1.Carta de suicidio

339 45 9

¿Las escuchas? No son gotas de agua cayendo sin cesar, sino mis ganas de vivir llorando desesperadamente por no encontrar razón de existencia. Si la encuentro, me la quitan así que... ¿para qué seguir buscando? No tiene sentido. La vida en sí no la tiene. Nos colocan en un mundo donde tenemos que adaptarnos, donde si no seguimos los cánones somos raros y si somos raros, somos insultados. Nos hacen la vida imposible, no pueden soportar ver alguien distinto a ellos. Esta sociedad es de rebaño, de todos en filita seguir a un líder. Ese líder es el que menos vale, el más repugnante pero... ajá, cumple con el estereotipo. De mi parte pueden coger los estereotipos y metérselos por donde le quepan, porque por su culpa yo no puedo ser feliz, no me dejan ser feliz. Todo el mundo insultando cada cosa que no está dentro de sus normas. Cada cosa que es distinta a ellos. A veces pienso... que lo hacen por divertirse, no sé, que disfrutan haciendo que los demás se destruyan poco a poco. A veces pienso que le hace sentir fuertes, más válidos, cuando realmente los hacen repugnantes. No pasaría nada si en nuestra vida cotidiana nos encontráramos dos o tres así pero... es que son todos así. El ser humano es un ser egoísta, sólo piensa en sí mismo. Piensa en llegar a la cima, ser el mejor y la manera más fácil y destruir todo lo que le rodea. Así se mueve el ser humano, así se mueve nuestra sociedad. Pero yo... yo siento que no puedo ser así, que no puedo seguir sus normas, que debo hacer lo que siento pero... no puedo, no me dejan. Me enervan, hacen que quiera matar a todo el mundo pero luego recuerdo que si todo el mundo está equivocado... a lo mejor soy yo la que me equivoco. A lo mejor, sobro, sí, sobro. Llevo tiempo pensándolo, llevo tiempo pensando que en este mundo no pinto mucho, en que si un día me colgase de una soga ni mi propia familia le daría importancia. ¿Y si lo hago? Seguro que lo que hay después de la muerte es mejor que lo que ven mis ojos, seguro que seré bien recordada después porque la gente sólo habla bien de la gente cuando ya no están. A lo mejor ese era mi papel en la vida, morir. Siempre había sentido que mi papel era cambiar la historia pero... ¿qué historia? No vale la pena mejorar una historia que no quiere ser mejorada. Así que decidido, moriré con esta lluvia y el agua limpiara mi sangre, fusionándose con ella. A lo mejor ahí esta mi lugar, en el agua del río que viaja por el mundo. Puede que este en cualquier parte mientras no sea aquí, así que os dejo. Me voy, escribo esta carta que encontraréis debajo de mi cadáver, muerto sin alma, como vosotros, puta sociedad y puta clase de mierda, lo habéis dejado. 

Hablemos de acoso escolar¡Lee esta historia GRATIS!