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DAEHYUN POV

Luego de haber sentido que entre mi fuerza de voluntad y mi cuerpo ya no existía ningún tipo de relación, pequeños rayos de luz afloraron unos a otros, devolviéndome las sensaciones nuevamente. Hacía frío y mi cabello se sentía mojado, mi respiración era pesada y en mi cabeza rebotaban los latidos de mi corazón. Quise mover las manos puesto que las sentía entumecidas, pero sólo logré mi cometido con una de ellas. La otra se resistía e inmediatamente ante este descubrimiento, le siguió la sensación de que alguien la sostenía. La curiosidad por saber quién podría estar tomando mi mano, me llevó después a mover todas mis fuerzas a los ojos, para poder abrirlos y develar el misterio. Poco a poco, la oscuridad en la que me había sumido luego de perder el control de la bicicleta cuando iba de camino a encontrarme con Junhong, iba desapareciendo. A mi lado, la mujer que solía ver desde la ventana de la cocina del hotel, escribiendo a orillas del mar, concentrada en el movimiento de su mano y luego en el de las olas, apareció.

"-Estás en la ciudad, ella te dijo que estaría aquí"

Fue la explicación que mi cerebro emitió. Pero aquello no me alcanzó para entender qué hacía yo en una cama de hospital, con ella a mi lado. Cuando intenté abrir la boca, escuché su voz, diciendo mi nombre. El sonido explotó en mis oídos, como las olas que solían colisionar contra las rocas de la isla. Su cabello, que había permanecido suelto sobre las sábanas blancas, se levantó por la fuerza de su movimiento y salió despegado, salpicando gotas de agua alrededor. La vi luego abalanzarse sobre mí, rodeando mi cuerpo con sus brazos, pegando su respiración a mi cuello. Tragué saliva. Había dejado que el recuerdo de su perfume se desvaneciera apenas partió del lugar que yo solía llamar hogar. No quería recordar nada que tuviera que ver con ella, pero ahora no sólo su aroma había vuelto, ella...toda ella estaba allí, tomándome en brazos como una de sus más preciadas posesiones ¿Qué quería de mí? Alcancé después a sentir cómo las gotas de agua resbalaban sobre mi hombro y pequeños sollozos se escapaban del cuerpo de Alena, haciendo que su espalda subiera y bajara agitadamente.

-¿Por qué lloras?

Aquella muchacha despegó su cuerpo del mío y me di cuenta en aquel momento del grave error que había cometido. Nunca quise que aquellas palabras sonaran tan frías pero así fue. No quería que se fuera, sólo necesitaba entender qué hacíamos allí, porqué mi cuerpo aún se sentía helado y ella lloraba tan consternada. Me miró con una intensidad que perforó el ambiente de la habitación. Soltó el enlace de nuestras manos.

-¿Cómo te sientes? El doctor dijo que estarás bien. El accidente pareció haber sido muy grave, pero ellos dicen que ninguna parte de tu cuerpo salió demasiado herida como para que tengas que pasar aquí más de un día. De todas maneras necesito escucharlo de ti, necesito saber que estás bien.

Mientras decía esto, una lágrima, residuo de aquel desesperado llanto que cayó en mi hombro, rodó por su mejilla. El pecho se me encogió, y tuve que apretar los dientes para no ser yo el que se lanzara a sus brazos esta vez. Aun así, no dejé que estúpidos impulsos se apoderaran de mí. No estaba bien que estuviéramos allí, como si nada hubiera pasado, como si esa mujer no hubiera tomado aquellos días que pasamos juntos como una broma. Nunca tendría que haberle contado acerca de mis sueños o de las tristezas que en aquel momento me apenaban, porque no les dio importancia, porque si hubiera tenido un poco de verdadero interés en mí no se habría ido de la isla sin intenciones de hacérmelo saber, como si escapara. Sí, estaba conmigo allí, al lado de mi cama de hospital, pero no sabía de la angustia que sentí cuando veía como sus pasos se alejaban para no regresar; nunca supo de las veces que lloré, pensando que en algún lugar de esta inmensa ciudad, ella, quizá por un mínimo momento, pensaría en mí.

Acorralado entre el deseo de volverla a sentir entre mis brazos, y aquel resentimiento que le guardaba por haberme dejado solo, bajé mi cabeza y soltando un gran puñado de aire, decidí acabar con esto. 

I'm gonna make you love me  [BangYongguk]¡Lee esta historia GRATIS!