Capitulo 2

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Finalmente hoy iría a La Madriguera a pasar unos días con los Weasley pues esta vez, no podré ir a King Cross con ellos dado que ahora iré con papá.

-¿Ya te vas? -gritó papá desde la cocina mientras bajaba con Bennu y Hocicos.

-Si -grité de vuelta.

Papá salió de la cocina y sonrió.

-¿Te los llevas?

-Pues, les pregunté y no les molesta que lleve a Hocicos ni a Bennu y Ginny quiere verlos, pero te dejo a Nymeria ya que la has estado usando seguido últimamente.

-Claro, gracias -sonrió.

-Bueno, nos vemos en unos días, profesor Remus -le guiñé el ojo y negó divertido con la cabeza.

Tomé a Hocicos y mi monedero mientras Bennu seguía en mi hombro. Me acerqué a la chimenea y fui directo a La Madriguera.

-¡Ya estás aquí! -gritó la voz de la pequeña Ginny apenas llegue a la casa.

Ginny se abalanzó contra mí logrando que casi perdiera el equilibrio, pero me aferré a la chimenea.

-¡Enana! -le devolví el abrazo una vez logré estabilizarme.

-¿Con qué derecho me dices enana? -preguntó divertida- Solo eres unos centímetros más alta que yo.

-Shh -le acaricié el cabello y ella rió.

-¡Enana! -exclamaron los gemelos bajando por la escalera y corrieron hacia nosotras para unirse en el abrazo- ¡Enanas! -rectificaron abrazándonos a ambas.

-¡Zanahorias! -dije contenta.

Solté a Hocicos pues estaba siendo aplastado y este se fue junto a Bennu que salió volando hacia el respaldo de un sillón.

Duramos abrazados unos segundos cuando bajaron Ron y Percy.

-Ron, ven únete al abrazo -le hice señas y el chico se acercó riendo.

-Tu no, Percy -le dijeron los gemelos.

-Shu, shu anda a escribirle a Penélope o algo -dijo Fred.

-¡Hola, Percy! -dije divertida.

-Hola, Lynne -dijo y subió las escaleras de nuevo tan rojo como su cabello.

-Lo han estado molestando todo este tiempo, ¿verdad? -pregunté con una risita.

-No sabes cuánto, ¡son muy malos con él! -reclamó Ginny.

La señora Weasley salió de la cocina y nos miró con una sonrisa.

-Lynne, cariño, ¿por qué no me avisaron que ya había llegado?

-¡Porque primero hay que asfixiarla en un abrazo! -respondieron los gemelos y todos me apretaron fuerte.

-Oh, ya basta chicos -se acercó con una sonrisa y dejaron de abrazarme para que la señora Weasley me abrazara fuertemente- Estas mucho más linda y... -se separa y me mira de arriba hacia abajo- más crecida -volvió a abrazarme- Es sorprendente como crecen en nada.

Sonreí y le devolví el abrazo.

-Mamá, ¿nos devuelves a Lynne? -dijo Ron.

-Claro, claro -dijo la señora Weasley y se separó de mí- Iré a hacer unas galletas.

Contenta, la señora Weasley se dio la vuelta y se quedó pensativa por unos segundos viendo a Bennu y a Hocicos.

-¿Son tuyos? -preguntó acariciando a Hocicos.

Crónicas Myrddin: El Prisionero de Azkaban.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora