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Les pido mil disculpas por el retraso, pero como les dije a algunos. Mi tesis y la busqueda de trabajo no me han permitido seguir escribiendo como desearía. Espero les guste y lo disfrute. Tenía planeado que solo fueran diez capitulos y honestamente ya no estoy tan segura. 

Disfruten. 

Gracias por leerme!!!!!!! :)

Capítulo 09

La mañana del miércoles, dieciocho de diciembre salió el tan esperado comunicado. Kevin se había encargado de publicarlo en la revista y gracias a las inversiones de los Grey en la publicidad, la noticia se tomó con relativa calma. Pero estoy completamente segura que toda la calma se debió producir después de la intervención del bufete de abogados de Carrick. Tal como se había esperado, también se puso una foto de mi bebe. Teddy sentado entre Christian y yo. Decidimos que las fotos de sus tres años de vida eran exclusivamente nuestras, así que nos tomamos una foto sentados en la sala de mi pequeño departamento, los tres juntos. En pocas palabras decía que Christian y yo teníamos una familia y que habíamos decidido mantener alejado a nuestro hijo de todo el escándalo. Nunca mencionamos un compromiso ni ningún tipo de relación más que la de padres de Teddy.

Viernes, 20 de diciembre. Christian regresó a Seattle con su familia. Negocios, aunque sé que le costó mucho trabajo despedirse de Teddy…de nosotros.

¿Y nosotros? La verdad no tengo ni la más remota idea.

En estos días mi bebe se ha encariñado demasiado con su padre, pasando la mayor parte de las tardes juntos, juegan, bromean, ríen y hasta cierto punto, me hacen feliz. Pero no estoy segura. He platicado mucho con mis padres, solo se limitan a decir que aceptaran cualquier decisión que tomé siempre y cuando no aleje a Teddy de ellos.

Christian y yo. Yo y Christian.

Una combinación muy peligrosa. Dos polos opuestos que se atraen cada vez con más fuerza. Después de esa noche juntos, la tensión entre nosotros ha disminuido…o al menos la tensión normal…porque la tensión sexual es cada vez mayor.

Hay ocasiones en las que solo nos miramos, sin palabras. La necesidad de sus ojos es como una llama de la que no me puedo alejar. Es como si quisiera calentar o más bien, avivar la llama  que se ha vuelto a encender dentro de mi alma, y debo admitir que cada vez es más llamativa. No lo sé. Ni siquiera sé si lo que digo tiene sentido. Solo sé que lo necesito, solo sé que me siento protegida a su lado y de alguna manera…feliz.

Esa mañana…me encontré a Christian mirándome a los ojos. Estuvimos así por horas, solo viéndonos…fue algo raro…pero de una manera muy familiar. No recuerdo en que momento comenzamos a besarnos y a los pocos minutos estábamos desnudos haciendo el amor. Explicarlo con detalle no es importante. Lo trascendental fue el sentimiento que me lleno. Sentí paz, tranquilidad, felicidad…amor. Gracias a todos los santos, ese día mi pequeño se quedó dormido hasta el mediodía…solo diré que nos quedamos abrazados en la cama por horas hasta que escuche a mi pequeño conquistador haciendo ruido. Entre sonrisas, bromas y besos nos vestimos y salimos corriendo a la sala antes de que Teddy saliera. Cuando nuestro bebe arribó a la sala vestido con su pijama y su muñeco colgado de su mano, sé que noto algo diferente. Se sentó frente a Christian en la mesa y sonrió. El resto del día y cada vez que Teddy no miraba, eran besos pequeños, rápidos, fugaces pero llenos de pasión y aunque me cuesta admitirlo, llenos de amor.

Pero a pesar de la gran necesidad que tengo, los recuerdos no me dejan ser feliz por completo. Aún conservo ese recorte del periódico, la foto de Christian con esa zorra. Fue un gran escándalo por varios meses, meses que me mantuve alejada del mundo real, escondida en Montesano con mi padre.

Un nuevo comienzo¡Lee esta historia GRATIS!