlas- Pero ella cada vez que te mira le brillan los ojos de una manera... - le puse un dedo sobre sus labios para que callara un momento. Una ligera corriente recorre cada punta de mi cuerpo, haciéndome estremecer.

- Se te ha pasado por la cabeza en la presión que esta metida tu madre.?- Kara niega con la cabeza- mi madre, La Comandante, la ha elegido para que entrene a su unica hija, osea yo, todo para llegar a este momento, momento que se ha complicado porque tengo que luchar cuerpo a cuerpo con grandes guerreros.

- No lo había visto de esa manera. No quiero que pienses que tengo celos sólo que.

- No te preocupes yo no pienso nada.- me sonríe y puedo sentir cada parte de mi cuerpo derretirse.

Me pierdo en sus ojos cristalinos, en ellos puedo sentir la tranquilidad que me falta en este momento.

- -Porque me miras así?-

- Lo siento - apartó mi mirada de ella y vuelvo mi vista hacia el horizonte. Apretando fuertemente mis puños, regañandome por bajar mi Guardia.

- No, Kim yo..- en ese momento me levanto.

- Disculpa tengo cosas que hacer- le digo sin mirar y dándome la vuelta para irme, pero ella me detiene del brazo.

- Suerte hoy en la competencia- me susurra cerca y siento como deposita un suave beso en mi mejilla.

Mis pies se han clavado en el lugar, mi cuerpo ha muerto, mi corazón explotado. Ella me ha besado,  levAntó mi mano para tocar el beso en mi mejilla, una sonrisa empieza asomarse en mi cara.

-Veo que has reaccionado, pensé que moririas en este mismo instante- me giró rápidamente al escuchar esa voz

- Ma...- bajo la mirada al suelo

Un Corazón En Espera¡Lee esta historia GRATIS!