La aldea no olvidaba la guerra entre los dos clanes, Tobirama era el claro sucesor para ser hokage, lo que según veía Madara, era la destrucción para su clan, su clan le había dado la espalda y solo tenia el apollo de la Takeshi a la cual habían repudiado por estar con un Uchiha, asique finalmente Madara decidió dejar la aldea, solo

-Me dejarás aquí sola?!- le reprendió la pelinegra cuando le informó de su partida sin ella

-Es lo mejor para tí y para mí- habló frio

-¡¿Para mi?! ¡¿Piensas que dejarme sola es lo mejor?! ¡Mi clan me repudia y la gente me odia por que creen que eres malvado!

Madara apretó los puños con rabia

-¿"Creen"? ¿No podrian estar en los cierto?

-No- repondió con decisión

-Hashirama se encargará de que te acepten- expresó con frias palabras

-Llévame contigo por favor- dijo ella en un susurro desesperado

-No puedo hacerte eso- dijo en un susurro que no llegó a la pelinegra y se fue a hablar con Hashirama

Lo que el Uchiha no había percibido es que dentro de Yuri una vida crecía

Madara comenzó a lanzar ataques contra la villa que eran detenidos por el Hokage. Yuri le sentía desde la distancia, fuera de la pelea por la prohibicion de Hashirama al enterarse de su embarazo.

Así pasaba el tiempo hasta que nació el bebé Renji Takeshi, que conservaba todos los rasgos de los Uchiha, ojos y pelo negro como la noche, igual que su padre. Yuri le adoraba, pero ya no podía ignorar más el problema con Madara, a pesar de amar a su hijo, sentía que tenía que salvar al hombre que amaba, sentía que seguía ahi dentro, por ello siguió a Hashirama hacia donde se dirigia para enfrentarse con el Uchiha.

Le siguió hacia el claro en el que muchas veces se habian enfrentado ya. Yuri se escondió para poder ver hasta que punto SU Madara habia cambiado, y al fin le vio ahi, controlando al Kyuubi. La pelea comenzó, era a muerte y los dos oponentes estaban demasiado igualados, hasta que llegó el punto en el que Madara lanzó un golpe mortal que podria matar al Senju, el Kyuubi lanzó sus garras sobre el hombre indefenso y cansado.

-No!-chilló una voz

Hashirama levantó la vista y se encontró con una imagen horrible, Yuri atravesada por la garra del monstruo y mirandole con los ojos apagados, pero una sonrisa se formó en su rostro mientras un hilo de sangre salia de ella

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Hashirama levantó la vista y se encontró con una imagen horrible, Yuri atravesada por la garra del monstruo y mirandole con los ojos apagados, pero una sonrisa se formó en su rostro mientras un hilo de sangre salia de ella

-Lo... siento Hashi-kun, al final no te he hecho caso, pero mi mejor amigo no podía morir

Tras decir esto le fallaron las piernas, pero un brazo la sujetó antes de que callera

Esos malditos ojos¡Lee esta historia GRATIS!